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Investigación oncológica

Algunos pacientes con cáncer de recto pueden evitar la cirugía sin comprometer el control del tumor

Un programa de la Clínica Universidad de Navarra demuestra la posibilidad de abordar el cáncer de recto sin intervención quirúrgica, incluso en casos inicialmente avanzados

El método se basa en evitar la cirugía en pacientes cuyos tumores responden al tratamiento con radioterapia y quimioterapia previas

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Un equipo del CCUN lleva a cabo el seguimiento de los pacientes del programa

Un equipo del CCUN lleva a cabo el seguimiento de los pacientes del programa / CCUN

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Nieves Salinas

Nieves Salinas

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El Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN) ha demostrado la posibilidad de abordar el cáncer de recto sin intervención quirúrgica, incluso en casos inicialmente avanzados. El centro ha tratado ya a medio centenar de pacientes con este tipo de cáncer mediante el programa Watch and Wait, una estrategia de manejo no operatorio con preservación de órgano basado en "el seguimiento estrecho" tras una buena respuesta a radio y quimioterapia.

El programa ha arrojado buenos resultados oncológicos a largo plazo, informa la CCUN. Este protocolo detalla el hospital, se basa en evitar la cirugía en pacientes cuyos tumores responden al tratamiento neoadyuvante con radioterapia y quimioterapia previas.

Respuesta al tratamiento

El doctor Jorge Arredondo, responsable del Área de Cáncer Gastrointestinal, explica que "el abordaje del cáncer de recto ha cambiado mucho en las últimas décadas y uno de estos cambios es la posibilidad del manejo no operatorio de este tumor".

"En determinados pacientes, que tengan además una localización específica del tumor, la respuesta a la radio y quimioterapia puede ser tan buena que permite evitar una cirugía invasiva y sus posibles secuelas, manteniendo la seguridad oncológica. Es un ejemplo más de cómo avanzamos hacia tratamientos cada vez más personalizados", indica.

Efectos de la cirugía

Ocasionalmente, la cirugía puede llevar asociados efectos secundarios graves, como el riesgo de una colostomía definitiva y problemas funcionales posteriores de incontinencia, disfunción evacuatoria o disfunción sexual. Evitar pasar por quirófano significa preservar el órgano y, por tanto, la función intestinal; y favorecer una mejor calidad de vida, "lo que tiene un impacto directo en el día a día de los pacientes e incide positivamente en su bienestar físico e, incluso, emocional".

"La clave está en una correcta selección del paciente candidato a entrar en el programa, que tenga una biología tumoral favorable, y en el plan de seguimiento", indican los especialistas

"La clave está en una correcta selección del paciente candidato a entrar en el programa, que tenga una biología tumoral favorable, y en el plan de seguimiento. Durante los dos primeros años, vigilamos al paciente con una serie de pruebas periódicas, primero cada tres meses y luego ya anuales", apunta el doctor Carlos Pastor, cirujano del Área.

En torno a un 20% de los pacientes, aproximadamente, pueden no responder al tratamiento o presentar un recrecimiento del tumor. Gracias a ese seguimiento intensivo, puede realizarse una detección precoz del recrecimiento que permita una cirugía de rescate con los mejores resultados posibles, añade el cirujano.

El tumor más común

Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el cáncer de colon y recto es el tumor más diagnosticado en España, tanto en hombres como en mujeres, con más de 44.000 casos nuevos en 2025. Este incremento en la incidencia, apuntan los médicos, plantea un reto para el abordaje de esta patología e impulsa la necesidad de personalizar los tratamientos y desarrollar técnicas menos invasivas.

La buena noticia es que los avances logrados, tanto en los programas de cribado y detección precoz como en los tratamientos, han permitido reducir progresivamente la mortalidad. Entre 2004 y 2022, la tasa de defunciones ajustada por edad ha pasado de 37,9 a 30,4 casos por cada 100.000 personas al año, lo que supone un descenso anual del 1,2%, según la SEOM.

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