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Detección temprana

Una neuropediatra destaca la importancia del diagnóstico precoz del autismo en el desarrollo infantil

La detección temprana, especialmente entre los 0 y los 3 años, mejora la comunicación, la autonomía y las habilidades sociales

Los neuropediatras alertan de un aumento de casos de 'autismo digital', niños con síntomas similares al TEA por el abuso de pantallas

El método permite aislar interneuronas humanas clave

El método permite aislar interneuronas humanas clave / UFV

Europa Press

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La neuropediatra del Hospital Universitario Vithas Madrid Aravaca, Ariadna Sánchez, ha destacado que el diagnóstico precoz del trastorno del espectro del autismo (TEA) es clave para favorecer el desarrollo infantil y ha subrayado que los primeros años, especialmente entre los 0 y los 3 años, constituyen una ventana de oportunidad crucial.

"El autismo es una condición del neurodesarrollo que acompaña a la persona a lo largo de toda la vida y que implica una forma diferente de procesar la información, comunicarse y relacionarse con el entorno", ha señalado Sánchez en el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, que se celebra el 2 de abril.

La especialista ha explicado que algunos de los indicadores precoces más habituales incluyen retraso en el lenguaje, menor contacto visual, escasa respuesta al nombre o dificultades en el uso de gestos comunicativos.

También menciona signos más sutiles que a menudo pasan desapercibidos, como la falta de atención compartida o patrones de juego repetitivos, que pueden confundirse con rasgos de personalidad.

Intervención temprana

En este contexto, Sánchez resalta que los primeros años, especialmente entre los 0 y los 3, constituyen una ventana de oportunidad crucial. En ese periodo, la plasticidad cerebral permite que las intervenciones tempranas tengan un impacto especialmente positivo en el desarrollo del lenguaje, la comunicación, las habilidades sociales y la autonomía.

"Terapias como logopedia o psicomotricidad, junto con apoyos adecuados en el entorno escolar, pueden marcar una diferencia significativa", ha apuntado.

Desde el Hospital Universitario Vithas Madrid Aravaca subrayan que el proceso diagnóstico comienza con una valoración clínica detallada, una exploración física y neurológica completa y, cuando es necesario, la realización de pruebas como ADOS-2 o ADI-R, además de escalas de desarrollo y observación clínica.

Este proceso se desarrolla con un equipo multidisciplinar, manteniendo una comunicación estrecha con el entorno escolar.

Tras el diagnóstico, el hospital acompaña a las familias mediante un plan de intervención individualizado y un apoyo cercano. La doctora insiste en que es fundamental informar con claridad, orientar sobre recursos fiables y recordar que cada niño tiene un potencial propio que puede desarrollarse con los apoyos adecuados.

Asimismo, la especialista señala que todavía existen mitos sobre el autismo que pueden generar confusión e incluso angustia en las familias. Entre ellos, destaca la creencia de que el TEA tiene una causa única o que está relacionado con la forma de crianza, algo descartado por la comunidad científica.

También persiste la idea de que todas las personas con autismo presentan las mismas características o que no pueden desarrollar una vida plena.

"Cuando la realidad es muy distinta: cada niño o niña tiene un perfil propio, un ritmo y unas fortalezas que pueden potenciarse con apoyos adecuados", ha añadido.

Para la doctora Sánchez, desmontar estos mitos es esencial para avanzar hacia una comprensión más realista y respetuosa del espectro.

"El autismo forma parte de la diversidad humana. Detectar, comprender y acompañar son las claves para que cada niño pueda desarrollarse plenamente y alcanzar su máximo potencial", ha concluido.

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