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Rehabilitación

El Gobierno financia un dispositivo biónico de la 'startup' catalana Robopedics que devuelve la capacidad de andar tras un ictus

La Sociedad Española para la Transformación Tecnológica invertirá más de 600.000 euros en el lanzamiento de 'Awake', desarrollado para la rehabilitación de la pierna afectada por una parálisis

Un dispositivo biónico devuelve la capacidad de andar a supervivientes de ictus: "No ser autónomo es un peso demasiado grande para todos"

La historia de Robopedics, la 'startup' que nació tras vivir de cerca el brutal impacto de un ictus: "La invisibilidad es terrible"

Iván Martínez, CEO de Robopedics

Iván Martínez, CEO de Robopedics / Robopedics

Nieves Salinas

Nieves Salinas

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La Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, ha anunciado una inversión de más de 600.000 euros en la 'startup' Robopedics, con domicilio en Barcelona, para impulsar la industrialización y el lanzamiento al mercado de 'Awake', un dispositivo biónico de asistencia a la movilidad desarrollado para la rehabilitación de personas que han sufrido un ictus

La SETT destaca que las soluciones biónicas avanzadas de Robopedics, empresa fundada en Barcelona en 2021, permiten recuperar la capacidad de caminar a personas con importantes problemas de movilidad derivadas de un ictus, concretamente aquellas afectadas por hemiplejia o hemiparesia, y que dependen de una silla de ruedas.

El peso total del dispositivo es inferior a 6 kilos, el diseño es más compacto y fácil de colocar, y su precio final es un 80 % más económico

Según explica la SETT, a diferencia de otros sistemas similares, que requieren soporte robótico para ambas piernas, 'Awake', actúa únicamente sobre la pierna afectada. El peso total del dispositivo es inferior a 6 kilos, menos de la mitad de otros similares, el diseño es más compacto y fácil de colocar, y su precio final es un 80 % más económico. Además, incorpora algoritmos de detección de fase de marcha, transferencia de peso y prevención contra caídas, lo que permite sincronizar la asistencia con el movimiento natural del usuario y garantizar una mayor seguridad.

Coopera con el usuario

"En definitiva, la máquina coopera activamente con el usuario, lo que representa un avance innovador y disruptivo en este tipo de soluciones. Los algoritmos se fundamentan en un modelo de inteligencia artificial que ha sido entrenado con datos de seis sujetos sanos, con ejemplos de posturas sentadas y caídas", detalla el organismo.

El proyecto, que se enmarca en la estrategia de colaboración público-privada de la SETT, representa para Robopedics una ampliación de capital total de 1,7 millones de euros. Además, la SETT subraya que la operación contribuye al fortalecimiento del tejido productivo y científico, a través de colaboraciones estables con centros tecnológicos, universidades y hospitales de referencia (Instituto de Biomecánica de Valencia, Hospital Clínic, Institut Guttmann, Hospital del Mar, en Barcelona, entre otros) y a la generación de empleo cualificado, cerca de 200 puestos de trabajo entre 2025 y 2032.

Experiencia personal

Se trata de un dispositivo que nace tras una dura experiencia personal. Cuando el padre de Iván Martínez, CEO y cofundador de Robopedics, padeció un ictus severo, su vida, como la de otras tantas familias, saltó por los aires. Aquello le marcó tanto que, con su padre ya fallecido, un año después, en 2021, este ingeniero apostó por posar su mirada sobre la discapacidad y, en concreto, sobre las secuelas que arrastran quienes han padecido un ictus. 

La solución ortopédica permite que la pierna sana del paciente se mueva de forma natural mientras el dispositivo asiste la pierna afectada, facilitando una marcha más fisiológica y segura. "Buscamos romper la barrera entre la tecnología y la empatía. No se trata solo de volver a andar, sino de devolver autonomía y esperanza a quienes la perdieron", aseguraba Iván Martínez en la presentación del dispositivo.

Seis de cada diez familiares de personas que han sufrido un ictus se ven obligados a dejar su trabajo o reducir su jornada para poder ejercer de cuidadores

Con datos de la Fundación VISIBLE, seis de cada diez familiares de personas que han sufrido un ictus se ven obligados a dejar su trabajo o reducir su jornada para poder ejercer de cuidadores, sin recibir la formación ni el apoyo adecuados. Además, el 57% de los pacientes considera que su rehabilitación fue insuficiente o interrumpida antes de tiempo, y más del 70 % afirma haber experimentado cambios emocionales profundos, marcados por la ansiedad, la tristeza y el miedo a recaer. El 85% de los encuestados reconoce haber perdido independencia y necesitar ayuda para tareas básicas, mientras que muchos cuidadores (en su mayoría mujeres) aseguran vivir agotamiento físico y emocional.

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