Vuelo desde México

El niño Oliver ya está en Barcelona para operarse de un tumor cerebral

  • El menor permanece ingresado en el Hospital Sant Joan de Déu, donde se le realizarán diferentes pruebas antes de ser intervenido en los próximos días

  • El avión, que cuesta cerca de 200.000 euros y ha sido pagado por un empresario español que prefiere mantener el anonimato, ha llegado sobre las 11.25 horas

El niño Oliver Romero, en una imagen colgada por su padre en Instagram.

El niño Oliver Romero, en una imagen colgada por su padre en Instagram. / RRSS

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El Periódico

Oliver, el niño de dos años y medio que tiene un tumor cerebral, ha llegado este miércoles a mediodía en un avión medicalizado desde Cancún (México) hasta Barcelona para ser operado por un equipo médico del Hospital Sant Joan de Déu, en Esplugues de Llobregat. El niño ya está ingresado, pero aún no será intervenido, según confirman fuentes del hospital a EL PERIÓDICO.

Antes de la operación se le realizarán diferentes pruebas médicas para ser operado en los próximos días. El hospital actualizará mañana la información del caso de este paciente previo acuerdo con los padres del menor, según estas mismas fuentes.

Tras varios aplazamientos, el vuelo, que cuesta cerca de 200.000 euros y que ha pagado un empresario español que prefiere mantener el anonimato, ha aterrizado en Barcelona sobre las 11.25 horas. En el avión medicalizado solo ha viajado el enfermo y un acompañante, en este caso la madre de Oliver, Lena.

El padre de Oliver cuenta cómo se encuentra el niño, que ya está en Barcelona para operarse de un tumor cerebral. / VÍDEO: EFE

Es por ello que el padre, Alejandro Romero, un malagueño que desde hace un año trabaja como instructor de buceo en Playa del Carmen, cogió el lunes un vuelo regular hasta Madrid, adonde llegó este martes para enlazar con otro avión hasta Barcelona, donde aterrizó el martes por la tarde tarde.

Problemas para viajar

El tío de Oliver, David Romero, explicó a EFE que el pequeño permaneció en un hotel de Cancún junto a su madre, después de que la familia intentara volar sin éxito a España en un avión comercial, al que no les dejaron embarcar por el estado de salud del menor y al no disponer de un documento médico que autorizara el vuelo.

El niño pasó bien la noche y está tranquilo y contento por haber salido del hospital y poder volar a España, según Romero, que es instructor de buceo en La Herradura (Granada) y que también ha viajado a Barcelona para reunirse allí con su hermano y recibir mañana a Oliver y su madre.

Los padres del crío lo llevaron al hospital el pasado 13 de octubre al notar que le costaba andar, estaba apático, débil y había perdido el apetito.

Allí le realizaron varias pruebas diagnósticas que concluyeron que Oliver tenía un tumor cerebral en la fosa posterior y también hidrocefalia, es decir, acumulación de una cantidad excesiva de líquido cefalorraquídeo en el cerebro.

Empeoramiento

El estado de Oliver empeoró notablemente en cuestión de días, hasta el punto que dejó de comer, hablar y caminar, por lo que el pasado miércoles le extrajeron de urgencia el líquido que presionaba su cerebro y le hacía perder funciones cognitivas.

Oliver ahora "está mejor", más animado y ha recuperado cierta movilidad, pero el tumor, que "es muy grande y está muy cerca del tronco encefálico", sigue estando ahí y urge operarle para evitar que se extienda.

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El hospital mexicano en el que estaba ingresado Oliver no se atrevía a extirparle el tumor y le daba "entre quince días y un mes de esperanza de vida".

Al conocer su caso, el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona se puso en contacto con la familia y se ofreció a valorar a Oliver y a realizar la operación.