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MEDICINA ESTÉTICA

Los dentistas defienden que pueden usar bótox para tratar el exceso de saliva en niños y adultos

Los médicos estéticos, por su parte, indican que los tratamientos, incluyendo el uso de ácido hialurónico y otras sustancias similares, "son competencia exclusiva" de los facultativos

Un dentista examina a un paciente.

Un dentista examina a un paciente. / Europa Press

Nieves Salinas

Nieves Salinas

Madrid
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Un día después de que la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) lanzara 'Tu cara ya no me suena', una campaña divulgativa que busca proteger al paciente de la mala praxis en la era de la desinformación, el Consejo General de Dentistas ha emitido un comunicado en el que señala que, junto a los facultativos, los odontólogos "son los únicos profesionales con atribuciones para usar toxina botulínica y ácido hialurónico en sus respectivos campos de actuación". Los médicos, por su parte, indican que los tratamientos de medicina estética, incluyendo el uso de ácido hialurónico (AH) y otras sustancias similares, "son competencia exclusiva" de los facultativos.

El Consejo General de Dentistas se pronuncia "ante la creciente preocupación por los últimos casos de intrusismo profesional detectados en los tratamientos con toxina botulínica (bótox) y ácido hialurónico" y que ha denunciado públicamente el Ministerio del Interior. Este departamento ha dado a conocer que la Guardia Civil, en una operación conjunta con la Agencia Tributaria, ha desarticulado una organización criminal dedicada a la importación, almacenamiento y distribución de medicamentos y productos sanitarios ilegales relacionados específicamente con la medicina estética.

El órgano colegial señala que, en febrero de 2023, suscribió una declaración conjunta con el Consejo General de Médicos "alertando precisamente sobre el aumento de casos de intrusismo profesional, especialmente relacionados con el uso de toxina botulínica y ácido hialurónico".

Las competencias

En este documento, señalan, quedó claramente especificado "que dentistas y médicos son los únicos profesionales con competencias y atribuciones para la realización de determinados tratamientos mediante el uso de microfillers (ácido hialurónico) o toxina botulínica dentro de sus respectivos campos de actuación".

En el caso de los dentistas, abunda el órgano colegial, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) determina que la toxina botulínica puede ser utilizada, con carácter general, para el tratamiento de la sialorrea crónica (exceso de salivación) en adultos y niños. Concretamente, precisan, "el Xeomin, que es el único medicamento con toxina botulínica que tiene autorizado su uso para el tratamiento de esta patología dentro del campo del dentista".

Armonización orofacial

Por otro lado, señalan los odontólogos, "el ácido hialurónico tiene diferentes usos en el campo de la armononización orofacial y para el tratamiento de determinadas patologías en el campo de actuación del dentista, lo que lo convierte en un producto sanitario de uso cada vez más común en las clínicas dentales".

Desde el Consejo General insisten "en la necesidad de que los pacientes verifiquen siempre la titulación del profesional que vaya a aplicar estos tratamientos, para evitar ser víctima de este tipo de delitos". Los últimos casos detectados, concluyen, hacen referencia a personas que carecen de la titulación requerida y "que aplican estos medicamentos o productos sanitarios, respectivamente, en peluquerías o centros de estética, incluso empleando materiales exportados que carecen de autorización de comercialización por las autoridades competentes, lo que supone un riesgo importantísimo para la salud de los pacientes".

Competencia de los médicos

La Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), por su parte, indica que los tratamientos, incluyendo el uso de ácido hialurónico (AH) y otras sustancias similares, "son competencia exclusiva de médicos". Esto está respaldado por diversas normativas, inciden. Se remiten al Reglamento de Ejecución (UE) 2022/2346 que establece que los rellenos faciales y sustancias similares "solo pueden ser administrados por profesionales sanitarios cualificados según la legislación nacional".

El Tribunal Supremo, amparado en la LOPS (Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias), atribuye al médico la responsabilidad de planificar y aplicar tratamientos corpoestéticos no quirúrgicos y quirúrgicos, añaden. Y continúan: el Real Decreto 192/2023, en su artículo 24, considera los rellenos faciales y otros productos similares como sujetos a prescripción. El RD 1277/2003 refuerza esta visión, definiendo la Unidad Asistencial de Medicina Estética (U.48) como aquella en la que un médico es responsable de realizar tratamientos no quirúrgicos con fines estéticos, abunda la sociedad.

En cuanto a las limitaciones del uso de estos tratamientos en las clínicas dentales, señala SEME que "los odontólogos tienen capacidad profesional para realizar el conjunto de actividades de prevención, diagnóstico y de tratamiento relativas a las anomalías y enfermedades de los dientes, de la boca, de los maxilares y de los tejidos anejos. Siempre dentro de su campo de actuación, es decir, la salud bucocental". Y concluyen: la toxina botulínica solo está autorizada para el tratamiento de la sialorrea crónica en el ámbito odontológico, "por lo que los dentistas no pueden usarla con fines estéticos, salvo que haya una autorización específica".