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Covid-19: "Una enfermedad con una buena vacuna, pero sin tratamiento, no nos deja tranquilos"

Antoni Trilla (izquierda) y Bonaventura Clotet.

Antoni Trilla (izquierda) y Bonaventura Clotet. / Elisenda Pons

  • El infectólogo Bonaventura Clotet y el epidemiólogo Antoni Trilla advierten de que solo un fármaco eficaz convertirá el covid-19 en crónico, como sucedió con el sida

  • Ambos conversan en EL PERIÓDICO sobre la pandemia de coronavirus, uno de los momentos más desafiantes de sus trayectorias profesionales

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El infectólogo Bonaventura Clotet (Barcelona, 1953) y el epidemiólogo Antoni Trilla (Barcelona, 1956) son dos de los expertos más destacados en el campo de las enfermedades infecciosas. Clotet, jefe de este servicio en el Hospital Germans Trias i Pujol (Can Ruti, Badalona) y director del Institut de Recerca de la Sida IrsiCaixa, centró su carrera en la investigación del VIH. Es uno de los referentes mundiales en esta enfermedad, cuya epidemia se cobró la vida de millones de personas en todo el mundo. Trilla, jefe de Medicina Preventiva del Clínic (Barcelona) y asesor del Gobierno español en la pandemia de coronavirus, se centró en la salud pública. Juntos conversan en EL PERIÓDICO sobre uno de los momentos más desafiantes de su trayectoria. E insisten: "Hay que dar dinero a la investigación".


-¿Está siendo este el momento profesional más duro de sus vidas?

-Antoni Trilla (AT): Yo diría que sí. Nunca nos habíamos enfrentado a una situación parecida. Sí que teníamos un cierto entrenamiento, aunque en una escala diferente, en brotes muy aislados fuera de nuestro territorio de los que podría llegar un paciente, como con el ébola. La gripe A de 2009 también motivó una cierta alarma, aunque luego afortunadamente el número de casos fue mucho menor. Teníamos cierta experiencia en cosas más limitadas. [Una epidemia] De esta dimensión, de esta violencia y con tanta afectación sanitaria, social, económica… no la habíamos vivido nunca. En algún momento pensamos, literalmente, que la atención sanitaria se podría llegar colapsar: que tuviéramos enfermos en los pasillos sin atender. Estuvimos muy cerca de esto.

-Bonaventura Clotet (BC): Yo viví dos pandemias. Una es la del sida. Yo era residente en ese momento y tuve la suerte de ver al primer paciente en España. Era una enfermedad que también ocasionó mucho trastorno a nivel médico, mucho miedo… Pero [el sida] estaba claro que se contagiaba a través de ciertas prácticas [de riesgo] y que esto no era generalizado a toda la sociedad. El covid-19, sin embargo, afecta a toda la sociedad y todo el mundo se ve amenazado. Y esto es lo que ha hecho que campañas de 'crowfunding' como #yomecorono hayan tenido muchas ayudas, puesto que todo el mundo se ve en riesgo de infectarse. Y, sobre todo, porque [con el coronavirus] desde el principio quedó claro que la fuente de contagio son las pequeñas gotitas que se emiten al hablar.

Cara a cara Antoni Trilla, Bonaventura Clotet. Balance sobre un año de pandemia y proyección de futuro. / ZML

-Justo les iba a preguntar si esta pandemia les recuerda a la del VIH.

-AT: Yo, un poco como el doctor Clotet, empecé la residencia en Medicina Interna en 1981. También viví aquellos primeros casos que entonces no sabíamos bien de qué iban. ¡Un bicho que no habíamos ni estudiado! Llamaba mucho la atención, pero como dice él, al principio, estaba limitado -y ello estigmatizaba- a determinados grupos. Eran casos muy individuales y el resto de la sociedad quizás no se sintió tan amenazada. No era una cosa que se podía contagiar por el aire. Sí ha tenido repercusiones tremendas en África, con familias destrozadas, mucha mortalidad, pero no la repercusión tan brusca, intensa y tremenda que el covid-19 ha tenido en todo el planeta.

-BC: La sociedad tiende a estigmatizar para protegerse. El subconsciente te dice: "Si esta enfermedad afecta a los que son altos y de ojos azules, yo no soy así, con lo cual no me tocará a mí". Como dice muy bien el doctor Trilla, el inicio del sida es una época muy dura para las personas que tenían adicción a las drogas y para los hombres que tenían sexo con hombres -a quienes se estigmatizó mucho: fue terrible y por desgracia esto aún persiste-. Pero el covid-19 ha sido un tsunami que lo ha barrido todo y ha afectado a todo el mundo. No se ha salvado nadie, ni presidentes de gobiernos, ni el más humilde. Y esto es lo que ha condicionado un cambio en nuestros hábitos. Aunque no tengamos un confinamiento, me gustaría preguntarle al doctor Trilla si a él le pasa lo mismo que a mí, que estoy atrapado en el día de la marmota. Me da la sensación de que empiezo un lunes y sé todo lo que tendré durante la semana. Pero llega el sábado y domingo y sigo trabajando. Esto tendrá una repercusión muy importante a la larga. Se necesitará de mucha psicología y de mucha psiquiatría para hacer frente a todos los trastornos que se derivarán, sobre todo, en los jóvenes y adolescentes.

"El VIH fue muy duro para personas que realizaban prácticas [de riesgo]. Pero el covid-19 ha sido un tsunami para todo el mundo. No se ha salvado nadie"

Bonaventura Clotet

Jefe de Enf. Infecciosas de Can Ruti

-AT: Sí, sí, yo tengo la misma sensación. Me considero un privilegiado. Voy a trabajar todos los días de la semana, desafortunadamente también los fines de semana porque no hay tiempo de procesar tanta información. Pero te das cuenta de que hace meses que no vas a la segunda residencia, no puedes practicar el deporte que antes sí y simplemente paseas. Y esto lo hemos normalizado, igual que hemos normalizado las informaciones que dicen "hoy, 20 muertos y 1.200 personas ingresadas". Llevamos un año oyendo lo mismo, a veces más, a veces menos. Todo esto tendrá repercusiones, si no las tiene ya, en la salud [mental] de las personas. Además, están los pacientes con síntomas persistentes de covid-19, que generarán un tipo de demanda sanitaria que tampoco era previsible.

-BC: Yo creo que lo importante es hacer muchos ensayos clínicos. La sociedad tiene que entender que la única manera de encontrar una solución a esta pandemia, aparte de las vacunas, es hacer ensayos clínicos para encontrar los fármacos adecuados que impidan la progresión de la enfermedad y que las personas fallezcan. Pero todo esto hay que hacerlo de una manera seria, con estudios bien diseñados, porque esta epidemia es la epidemia en la que se ha publicado más en menos tiempo, pero también hay mucho 'fake'. Hay mucho trabajo que no se sustenta en base a una elaboración correcta, porque cuesta dinero, tiempo y no todo el mundo puede. Necesitamos rigor científico. Hasta que no esté vacunado todo el mundo, seguirá habiendo brotes de la enfermedad porque el virus irá evolucionando. Su forma de vivir es infectar y crear variantes más eficientes para infectar mejor. Y esto lo conseguirá siempre y cuando existan focos en el mundo donde se generen brotes. Esto pasó en Manaos, Brasil. En la primera oleada se infectó todo el mundo, nadie hizo tratamiento y creyeron que, tras el primer brote de marzo, el 70% ya tendría la inmunidad de grupo y estaba protegido. Pero apareció otra variante del virus [la variante brasileña] que los infectó a todos, que los dejo sin oxígeno y que conlleva un riesgo de diseminación.

El doctor Bonaventura Clotet en la redacción de EL PERIÓDICO.

/ Elisenda Pons

-Usted habla de los tratamientos contra el covid. Así como ya hay varias vacunas, de momento no hay un tratamiento eficaz.

-AT: El doctor Clotet ha expresado una opinión que yo comparto: la ciencia es la que nos puede sacar de esto y debe ser rigurosa. En esta pandemia ha habido ejemplos buenos y malos, ensayos que se han hecho de manera rápida, con patrocinio de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es absolutamente necesario encontrar nuevos y mejores tratamientos porque, como dice el doctor Clotet, aun estando vacunados, seguirá habiendo casos en todas partes del mundo. La situación sería muy distinta si hubiera tratamientos que evitaran que la enfermedad progrese a formas graves en los no vacunados. La enfermedad se normalizaría. Ahí tenemos el ejemplo del sida: era mortal a corto plazo, pero ahora es una enfermedad crónica, con una buena calidad de vida. El sida ha dejado de ser una amenaza inmediata para la vida y esto es gracias a los tratamientos. Detrás de las vacunas, tiene que haber mucha investigación. Tratamientos. Una enfermedad con una buena vacuna y sin tratamientos no nos deja tranquilos. Una enfermedad con una buena vacuna y con tratamientos, sí.

-BC: Totalmente de acuerdo. En estos momentos hay tres fármacos en fase dos de ensayo clínico en humanos. Son el molnupiravir, la aplidina y el remdesivir. El remdesivir, de hecho, ya está aprobado. Estos tres fármacos serían los tres más próximos en utilizarse. Pero luego están las inmunoglobulinas hiperinmunes y los anticuerpos monoclonales, que también pueden tener mucha eficacia en etapas iniciales. Y los antiinflamatorios. De estos, se ha demostrado que el baricitinib, combinado con el remdesivir, tiene más efecto que el remdesivir solo y reduce bastante la mortalidad. Tanto en el Clínic como en Can Ruti la mortalidad por covid-19 es del 1%, muy baja, pero 10 veces mayor que la de la gripe habitual. La experiencia y los ensayos clínicos han permitido que las personas ahora tengan más seguridad de que no van a fallecer, como pasaba al principio. Pero queda mucho por avanzar. Espero que esto [el hallazgo de un tratamiento] se consiga a lo largo de este año -y casi seguro será así-.

"Yo dije que tendríamos vacunas, en el mejor de los sueños, en dos años. Y las hemos tenido en menos de uno: es extraordinario"

Antoni Trilla

Jefe de Med. Preventiva del Clínic

-Pero mientras no se acabe con todos los brotes, el virus seguirá evolucionando.

-BC: Sí, y la única manera de ir por delante es tener una vacuna pancoronavirus. Pero para ello hay que estudiar el modelo animal. Porque las zoonosis [las enfermedades que se transmiten de los animales vertebrados al ser humano] son la mayoría de las causas de las infecciones en personas. Por tanto, es necesario tener bien estudiada las nuevas variantes y tener una vacuna capaz de prevenir. Si esto se hubiera hecho cuando apareció el SARS en 2002 y el MERS en 2012, no hubiéramos tenido este tsunami. Este dinero hay que ponerlo antes. Hay que dedicar mucho dinero a la 'One Health' -un enfoque multisectorial que englobe la salud humana, la salud animal, la globalización, la salud ambiental, el calentamiento del planeta-. Hay que dirigir todo el dinero ahí porque, si no, vendrán otras [epidemias].

El doctor Antoni Trilla en la redacción de EL PERIÓDICO.

/ Elisenda Pons

-¿Las nuevas variantes del virus amenazan las vacunas?

-AT: Primero: cualquier variante genera titulares. Y son distintas entre ellas: ya sabemos que la británica no tendrá repercusión en las vacunas. Con otras variantes como la sudafricana y la brasileña puede ser que [las vacunas] no tengan la misma eficacia. Pero el sistema inmune es de una complejidad extraordinaria. Los inmunólogos nos dicen que estas variantes pueden escaparse a las vacunas, sí, pero no sabemos aún toda la historia. Es probable que nuestra respuesta natural, la celular, o algún tipo de anticuerpo que ahora no estamos midiendo ayuden a que no sean tan poco eficaces como podría predecirse. Mira, nos gustaría tener una vacuna que cubriera todos los virus de la gripe y no la hemos conseguido. También nos gustaría tener una vacuna que abarcara muchos coronavirus y se está trabajando en ello. Las vacunas de RNA mensajero [como las de Pfizer y Moderna] permiten pequeños cambios de piezas en su fabricación. Probablemente eso sirve para modificar fácilmente una vacuna. La gripe la tenemos que adivinar cada año, debemos hacer una predicción de qué cepas van a circular. Si acertamos, la vacuna igual tiene una eficacia moderada y nos salva de unas cuantas hospitalizaciones y muertes. Por eso hay que tener el plano preparado y listo -esto es mucha investigación- y, cuando aparece la pieza que falta, se encaja y ya tenemos la vacuna en tiempo y en forma. Yo, al inicio de la pandemia, dije que tendríamos vacunas, en el mejor de los sueños, en dos años. Y las hemos tenido en menos de uno, lo cual es extraordinario desde el punto de vista de la ciencia.

"Las vacunas de RNA mensajero permiten pequeños cambios de piezas en su fabricación. Eso sirve para modificarlas fácilmente [ante las variantes]"

Antoni Trilla

Jefe de Med. Preventiva del Clínic

-BC: Una variante con una mutación en la zona donde se combinan los anticuerpos neutralizantes [que protegen al organismo de los patógenos] hace prever que todo el mundo se infectará y que, cuando esta variante llegue, todo se acabará. ¡Y no es así...! Hay que dar dinero, seguir investigando. Mucha gente se pregunta por qué seguimos investigando vacunas: pues porque vacunas harán falta muchísimas para protegerse contra una gran amplitud de variantes. Pero, sobre todo, lo que hay que hacer es seguir la evolución de la inmunidad en las personas vacunadas. En algunos casos habrá que revacunar. Que haya variantes como la sudafricana -que parece que sigue inhibiéndose de la vacuna- no quiere decir que sea cero la capacidad de la vacuna para proteger. Por ejemplo, hay que estudiar si esta vacuna está protegiendo de evolucionar a etapas mucho más graves, que es lo que queremos en el fondo. Queremos evitar la muerte de quienes sufren el covid-19. Creo que pronto conseguiremos un control [de la epidemia] bastante amplio, pero lo que me da miedo es que podrá venir una nueva epidemia con un nuevo virus. Me gustaría mucho que los políticos hayan aprendido que hay que destinar mucho dinero a la salud global, pero no lo tengo tan claro.

Antoni Trilla y Bonaventura Clotet en la redacción de EL PERIÓDICO.

/ Elisenda Pons

-¿Habrá más epidemias?

-AT: Es una seguridad. La pregunta es cuándo y de qué magnitud.

-BC: El coronavirus lo podría decir más alto, pero no más claro: apareció en 2002 y en 2012, y en 2019 montó el pollo con el covid-19. En 2002 y 2012 ya era grave, pero quedó circunscrito [en China y Oriente Medio] y se ignoró porque no afectaba a todo el mundo. Nadie hizo prevención.

-¿Cómo ven la opción de un pasaporte vacunal?

-AT: Es un concepto que debe ser discutido con tranquilidad. Particularmente considero que hay que tener esta discusión a nivel de la Unión Europea (UE). Es cierto que podría tener más sentido cuando todo el mundo tenga la oportunidad de vacunarse, no antes. Pero también que tendría su utilidad para viajar a países donde han controlado muy bien el covid-19. Para viajes internacionales es bastante probable que se acabe solicitando el pasaporte vacunal o una prueba PCR negativa o una cuarentena. Otra cosa es solicitar estos certificados para hacer cosas domésticas: Israel está pensando ahora en que vayan al gimnasio o a conciertos los vacunados. Sí que conlleva alguna posibilidad de vulnerar algunos derechos individuales.

"El coronavirus ya había aparecido en 2002 y en 2012. Fue grave, pero se ignoró porque no afectaba a todo el mundo. Nadie hizo prevención"

Bonaventura Clotet

Jefe de Enf. Infecciosas de Can Ruti

-BC: De nuevo vuelvo a la investigación. Ella nos tiene que ayudar a definir cuánto dura el efecto de la vacuna actual porque me pueden hacer a mí un certificado de vacunación hoy y que expire dentro de unos meses -los anticuerpos neutralizantes son los que nos dicen cómo se mantiene la inmunidad de la vacuna-. Luego está el hecho de que las personas vacunadas se pueden infectar de un resfriado menor y también podrían contagiar. Hay que estudiarlo. Yo creo -y esto lo decía Anthony Fauci, el gran epidemiólogo de los EEUU- que tendremos mascarilla hasta 2022 con seguridad. Y habrá que seguirla utilizando mientras se genera este conocimiento que nos permitirá estar muy protegidos.

-¿Es muy iluso preguntar si volveremos a la vieja normalidad?

-AT: Volveremos con algunos ajustes. La fecha dependerá mucho del avance en la vacunación y en los tratamientos. Ahora estamos vacunando a la población más débil y eso hará que baje la presión en el sistema sanitario. Volver ahora mismo a la vieja normalidad no, pero tampoco me parece a mí que vayamos a vivir una situación a corto-medio plazo condicionada por la dureza de las actuales restricciones. Y una cosa que el doctor Clotet ha comentado: el concepto de 'One Health'. Cuando tenemos una enfermedad nueva, nadie está a salvo hasta que todos estamos a salvo. Nosotros somos unos privilegiados, ya estamos vacunando, lentamente, lo que ustedes quieran, pero estamos comenzando a vacunar. Hay países que no contemplan la vacuna hasta 2023 como mínimo. Un brote en algún lugar remoto donde no ha habido una vacuna y donde aparece una variante puede volver a generarnos un problema. Nos interesa mucho protegernos a nosotros, pero también ser lo suficientemente solidarios como para que en este avance no se quede demasiada gente atrás mucho tiempo. Porque lo sufriremos todos.

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-BC: Estoy de acuerdo en todo, nada que añadir.