El antes y el después de la pandemia

Cómo el covid ha transformado los hospitales: más camas de agudos y más red con la primaria

El director médico del Clínic, Antoni Castells, asegura que ha disminuido el tiempo que un enfermo espera una cama en urgencias

Una enfermera del Clínic atiende a un paciente que está en hospitalización domiciliaria.

Una enfermera del Clínic atiende a un paciente que está en hospitalización domiciliaria. / Ferran Nadeu

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Beatriz Pérez
Beatriz Pérez

Periodista

Especialista en sanidad, temas de salud

Escribe desde Barcelona, Catalunya, España

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La pandemia del covid-19, que durante casi dos años ha monopolizado los recursos y espacios de los hospitales, ha supuesto una transformación de los centros sanitarios. Por ejemplo, la hospitalización domiciliaria (una modalidad de ingreso en la que el paciente, estable clínicamente, permanece en su hogar en vez de estar en el hospital, mientras recibe cada día una visita médica) ha aumentado el 42% en toda Catalunya en los últimos años, como recoge este reportaje multimedia de EL PERIÓDICO. En hospitales como el Clínic de Barcelona, el porcentaje sube hasta el 50%. Pero la hospitalización a domicilio no es lo único que ha potenciado el virus.

"El hospital se ha vuelto mucho más versátil. Antes, cada servicio tenía sus camas: eran como pequeños hospitales infranqueables. Ahora las camas son mucho más polivalentes y sacamos más rendimiento", explica Antoni Castells, director médico del Clínic. Así, si algún servicio no está ocupando todas las camas, estas son utilizadas por pacientes de urgencias. "Ha disminuido muchísimo el tiempo que un enfermo espera una cama en urgencias", dice Castells.

Además, según explica, el covid-19 enseñó a los profesionales a ser "mucho más ágiles" en la toma de decisiones. Dado que el impacto del virus fue tan alto en la primera ola, los equipos sanitarios tomaron decisiones "muy rápidamente". "Ahora la toma de decisiones está mucho más descentralizada que antes. Antes tenía que pasar por un comité de decisiones", apunta el director médico.

El virus también ha llevado a incrementar el número de camas en las unidades intensivas y semi-intensivas. "En la primera ola lo hicimos por fuerza, pero ahora hemos consolidado un número de camas importante: unas 30 o 40 de críticos y semicríticos. Era una carencia que tenía el hospital", prosigue Castells. Los hospitales generales son cada vez más centros de agudos y los enfermos más graves necesitan procedimientos, quirúrgicos o no, más invasivos. Este aumento de la "complejidad" hace que el hospital necesite camas de intensivos para atenderlos. Muchas camas convencionales se han reconvertido así en espacios para enfermos graves.

Hospital de referencia

Con el covid-19 los hospitales han aprendido a trabajar "más en red" entre ellos. El Clínic, por ejemplo, tiene un área de referencia, la de la autovía C-17, que une Barcelona con Granollers, Mollet, Sant Celoni y Vic. "Con el covid hemos potenciado esta red. Cuando uno de estos hospitales no disponía de camas, nosotros nos hacíamos cargo. Esto ha ayudado mucho porque la capacidad de estos centros es menor", apunta Castells. Una vez pasaron las olas más fuertes de la pandemia, estos hospitales siguieron esa política, que se ha consolidado. El Clínic es el referente de esa área. "Podemos tener más presión, pero afortunadamente el compromiso con estos hospitales es favorecer el retorno: el enfermo viene aquí por un procedimiento más complejo, pero después vuelve a su centro", añade.

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Dice lo mismo Cristina Casanova, jefa de Divisió de Projectes i Qualitat Assistencial de la Consellera de Salut. "Aunque el covid supuso un desgaste muy grande, también ha brindado oportunidades al sistema. Por ejemplo, nos ha traído más enlaces con otros servicios asistenciales: los hospitales se han acercado más a la atención primaria y a los centros de salud mental", señala Casanova. También ha potenciado el teletrabajo y ha reforzado ciertos "roles profesionales" como el de las enfermeras.

Por último, la pandemia ha incentivado algo tan sencillo pero tan importante como la higiene de manos. Ahora el cumplimiento "es mucho más alto", según Castells. "Esto nos aporta ventajas frente a las infecciones hospitalarias. Nos preocupan mucho porque cada vez más los hospitales padecemos los gérmenes multirresistentes a todo tipo de antibiótico", explica. Según él, las medidas de higiene que se han extremado "ayudan" a disminuir las infecciones. Sin embargo, todavía no hay estudios definitivos al respecto que lo confirmen.