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Investigación de IrsiCaixa

Un estudio muestra el potencial de combinar la vacuna contra el VIH con un fármaco para mejorar la respuesta frente al virus

Los resultados refuerzan la idea de que la eliminación completa del VIH requerirá una combinación de múltiples terapias

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Test positivo del VIH

Test positivo del VIH / L.O. / LMA EXTERNAS

ACN

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Un estudio demuestra que combinar la vacuna terapéutica contra el VIH –desarrollada por la Universidad de Oxford– con un fármaco o tratamiento que libera los “frenos” del sistema inmunitario potencia la respuesta de las células defensivas frente al virus. Se trata de una investigación de IrsiCaixa realizada en el laboratorio y publicada en la revista eBioMedicine. Según el estudio, el tratamiento conocido como anti PD-1 aumenta tanto el número como la funcionalidad de las células T inducidas por la vacunación, capaces de reconocer y eliminar el VIH. De acuerdo con IrsiCaixa, los resultados refuerzan la idea de que la eliminación completa del virus requerirá una combinación de múltiples terapias y apuntan a que esta estrategia podría ser “clave”.

Los resultados también remarcan la importancia de combinar vacunas e inmunoterapias, ya que su efecto sumatorio puede “potenciar” el sistema inmunitario y hacerlo más capaz de combatir no solo el VIH, sino también otros virus y enfermedades como el cáncer.

La molécula PD-1 se encuentra en las células T del sistema inmunitario y actúa como un “freno” natural del organismo para evitar que el sistema inmunitario ataque células sanas del propio cuerpo. “Es un mecanismo de autoprotección esencial, pero en situaciones en las que necesitamos una actividad inmunitaria muy potente puede jugar en nuestra contra”, explica Miguel Marín, investigador en la Universidad de Copenhague y primer autor del artículo durante su doctorado en IrsiCaixa. Los tratamientos anti PD-1 bloquean temporalmente este freno y evitan que se detenga la generación de respuestas inmunitarias.

Queríamos comprobar si esta terapia podía ayudar a potenciar las respuestas inmunitarias inducidas por una vacuna terapéutica frente al VIH en personas que viven con el virus”, añade Marín. Para comprobarlo, el equipo analizó muestras de personas con VIH que habían participado en el ensayo clínico de la vacuna terapéutica BCN01, y las trató en el laboratorio con anti PD-1. Todas ellas habían iniciado el tratamiento antirretroviral de forma muy precoz tras el diagnóstico.

Los resultados muestran que el bloqueo de PD-1 incrementa el número y la funcionalidad de unas células específicas del VIH generadas por la vacuna que son clave para destruir aquellas infectadas por el virus.

Además de las personas que iniciaron la terapia antirretroviral de manera temprana y que, además, fueron vacunadas, también se han estudiado muestras de personas con el mismo perfil clínico, pero sin vacunar. “En estos casos, la terapia anti PD-1 no produjo ningún incremento de la respuesta inmunitaria. Esto sugiere que el efecto observado se debe a la combinación de la vacuna terapéutica y el tratamiento anti PD-1”, destaca Julia Garcia-Prado, investigadora principal en IrsiCaixa y líder del estudio.

Por otra parte, las personas tratadas en fases más avanzadas de la infección por el VIH también mostraron un aumento de células T específicas del virus tras el bloqueo de PD-1. Sin embargo, presentaban otros frenos inmunitarios, como TIM-3, que también deberían bloquearse de forma conjunta. Este hallazgo refuerza el potencial de combinar diferentes inmunoterapias según el estadio de la infección y el momento de inicio del tratamiento antirretroviral.