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CIRUGÍA PLÁSTICA

Un ensayo clínico probará los beneficios del bótox contra las arrugas del cuello: "Es una alternativa segura y sencilla"

La Clínica Universidad de Navarra participa en una investigación europea que busca comprobar los efectos de la toxina botulínica en el tratamiento de las cuerdas platismales que han perdido tonicidad y elasticidad

El doctor Bernardo Hontanilla con una paciente

El doctor Bernardo Hontanilla con una paciente / CUN

Nieves Salinas

Nieves Salinas

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La Clínica Universidad de Navarra participa en un ensayo europeo que investiga si la toxina botulínica (bótox) es eficiente para el tratamiento de las cuerdas platismales del cuello, esas bandas verticales que se manifiestan como arrugas y que aparecen por el paso de los años, por genética o por hábitos posturales tras la separación, debilitamiento o acortamiento del músculo platisma.

Según avanza el doctor Bernardo Hontanilla, director del Departamento de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora de la Clínica, a los pacientes que participen en este estudio se les administrará una inyección con esta toxina en consulta ambulatoria y de manera poco invasiva. "Durante los siguientes meses, se seguirá de manera personalizada la evolución del tratamiento hasta comprobar su efecto sobre las arrugas del cuello", señala el especialista.

De las 300 personas que se prevé que participen en este ensayo multicéntrico, el 67 % se someterán al tratamiento objeto de estudio y al 33% restante se le administrará un placebo. Este procedimiento, habitual en los ensayos clínicos, permitirá obtener datos objetivos, explica el centro.

Una alternativa terapéutica segura

La premisa del especialista es que el bótox servirá para relajar el músculo platisma (o cutáneo del cuello), que es una lámina muscular fina y ancha situada bajo la piel en la región anterolateral del cuello, que se extiende desde la parte superior del tórax hasta la mandíbula

Es responsable de que estas bandas verticales se marquen con la edad en forma de arrugas. Las inyecciones, adelanta el centro sanitario, suavizarán estas cuerdas para mejorar el aspecto del cuello durante, al menos, cuatro meses. "Aunque hay opciones más agresivas y de tipo quirúrgico para tratar esta afección, pretendemos comprobar que el bótox es una alternativa terapéutica segura y sencilla", concluye el doctor Bernardo Hontanilla.

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