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EJERCICIO

Entrenar lento para ponerte en forma más rápido: esta es la recomendación de los expertos a la hora de hacer ejercicio

No hace falta que hagamos ejercicios de alta intensidad para que nuestro cuerpo esté en forma

Entrenar a menor intensidad ayuda a aumentar el flujo sanguíneo hacia los músculos

Entrenar a menor intensidad ayuda a aumentar el flujo sanguíneo hacia los músculos / Cookie Studio. Freepik.

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Victoria Saulyak

Madrid
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Hacer ejercicio es crucial para mantener un estilo de vida saludable. Claro que esto tiene que ir acompañado de una buena alimentación y un correcto descanso para que podamos notar los beneficios.

Muchas personas piensan que hacer ejercicio de intensidad es la única forma en la que el cuerpo está activo. El pensamiento común es que, si no salimos a correr o no nos matamos en el gimnasio, no hay posibilidad de que nuestro organismo piense que se está ejercitando.

Por suerte, esta información no es del todo verídica. Claro que si hacemos ejercicio de intensidad nuestro cuerpo lo agradecerá más, pero lo cierto es que con tal de movilizar el cuerpo con un par de movimientos bien ejecutados es suficiente para mantenernos en forma.

¿Qué beneficios tiene entrenar más despacio?

Seguro que no sabías que entrenar de una manera más lenta es la clave del éxito de muchos deportistas. Entrenar a un ritmo ligero es crucial para construir una base aeróbica fuerte, pues el cuerpo se vuelve mucho más eficiente en el uso de oxígeno, lo que mejora la resistencia a nivel general.

Así, entrenar a menor intensidad ayuda a aumentar el flujo sanguíneo hacia los músculos y mejorar la captación de oxígeno, lo que facilita la realización de actividades de alta intensidad a medida que el cuerpo empiece a adaptarse.

La mayoría de los atletas que siguen este método utilizan el entrenamiento por zonas para averiguar exactamente cuánto hay que moderar el ejercicio, que consiste en dividir el esfuerzo del entrenamiento en tres o cinco zonas en función del nivel técnico que se quiera alcanzar. Así, si realizas la mayor parte del entrenamiento en las zonas de frecuencia cardiaca más bajas (uno a tres), mantendrás un entrenamiento de baja intensidad que utilice principalmente grasas como fuente de energía.

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