Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Congreso en Sant Pau

Robots de microcirugía y bancos de grasa, claves para mejorar la precisión en las operaciones de cáncer de mama

Catalunya diseña cribados de cáncer de mama personalizados por nivel de riesgo

El 65% de las pacientes con cáncer de mama tiene miedo a que la enfermedad reaparezca

Los organizadores del congreso de cáncer de mama de Sant Pau: Richard Baynosa, Jaume Masià y Gemma Pons.

Los organizadores del congreso de cáncer de mama de Sant Pau: Richard Baynosa, Jaume Masià y Gemma Pons. / EUROPA PRESS

El Periódico

El Periódico

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La inteligencia artificial (IA), la cirugía robótica de alta precisión y el 'fat banking' —o banco de grasa— son algunos de los temas que protagonizaran el Barcelona Breast Meeting 2026 (BBM), congreso de cáncer de mama que se celebra hasta este viernes en el Hospital de Sant Pau y reúne a 40 líderes mundiales en reconstrucción mamaria. En medicina y cirugía estética o reconstructiva, un banco de grasa es un lugar donde se almacena tejido adiposo (grasa) obtenido de pacientes, generalmente después de una liposucción, para reinyectarlo posteriormente en otras partes del cuerpo, por ejemplo, para rellenos estéticos o para una reconstrucción postquirúrgica después de una mastectomía.

El codirector del BBM, Jaume Masià, que es también director del Servicio Mancomunado de Cirugía Plástica Hospital de Sant Pau-Hospital del Mar, ha explicado que la aplicación de la cirugía robótica permite operar con una mínima invasión, con mayor precisión e integrando la imagen, ya que la anatomía de la paciente puede variar mucho de un pecho al otro.

La jefa de la Unidad de Cirugía Plástica del Hospital de Sant Pau, Gemma Pons, ha apuntado que la contribución del robot "puede marcar la diferencia", ya que las habilidades de cada cirujano al operar son distintas, y usar la máquina puede reducir los movimientos aleatorios o el temblor, resultando en intervenciones más eficientes.

Recoger datos y usar IA

El profesor de la Universidad de Nevada (Estados Unidos) Richard Baynosa, ponente del congreso, ha destacado que, además, la cirugía robótica permite recoger muchos más datos, ya que sigue y registra todos los movimientos realizados, lo que permitirá, mediante la inteligencia artificial (IA), mejorar los procesos.

En esta línea, Masià ha asegurado que, si a la robótica convencional se le suma la información de la recogida de datos —que se hace a nivel mundial— y se aplica la IA y el 'machine learning', eso abrirá la puerta a la verdadera "automatización" robótica, que podría comenzar a dar sus primeros frutos en 3 o 5 años, según él.

Sin embargo, los expertos matizan que, de momento, los robots no toman decisiones por sí mismo, sino que dependen de quien lo maneja, y son "una extensión" del cirujano, pero que en el futuro también permitirán liberar al médico --en parte-- de su carga de trabajo.

'Fat banking'

Otro de los temas que centrará el BBM es el 'fat banking' o banco de grasa: hasta ahora, la transferencia de tejidos debía hacerse inmediatamente, y cada vez que se tenía que sacar grasa había costos para el paciente.

"Ahora podemos coger esta grasa, sacarla una vez en un momento óptimo de la vida, cuando eres joven, guardarla y, cuando la necesitemos, aplicarlo progresivamente de forma ambulatoria. Con esto ahorramos intervenciones, costos para la sanidad y costes para el paciente", ha explicado Masià.

Baynosa ha puesto en valor que la grasa sirve no solo para añadir volumen, sino que tiene propiedades regenerativas gracias a sus células madre, lo que permite reacondicionar los tejidos dañados.

Masià ha señalado que el BBM también quiere implementar nuevas técnicas de educación de los profesionales: apunta que la absorción de la información por parte de los asistentes a los congresos clásicos no supera el 20%, por lo que quieren convertirla "no en un proceso pasivo, sino en una experiencia".