SEGUNDA OLEADA

Los expertos confían en que el actual coronavirus se convierta en estacional

"No esperábamos este crecimiento. Mi teoría es que tiene un componente temporal, como la gripe", dice Jacobo Mendioroz

El infectólogo Benito Almirante cree que la limitación de movimiento entre comunidades durará hasta principios del próximo año

Vecinos del barrio de Sants de Barcelona, ayer.

Vecinos del barrio de Sants de Barcelona, ayer. / TONI ALBIR (EFE)

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Una de las muchas incógnitas que rodean al SARS-CoV-2, causante de la enfermedad covid-19, es si este virus se convertirá o no en estacional, es decir, si acabará por azotar a la población de los climas templados sobre todo en invierno. No son pocos los científicos que creen que así será, pero todavía no hay datos concluyentes. 

Europa no esperaba que esta segunda oleada del covid-19 golpeara con tanta fuerza. La cepa del SARS-CoV-2 que ahora asuela al continente es más contagiosa, si bien no más mortal. "El virus se ha comportado de manera diferente a lo que esperábamos", explica a este diario el director de la Unidad de Seguimiento del Covid-19 en Catalunya, Jacobo Mendioroz.

"No esperábamos este crecimiento. Mi teoría es que el coronavirus tiene un cierto componente estacional, como la gripe", opina. "En verano logramos controlarlo; en invierno, no. Recuerdo muy bien una fecha: el 4 de octubre. Ese día se comenzó a disparar en toda Europa", asegura Mendioroz. Los coronavirus, una extensa familia de virus, son los responsables de, entre otras enfermedades, el resfriado común, el cual es estacional, recuerda este epidemiólogo. No es descabellado pensar que el SARS-CoV-2 se podrá convertir también en estacional.

"Los virus estacionales tienen una época y duración concreta. Esto no ha ocurrido con el coronavirus. Ahora bien, la primera vez que un virus aparece es muy difícil saber si es estacional. Es el ejemplo de la gripe pandémica del 2009: surgió en abril y duró un año y medio. Después se acopló al modo estacional al igual que el resto de virus de la gripe", señala el Jefe de Enfermedades Infecciosas del Hospital Vall d'Hebron (Barcelona), Benito Almirante, quien cree que en el 2022 se podrá saber si el SARS-CoV-2 estará más limitado o no al otoño e invierno.

"La población que se infecta, es decir, el alcance de la inmunidad colectiva, es lo que hace que un virus sea estacional. Es posible que en el otoño del 2022, entre el 40% y el 50% de la humanidad se haya infectado y tendrá inmunidad. Ahí sabremos si es estacional", añade. La mayoría de virus respiratorios tienen un "comportamiento estacional", pero "no todos", advierte Almirante.

La gripe pandémica
del 2009,
 que duró 18 meses, afectó a los españoles sobre todo en agosto

En el 2009, recuerda este infectólogo, la gripe pandémica afectó a Europa en verano. Duró 18 meses. En agosto fue cuando hubo más casos en España, porque la población no había estado en contacto con el virus previamente. "Pero ahí hubo una diferencia con respecto al actual coronavirus: entonces no se tomaron medidas de protección como las de ahora. Afectó a muchísima gente, a unos 1.500 millones de personas en el mundo. No se colapsó la sanidad porque la gravedad era menor. En el caso del coronavirus, es posible que la progresión sea más lenta por todas las medidas de prevención", opina.

Las medidas restrictivas

Almirante explica que el hecho de que la nueva variante de coronavirus que azota ahora a Europa sea más contagiosa ("apareció por primera vez en los temporeros de Lleida y Huesca y se ha diseminado por el continente", precisa) "no dificulta más la investigación de la vacuna" porque esta cepa "no afecta a la respuesta inmune de las personas". "La vacuna, en principio, no se tiene que modificar. Para que la vacuna no sea efectiva tiene que haber un cambio de tipo mayor. Este virus ha tenido siempre cambios menores, algo positivo", cuenta.

El infectólogo vaticina que las actuales medidas de restricción, tanto en Catalunya como en España, se tendrán que aplicar durante las próximas "cuatro u ocho semanas". "Ninguna medida funciona en dos semanas. A los 14 días, como máximo, se consigue el aplanamiento de la curva. El descenso dura entre cuatro y seis semanas más. Cabe pensar que estas medidas tendrán que mantenerse, como mínimo, entre cuatro y seis semanas".

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por mantener las restricciones cuatro
u ocho semanas más

Además también cree que existen "muchas posibilidades" de que la actual limitación de movimiento se mantenga "hasta bien entrado el año próximo", esto es, "tres o cuatro meses". "Primero se permitirá el movimiento interno en cada una de las comunidades y después entre las autonomías", augura.