Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Cribados y prevención

Más del 80% de las personas sexualmente activas contraerán el virus del papiloma alguna vez en la vida: "Podemos tener contacto con cada relación"

El virus del papiloma humano se relaciona con el 85-100% de los casos de cáncer de cuello de útero y los expertos ponen el foco en la importancia de los cribados

El 'chemsex' se erige en un "problema de salud pública" en Barcelona: hasta tres meses de espera en las unidades especializadas

Vacunación del VPH en chicos de hasta 18 años (archivo)

Vacunación del VPH en chicos de hasta 18 años (archivo) / ZOWY VOETEN

Nieves Salinas

Nieves Salinas

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El virus del papiloma humano (VPH) es la infección de transmisión sexual más común. Se estima que más del 80% de las personas sexualmente activas contraerán el VPH alguna vez en la vida y supone un impacto negativo a nivel sexual y emocional. Así se ha dicho este lunes en una rueda de prensa organizada por la compañía biofarmacéutica MSD en el marco del Día Internacional de Concienciación del Virus del Papiloma Humano, que se celebra el 4 de marzo.

Un encuentro en el que distintos expertos han evidenciado la importancia de la prevención y los cribados. El VPH es una infección de transmisión sexual que afecta tanto a hombres como a mujeres. Como ha señalado el doctor Jesús de la Fuente, ginecólogo, coordinador de la Unidad de Patología TGI-VPH del Hospital Universitario Infanta Leonor de Vallecas (Madrid) y presidente de la Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia (AEPCC) y de la Asociación HPV Madrid, se relaciona con el 85-100% de los casos de cáncer de cuello de útero (también llamado cérvix) a nivel mundial.

Cuello de útero

En España supone el cuarto cáncer más común entre las mujeres de entre 15 y 44 años. Pero, el VPH va mucho más allá del cáncer de cuello de útero. Está relacionado con aproximadamente el 90% de verrugas genitales, el 100% de cáncer escamoso anal, el 53% de cáncer de pene, el 25% cáncer de vulva, el 78% de cáncer de vagina y el 30% de cáncer de orofaringe a nivel global.

Aunque la mayoría de las infecciones remiten por sí solas, las persistentes pueden causar esos cánceres y enfermedades relacionadas. Pero, además, ha recordado el ginecólogo, toda persona que tenga relaciones sexuales puede tener contacto con el virus, también en parejas estables y usando preservativo.

Los cribados

La buena noticia es que estos cánceres y enfermedades pueden evitarse a través de la inmunización universal y los programas de cribado. De hecho, países como Australia están avanzando a pasos agigantados hacia la eliminación del cáncer de cuello de útero, y se espera que esta enfermedad pueda prácticamente desaparecer para el año 2035. Además, tanto las lesiones precancerosas como el cáncer podrían tratarse si se detecta a tiempo, señalan los expertos.

En España, el cribado de cáncer de cuello de útero se ha realizado mayoritariamente de forma oportunista durante los últimos 50 años

En España, el cribado de cáncer de cuello de útero se ha realizado mayoritariamente de forma oportunista durante los últimos 50 años y ha demostrado efectividad en la disminución de mortalidad en las mujeres. Actualmente, se realiza en mujeres de 25 a 65 años, con pruebas que varían según la edad: entre 25 y 29 años se usa la citología cada 3 años, y a partir de los 30 años hasta los 65, se realiza la prueba de detección del Virus del Papiloma Humano.

En niños y niñas

El doctor Valero Sebastián, jefe de Servicio de Vacunación e Inmunización Sistemática y en Grupos de Riesgo de la Dirección General de Salud Pública de la Comunitat Valenciana, ha explicado que, en nuestro país, la inclusión del VPH en los calendarios de vacunación, especialmente para niños y niñas ha supuesto un paso fundamental para la prevención de las enfermedades relacionadas con este virus.

Además de la vacunación sistemática, se han puesto en marcha programas de catch-up que buscan recuperar a los jóvenes que perdieron la oportunidad de vacunarse hasta los 18 años, lo que permite ampliar la protección a más adolescentes que quedaron fuera en su momento.

Suscríbete para seguir leyendo