Polémica con la recluta de sanitarios

Ayuso llevará al nuevo hospital a médicos con poco rodaje

En la primera fase se prevé atender a entre 200 y 300 enfermos "de baja complejidad" y sólo cuatro camas de UVI

El gobierno de la Comunidad calculó que no lograría suficientes voluntarios y preparó una leva forzosa entre los eventuales

El Hospital de Pandemias Isabel Zendal, en el grado de terminación que mostraba la pasada semana.

El Hospital de Pandemias Isabel Zendal, en el grado de terminación que mostraba la pasada semana. / JOSÉ LUIS ROCA

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voluntarios, si son fijos o interinos, o por "adscripción directa" si forman parte del "refuerzo covid". Los sanitarios madrileños tienen dos opciones ante una llamada de sus jefes para apoyar la plantilla del nuevo Hospital de Pandemias Isabel Zendal, que este martes inaugura el gobierno de Isabel Díaz Ayuso como una joya de la sanidad autonómica.

Pero el hospital no parece destinado a tener entre su plantilla a los facultativos más reputados de Madrid en la lucha contra el coronavirus. Y será así por el modelo de leva de su personal. De los que pueden ser voluntarios, fijos del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), "los expertos se quedarán en los servicios que lideran en sus hospitales, por razones obvias de continuidad", asegura una fuente del SERMAS que salió del departamento en estos meses de tensión.

Y entre los forzosos del "refuerzo covid" -eventuales contratados entre abril y junio- el mecanismo de traslado, basado en la antigüedad, favorecerá que se muevan al nuevo hospital los que tienen menos experiencia.

La inauguración prevista para este martes lo es en realidad de su pabellón 2, con todavía cero enfermos a los que atender pero con 240 camas de agudos ya preparadas, y las 16 de UCI y 32 de cuidados intermedios que tendrá el hospital. El total previsto es de 1.008 camas de agudos.

De momento al nuevo centro serán derivados "entre 200 y 300 pacientes de baja complejidad, de manera que la UVI solamente abrirá con 3-4 camas para enfermos que se compliquen inesperadamente", dice la previsión que manejan Miguel Sánchez, jefe de Medicina Intensiva del Clínico San Carlos, y Alfonso Canabal, su homólogo en el Hospital de La Princesa, en una carta que han dirigido este lunes a sus colegas intensivistas de Madrid y a la que ha tenido acceso EL PERIÓDICO. 

Riesgo

La carta anima a sus compañeros a apuntarse a "una bolsa para las guardias" con profesionales "surgidos de todos los Servicios de Medicina Intensiva públicos y privados", y promete, incentivo de última hora, que "próximamente se ofrecerá a los contratos temporales de guardias un contrato temporal a tiempo completo".

El fichaje de sanitarios se ha quedado lejos de su planteamiento inicial. Este martes, el flamante hospital -"construido en solo tres meses y diez días", dice un comunicado oficial- se inaugura con solo 111 voluntarios. De hecho, se reconoce en la carta, por vía voluntaria solo se han inscrito un intensivista y dos anestesistas.

El gobierno madrileño era consciente de ese riesgo. Las dos vías de recluta de sanitarios, voluntaria y forzosa, se planeaban a mediados de octubre en una propuesta confidencial de la Dirección General de Recursos Humanos y Relaciones Laborales del SERMAS.

El documento, al que también ha tenido acceso EL PERIÓDICO, ya contemplaba la posibilidad de que "no existan suficientes profesionales voluntarios y no se cubran la totalidad de los efectivos necesarios", dice. Para completar la plantilla se debe dar "en primer lugar" paso a los profesionales fijos o interinos del Servicio Madrileño de Salud, y, si faltan, se cubrirán las plazas "en segundo lugar mediante la adscripción directa de los efectivos contratados durante el año 2020 por Covid-19".

Los más novatos

En la propuesta se insiste en lo transitorio de esta recluta de personal. Y por dos veces contempla la posibilidad de que "no existiera un número suficiente de participantes en el proceso de adscripción voluntaria". Para ese caso están "los profesionales de las distintas categorías que han sido contratados como consecuencia de la pandemia por Covid-19".

Según el plan de la Comunidad de Madrid, el gobierno Ayuso indicará a cada gerente de hospital cuántos sanitarios debe aportar"

Y para facilitarlo, el plan prevé que cada gerente de los 32 hospitales de Madrid reciba un aviso para que aporte hombres y mujeres al nuevo centro: "Se indicará a cada gerencia el número de profesionales que deben proporcionar al Hospital Enfermera Isabel Zendal en cada categoría profesional".

Para tomar esa decisión, cada gerente tendrá que elegir a las personas según "la menor antigüedad en el centro de origen donde actualmente prestan servicio".

Los hospitales de Madrid cederán personal, pero su presupuesto no se aliviará. El plan preveía, y así se ha decidido, que quienes sean trasladados al flamante hospital de pandemias sigan cobrando sus nóminas con cargo al hospital del que han sido desplazados.

Un sexto del total

Ninguna de las fuentes médicas consultadas conocía este lunes el perfil de los 111 profesionales que se han presentado voluntarios, como tampoco se sabe aún qué día y a qué hora ingresará el paciente número 1 del nuevo hospital.

Ciento once profesionales es la sexta parte del personal que Sanidad de Madrid previó para el hospital, 723 en total si se suman los auxiliares administrativos, los apoyos y retenes y los trabajadores de servicios generales.

Desde el 11 de noviembre, los sanitarios madrileños han tenido diez días para presentar solicitudes. Se buscan 48 médicos de hospitalización y 50 de UCIs o cuidados intermedios.

También se quiere reclutar a un médico del trabajo, cuatro psicólogos clínicos, ocho fisioterapeutas, 133 enfermeros de hospitalización, 49 de UCI, 62 de intermedios y tres para los aparatos de TAC.

Además, seis trabajadores sociales, seis técnicos de laboratorio, 39 de rayos, uno de prevención y siete auxiliares de farmacia. Además, 179 técnicos den cuidados de enfermería y 26 celadores.

El desfile de números indigna al diputado José Manuel Freire, experto en Salud Pública, uno de los fundadores de la Osakidetza vasca y portavoz en materia de Sanidad del grupo socialista en la Asamblea de Madrid, que ha levantado varias veces la voz en contra del proyecto. "Este es un monumento al disparate -dice-, sin respaldo científico ni otro fin que el meramente propagandístico".

Respaldo legal

Este martes, coincidiendo con la inaguración, se reunirá la Mesa Sectorial de Sanidad de Madrid. "Puede que entonces por fin sepamos –dicen en el sindicato médico AMYTS- qué profesionales se destinan allí, de qué otros hospitales salen y cómo se solucionarán los huecos que dejan en esos hospitales".

Ni el borrador de octubre ni la resolución que el pasado 11 de noviembre publicó el Sermas convocando los puestos da respuesta a esas preguntas. El documento interno acopia argumentos legales para justificar la forma de llamar a los médicos y enfermeros: el Real Decreto Ley 29-2020 de medidas urgentes en materia de teletrabajo en las Administraciones Públicas y de recursos humanos en el Sistema Nacional de Salud, la Ley General de Sanidad, el Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud y el Plan de Ordenación de Recursos Humanos del SERMAS.

La Consejería de Sanidad madrileña entiende que esas normas, "con carácter excepcional y transitorio permiten adscribir transitoriamente a personal facultativo de cualquier especialidad (…) a prestar servicios en otros hospitales", y que "el personal podrá ser cambiado de puesto por necesidades imperativas de la organización sanitaria".

"Contra ese Real Decreto nos pusimos en huelga en todo el país", comenta el portavoz sindical. Es la misma normativa que la pasada semana llevó en forma de queja el Consejo General de Colegios Médicos al Parlamento Europeo.

"Solicito no ser trasladada forzosamente", dice la carta que el SATSE distribuye a sus enfermeras

"La dotación del hospital deber ser en primer lugar propia y si no se decide así, voluntaria, nunca forzosa", expresó AMYTS en una reunión extraordinaria de la Mesa Sectorial, celebrada el 11 de noviembre, y añadió: "No es admisible detraer recursos de los hospitales, desmontar servicios y perder personal".

En una reunión anterior, el día 4, UGT criticó: "Es incomprensible que no haya una dotación presupuestaria para contratar directamente nuevos profesionales para el nuevo centro, pero sí para la inversión urbanística y su construcción".

Una carta para decir "no"

No en todos las áreas se ha ofrecido cambio voluntario. En el caso del servicio de admisión, encargado al SUMMA 112 (Servicio de Urgencia Médica de Madrid), su gerente, Pablo Busca, no está dando lugar a la voluntariedad de sus trabajadores, según queja que recoge un acta de la reunión del 11 de noviembre.

El sindicato CSIT ha pedido al gobierno madrileño que los sanitarios del "refuerzo covid" que se nieguen a aceptar su traslado y, por tanto, tengan que renunciar a su contrato, no sean penalizados en la bolsa de trabajo de la sanidad madrileña. La consejería no ha contestado.

Pero la oposición más frontal a la leva de sanitarios la ha expresado el sindicato de enfermería SATSE. Sus afiliados están recibiendo un formulario de negativa al traslado. Es una carta de "total disconformidad" dirigida a "la sra. presidenta de la Comunidad de Madrid".

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En la misiva exponen que "las enfermeras/os de los centros sanitarios, en los que ya existe una preocupante falta de personal, se verán obligados a abandonar sus puestos de trabajo, para de manera totalmente arbitraria ser trasladados".

La carta concluye: "Por todo lo siguiente, solicito: no ser trasladada forzosamente al Hospital Isabel Zendal, que no se disminuya la plantilla de mi centro de trabajo y que se respeten mis condiciones de trabajo".