31 oct 2020

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SEGUNDA OLEADA DE COVID-19

Argimon avala mantener las clases pese al avance de la pandemia

El secretario de Salut Pública defiende que la educación "es la prioridad del país"

El Periódico

Una clase en la Universitat de Barcelona (UB), ayer jueves.

Una clase en la Universitat de Barcelona (UB), ayer jueves. / ELISENDA PONS

El secretario de Salut Pública de la Generalitat, Josep Maria Argimon, ha defendido este jueves que se debe preservar el sistema educativo frente a la pandemia de coronavirus: "Es la prioridad del país". "Podríamos llegar a tener todo cerrado menos la educación a todos los niveles", ha insistido el secretario al ser preguntado en rueda de prensa telemática por posibles medidas restrictivas que afecten al ámbito educativo.

Argimon ha defendido las medidas restrictivas anunciadas el miércoles ante el incremento de los indicadores de la pandemia de coronavirus: "No contemplo nada más que no sea su ratificación". Aun así, ha asegurado que no cree que entren en vigor este jueves, por lo que esto atrasaría un día la puesta en marcha de estas medidas. El Govern contaba con aprobarlas la medianoche de este jueves.

En rueda de prensa, Argimon ha defendido dichas medidas entre las que destacan el cierre de bares y restaurantes, la limitación al 30% del aforo en comercios y la suspensión de las competiciones deportivas no profesionales por un periodo inicial de 15 días, entre otras.

Sin embargo, el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) ha pedido al Govern este jueves que subsane "defectos de forma" de la resolución para cerrar bares y restaurantes, ya que el documento no incluye firma, ni número de resolución ni fecha, ha informado el tribunal catalán en un comunicado.

La previsión inicial era que las restricciones entraran en vigor esta medianoche pero el TSJC todavía no se ha pronunciado sobre las aclaraciones que el Gabinete Jurídico de la Generalitat le ha hecho llegar este jueves por la mañana.

Argimon no ha querido concretar cuándo entrarán en vigor porque, a su juicio, su opinión está poco fundamentada en el marco jurídico pero ha reivindicado que las restricciones "no afectan a ningún derecho fundamental".