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El covid incendia las contratas de ambulancias

Quejas, accidentes y huelgas crispan el servicio del transporte sanitario en Catalunya, Madrid, Extremadura, La Rioja, Cantabria y Castilla-La Mancha

Técnicos de emergencias sanitarias de Transports Sanitaris de Catalunya a la puerta del Centro de Atención Primacia del Raval, en Barcelona. En su ambulancia, un cartel de Servicios Mínimos. El sector está en huelga desde el pasado 9 de octubre.

Técnicos de emergencias sanitarias de Transports Sanitaris de Catalunya a la puerta del Centro de Atención Primacia del Raval, en Barcelona. En su ambulancia, un cartel de Servicios Mínimos. El sector está en huelga desde el pasado 9 de octubre. / JORDI OTIX

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Puede que la respuesta a la pregunta de cuánto se puede exprimir una furgoneta la den las llamas que devoraron una Iveco Daily el pasado 14 de octubre en la autovía A5 a la altura de Navalmoral de la Mata (Cáceres). Era una ambulancia en ruta a Madrid. El  sanitario que la conducía logró bajar al paciente y sacar la bombona de oxígeno  antes de que explotara.

No es un caso aislado. Una sucesión de incendios ha acabado con furgones de la misma empresa, Ambulancias Tenorio, en Casar de Cáceres en agosto, y en la misma A5 el 12 de enero, esta con varios pasajeros entre enfermos y acompañantes. En Málaga, el pasado 23 de agosto también se incendió en marcha una ambulancia que la misma firma destina al servicio en la Costa del Sol.

Malas condiciones en el servicio, y ambulancias deterioradas que pasan la inspección. Las contratas privadas se deterioran en plena pandemia. / DAVID CASTRO

Esas ambulancias en llamas son una metáfora del estado del negocio del transporte sanitario en la pandemia, un sector plagado de conflictos: huelga y denuncias en Catalunya, protestas de usuarios y trabajadores en Andalucía, Madrid, La Rioja y Extremadura, investigación parlamentaria en Cantabria, sanciones de la Inspección de Trabajo en Aragón, y huelga y rescisión del contrato en Castilla-La Mancha.

Alerta europea

Ambulancias Tenorio no comenta a EL PERIÓDICO qué les pasa a sus furgones. La firma, una de las líderes del sector en toda España, no ha presentado denuncia por sabotaje, informan fuentes de la Guardia Civil. El instituto armado observa el fenómeno a través de una diligencia informativa de prevención por si se derivara alguna relevancia penal de los hechos.

El pasado 15 de octubre, la empresa anunció medidas legales contra Iveco, considerando que los fuegos se producen por "un problema ajeno a esta empresa". El 90% de las 1.000 ambulancias que tiene Tenorio son Iveco.

Quizá explique los incendios una alerta del Portal de Seguridad de consumo de la Comisión Europea. En mayo pasado emitió el aviso A12/00674/20, sobre "serios riesgos" en 16 modelos del furgón Iveco Daily: "Una temperatura elevada en su filtro de partículas puede incendiar el vehículo", dice la alerta.

Inspección aprobada

Iveco, a través de su departamento de comunicación, dice desconocer el caso. Entre los detalles más llamativos de estos incendios está el que todas las ambulancias habían pasado las inspecciones técnica y sanitaria.

CCOO de Andalucía achacó el incendio de Málaga a la vejez de los vehículos de transporte sanitario en España, y a cómo en la Costa del Sol se viene renovando automáticamente la contrata de ambulancias desde 2014, con el mismo pliego de condiciones.

Al norte, en La Rioja, el técnico sanitario Adrián Zaldívar, delegado de UGT en la contrata que Ferrovial tiene en la región, se sorprende de ver algunos furgones en carretera: "Siempre me he preguntado cómo han podido pasar la inspección. Pero el hecho es que la pasan".

"Pasa la inspección, vuelve al taller y le quitan todo para la próxima ambulancia que lo necesite...", cuenta Víctor Arnelas

Víctor Arnelas, responsable de Transporte Sanitario en USO Extremadura, y J.F., veterano de las ambulancias de Aragón sin militancia sindical que pide el anonimato, hablan directamente de picaresca en el sector. "Muchas veces somos testigos de cómo una ambulancia que viene pelada, en la misma mañana que tiene que pasar la inspección pasa por el taller, se le rellenan todas las cosas que necesita, o las que saben que les van a pedir los inspectores. Pasa la inspección, vuelve al taller y le quitan todo para la próxima ambulancia que lo necesite. Esto estamos hartos de verlo", dice.

Y J.F. cuenta: "En doce años que llevo en el sector he visto todo tipo de trucos: desde ir a una ITV amiga a la cual no le interesa perderte como cliente, hasta cambiar las ruedas para pasar la ITV y luego volver a poner las antiguas, o aligerar peso para que en la ITV no dé el exceso que llevan todos los vehículos sanitarios".

Contratas inestables

El que las inspecciones siempre sean con fecha conocida es uno de los detalles que las empresas están aprovechando para reducir gastos.

La pandemia está tensionando contratos públicos pensados para otros tiempos. Los gastos aplastan a los beneficios: más Epis, más mascarillas, más viajes y más desinfecciones. Por eso las empresas empiezan a pensarse su continuidad.

En Extremadura, Tenorio ha expresado su deseo de no seguir en las actuales condiciones. En Madrid, el gobierno de Isabel Díaz Ayuso renovó automáticamente la contrata con Ferrovial por 42,5 millones de euros hasta 2022. Fue el pasado 28 de agosto, pero aún espera la constructora renegociar los términos del contrato, según fuentes de la sanidad madrileña, pues no está cómoda. La firma no hace comentarios sobre el asunto.

Reducir gastos

En esta situación de endurecimiento del negocio, sus normas no escritas están deteriorando el servicio... y abriendo un flanco al virus.

Un email interno del Servicio Extremeño de Salud al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO describe la situación. El pasado 7 de abril escaseaban las mascarillas y los EPIs en España, pero no la lejía. Sin embargo, en la Dirección de Asistencia Sanitaria se quejaba la doctora Ana Morano: "En las instalaciones con las que cuenta la empresa (Tenorio) en Badajoz los productos y material de limpieza son escasos y están en mal estado".

El 30 de marzo, un coordinador de base de ambulancias en Cáceres se quejaba también en otro email: "En esta base no se ha recibido ningún producto de limpieza y desinfección por parte de la empresa".

Un técnico sanitario de emergencias correctamente equipado transporta a una anciana en los alrededores del Hospital Doce de Octubre de Madrid. / JOSÉ LUIS ROCA

Por detalles muy similares, el Gobierno de Castilla-La Mancha decidió el pasado 7 de octubre rescindir el contrato de ambulancias a la empresa andaluza Servicios Sanitarios Generales, otra de las grandes del sector.

Javier Abella portavoz del área de Técnicos Sanitarios de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias, sentencia: "La pandemia ha golpeado en la línea de flotación de estas empresas, descolocando los gastos presumibles de las contratas. Muchas veces han sido los servicios públicos los que han facilitado EPIs a las empresas, y ellas se han quedado a la expectativa, considerando que tienen un contrato cerrado y que no les corresponde hacerse cargo de lo que venga a mayores".

Hoy, dice Abella, los técnicos de ambulancia "no están bien equipados. Aún sigue habiendo carencias en muchos servicios, y cambios de procedimiento para ahorrar en EPIs, sin seguir un criterio objetivo, contrastado y científico".

El precedente está en marzo. En ese mes, en Logroño, "se han reutilizado gran cantidad de Epis por orden de los responsables, amontonados en perchas sin ser desechados", relata una queja pública de UGT sobre la contrata de Ferrovial.

Fondos

Se crispa un sector que interesó a grandes constructoras por contratas importantes como Madrid y La Rioja (Ferrovial) o Zaragoza (Acciona), y en la que ya habían entrado, igual que en las residencias de ancianos, fondos de capital riesgo.

Es el caso de una de las principales contratas del país, Transports Sanitaris de Catalunya, que pertenece a Health Transportation Group, a su vez resultado de la fusión de Ambuibérica y Emeru.

"La pandemia ha golpeado en la línea de flotación de estas empresas", explica Adrián Zaldívar

Ambuibérica estaba participada por el fondo Proa Capital, que ha vendido al fondo británico Glendower. La vinculación de Proa Capital con la sanidad se comparte con intereses tan diversos como la aviónica militar o las pastas Gallo. Glendower, por su parte, tiene dinero también en fábricas de camiones y de componentes de bicicletas. Emeru es del fondo Investindustrial, que pertenece a la familia Bonomi. Sus intereses van desde el negocio del chocolate hasta la elaboración de PVC o la fabricación de jacuzzis.

Contra esta y otras contratas, CCOO, UGT, USOC y SINDI.Cat tienen convocada en Catalunya huelga desde el 9 de octubre. Unos extensos servicios mínimos la están haciendo poco perceptible.

 Recortes temerarios

Para todos los técnicos sanitarios consultados, la mala prevención en las ambulancias se debe a los procesos de externalización de la sanidad .

"Ya antes de la pandemia estos pliegos de contrato no eran rentables", opina Zaldívar desde Logroño. Y desde Badajoz dice Víctor Arnelas: "La Administración ni siquiera sabe lo que vale el servicio y saca licitaciones con precios mal calculados, y las empresas tiran hacia abajo para ganar el concurso. Luego no les queda más remedio que incumplir los contratos para poder hacer negocio, porque lo que no van a hacer es perder dinero".

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En Extremadura, el servicio salió a subasta en 2017. Estaba en juego una licitación de 139,6 millones de euros y cuatro años de duración, para 432 vehículos y 842 trabajadores. Tenorio ganó prometiendo un coste de 122,4 millones, 17 menos de lo fijado. Un consorcio local se equivocó pensando que iba a ganar bajando la licitación ocho millones. Perdió, como las otras dos concursantes, Ferrovial y SSG, que solo habían ofrecido rebajas de 100.000 y de 600.000 euros.

Hoy en Extremadura hay circulando "más de 100 ambulancias sin desfibrilador", lamenta Arnelas. Los hay hasta en los centros comerciales y los autobuses, pero no en esos furgones.