La evolución de la pandemia

La caída de los contagios se ralentiza hasta casi detenerse en España

  • Simón advierte que entramos en una fase de "alto riesgo de incremento de la transmisión"

  • Catalunya aflora de golpe 400 muertos de finales del año pasado

Equipo de sanitarios en la uci del Hospital del Mar de Barcelona.

Equipo de sanitarios en la uci del Hospital del Mar de Barcelona. / FERRAN NADEU

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La caída del virus se ha ralentizado en España este fin se semana, con bajadas medias diarias de la incidencia de sólo 2,3 casos por 100.000 habitantes y con dos autonomías, Andalucía y Canarias, en las que incluso ha repuntado mínimamente. Entramos en una fase de incertidumbre en la que la evolución de la pandemia podría apuntar hacia una cuarta ola, estancarse o seguir bajando con mucha lentitud como ha ocurrido las últimas semanas en Catalunya.

Es complicado predecir lo que puede ocurrir las próximas semanas porque concurren una multitud de factores, algunos de los cuáles no estaban presentes en anteriores oleadas, como el aumento de la variante británica, que juega a favor del repunte, o la extensión de la vacunación, que empuja en el sentido contrario.

Al margen de cómo evolucionen estas dos variables, la clave sigue siendo mantener las actuales restricciones a la movilidad y al ocio si se quiere alcanzar el objetivo del Gobierno de bajar de los 50 casos por 100.000 habitantes desde los 142 registrados hoy. Éste es precisamente el objetivo del Plan de Semana Santa, que cuenta con el apoyo inicial de todas las comunidades menos la de Madrid y prevé el cierre de las fronteras autonómicas.

La relajación

Fernando Simón ha advertido en su comparecencia de los lunes que "hay un alto riesgo de que  la transmisión vuelva a incrementarse” y “por tanto, las medidas vigentes deben cumplirse a rajatabla” . La relajación de algunas de las restricciones es la causa de la suavización de la bajada, según el portavoz técnico del Gobierno en la pandemia.

La mayoría de comunidades autónomas que habían logrado doblegar con mucha rapidez la tercera ola con cierres totales de comercios y la hostelería están reabriendo estos negocios, aunque por el momento con muchas cautelas. Algunas han conseguido bajadas espectaculares, como Extremadura, la única que se encuentra en la zona de riesgo bajo con una incidencia de 42 casos. Baleares, Castilla-La Mancha, Murcia y La Rioja presenten evoluciones similares, pero aún no han conseguido bajar del umbral de los 50.

En el otro extremo  se sitúa Madrid, que por tercera semana consecutiva ha comenzado con las peores cifras de España (236), seguida por un grupo de con datos similares pero a cierta distancia, formado por Asturias, País Vasco y Catalunya.

Semana Santa

Ante tanta variabilidad de situaciones, el plan de Semana Santa aspira a  establecer “una base mínima y común de medidas” que sirvan “para periodos de alto riesgo”, según Simón. Un plan de mínimos que limitará la movilidad y las reuniones sociales tanto las privadas como las públicas y debe ratificarse en el próximo Consejo Interterritorial de Salud.

El factor de la vacunación influirá en el levantamiento de las restricciones, pero aún no. Hasta este lunes España había recibido 5,6 millones de vacunas y es previsible que antes de acabar marzo se reciban casi cinco más. La cantidad es aún insuficiente para que incida en el impacto del virus en la población, salvo en las residencias, donde ya están inmunizados el 85% de los internos y trabajadores.

El 40% inmunizado en junio

Esto no empezará a ocurrir hasta el segundo trimestre. En abril llegarán 4,8 millones de dosis de Pfizer. Y si se cumple la previsión de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Van der Leyden, llegarían un total de 30 millones a España de todas las farmacéuticas desde abril a junio. Suficiente para cumplir el objetivo del Gobierno de tener inmunizados el 40% de los españoles antes del verano. Como en este porcentaje entran los más vulnerables, las hospitalizaciones y muertes caerían en picado y se podría encarar el verano en otras condiciones.

Uno de los problemas que se están detectado en la tercera oleada es la que la estancia en las ucis está sido “algo más prolongada”, según Simón. Esto hace que pese al fuerte descenso de contagios, una de cada cuatro camas de críticos esté ocupada aún por pacientes covid. Madrid no consigue bajar del 40% de este tipo de enfermos.

Desajuste catalán

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Las estadísticas del Ministerio de Sanidad ha sufrido un nuevo desajuste con el mismo protagonista: Catalunya. El pasado vienes afloró de golpe unos 400 muertos más que no habían sido contabilizados. Según Simón, se debió a “una actualización de los datos correspondientes a finales del 2020”, con lo que las cifras de la tercera ola no han variado.

No es la primera vez que ocurre algo así. En octubre del año pasado Catalunya añadió un millar de muertes a los contabilizados en la primera oleada y el pasado 2 de marzo quitó de su serie 80.000 contagios de un plumazo.