26 oct 2020

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NUEVAS MEDIDAS

Catalunya pedirá volver al teletrabajo y a las clases universitarias virtuales durante 15 días

Josep Maria Argimon adelanta la aplicación de nuevas medidas para contener la expansión del virus

"El objetivo es reducir la movilidad y las interacciones sociales", ha argumentado el secretario de Salut Pública

Valentina Raffio

Alexis teletrabaja para una consultora farmacéutica.

Alexis teletrabaja para una consultora farmacéutica. / MANU MITRU

Los números que reflejan la incidencia del covid-19 en Catalunya no solo muestran que el panorama actual es preocupante, sino que el futuro próximo podría ser mucho peor. Así que la Generalitat se dispone a aplicar nuevas medidas para (intentar) frenar los contagios, según ha adelantado el secretario de Salut Pública, Josep Maria Argimon, este domingo. Entre las propuestas que están sobre la mesa destaca la recomendación de teletrabajo para empresas clases virtuales para universidades durante los próximos 15 días.

"El objetivo de estas medidas es reducir la movilidad y la interacción social", ha argumentado Argimon, apelando a la aplicación de restricciones "cortas y contundentes" como fórmula para frenar la expansión del virus. Todavía no está claro si estas propuestas se trasladarán en recomendaciones o en legislación. Las dudas sobre lo anunciado, pues, se despejarán a partir de la próxima semana.

En el mundo empresarial, todo apunta a que se concretará en una sugerencia (ya que, como ha recordado el propio Argimon, "cada empresa es un mundo"). En el caso académico, el epidemiólogo ha explicado que tiene una reunión pendiente con el secretario de Universitats (aunque, por ahora, la intención parece ser la de trasladar a la esfera virtual las clases teóricas y mantener las clases prácticas como presenciales). 

La "vuelta a la virtualidad" en empresas y universidades parece que no será la única medida que se aplicará en los próximos 15 días. Argimon ha adelantado, en el curso de su entrevista de este domingo en el 'Via Lliure' de RAC1, que se están estudiando otras actuaciones. El cierre de los gimnasios al aire libre y de los espacios deportivos urbanos (como las pistas de fútbol y básquet) está sobre la mesa. La regulación de la actividad en bares y restaurantes, así como en el mundo de la cultura, será otro de los temas que se debatirá en los próximos días. "Ahora mismo se están estudiando diferentes escenarios, pero esto no significa que se cerrará todo", ha destacado el secretario de Salut Pública.

Freno a la movilidad ante el aumento de contagios

La idea, pues, es que Catalunya baje el pulso durante las próximas dos semanas. Porque ahora mismo el balance de la pandemia en el territorio no es bueno. En estos momentos, el riesgo de rebrote en la autonomía se sitúa en la franja de gravedad alta, con 289,56 puntos. Un 5% de las camas hospitalarias y un 18% de las camas de uci están ocupadas por pacientes infectados por coronavirus. Solo este domingo se han sumado 2.360 casos positivos. Estas cifras, dentro de su gravedad, podrían ser "asumibles" en el momento actual. El motivo de preocupación es su evolución en los próximos 15 días, según ha detallado Argimon. El pronóstico es que si no se toman medidas ahora "en dos o tres semanas se podría llegar a la situación actual de Madrid".

Expertos avalan esta hoja de ruta para intentar frenar unos contagios al alza

"La aplicación de estas medidas no es porque los contagios estén dentro de las oficinas y aulas, sino como herramienta para reducir la movilidad y las interacciones sociales", recalca Clara Prats, biofísica dedicada al análisis de datos sobre covid-19 desde el grupo de investigación BIOCOM-SC de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). Así que volviendo a la regla de oro de estos tiempos, cuanto menor sea la circulación de personas menor será la capacidad del virus para expandirse.

Actuar antes de que sea tarde

El epidemiólogo Antoni Trilla, por su parte, valora positivamente la aplicación de estas medidas para frenar contagios en el contexto actual. "No podemos cometer los mismos errores que en la primera ola. No podemos olver a actuar tarde", valora el experto. En este sentido, el epidemiólogo avala la aplicación de medidas más estrictas antes de llegar a 500 positivos por 100.000 habitantes [siendo este el baremo de Sanidad para aplicar el confinamiento] ya que, si se espera a alcanzar ese número "ya estaríamos entre la espada y la pared".

"No podemos volver a actuar tarde", esgrime el epidemiólogo Antoni Trilla

La fórmula para frenar los contagios, según argumenta el experto, empieza por la concienciación de los ciudadanos y el cumplimiento de las medidas ya implementadas. Si esto falla, tocaría endurecer la normativa (como se plantea ahora en Catalunya). Y si ni así mejora la situación, confinamientos selectivos (como el de Madrid). "Estas son las alternativas que, al menos en el plano teórico, se deberían aplicar en estos casos. Pero recordemos que no hay receta milagrosa. Hay países que aplican una medida y les va bien, y otros que aplican la misma y les va mal", matiza el experto.

Malestar e incertidumbre entre los sectores afectados

El anuncio de estas medidas ha caído como un jarro de agua en el mundo empresarial y académico. Y no por las restricciones en sí, sino por su anuncio, lanzado este domingo por la mañana sin previo aviso (ni negociación con las partes). Empresarios y agentes sociales afean a la Generalitat que estas decisiones se planteen sin antes entablar conversaciones con el sector laboral y dudan sobre el cómo se trasladarán estas recomendaciones a la práctica de las empresas (ya que la administración catalana no tiene capacidad legal para obligar a trabajar a distancia).

Quejas en el mundo universitario por la falta de concreción de las medidas y las dudas generadas con el anuncio

En las universidades, el desconcierto ha sido todavía mayor. Pocos minutos después de trascender la noticia, las redes sociales se han llenado de peticiones de estudiantes preguntando si este martes debían (o no) acudir a las clases presenciales. La Universitat de Barcelona (UB), la Pompeu Fabra (UPF) y la Politècnica de Catalunya (UPC) y hasta el secretari d’Universitats i Recerca, Francesc Xavier Grau i Vidal, han reafirmado que siguen en contacto con el Departament de Salut a la espera de una orden más concreta. Pero que, hasta entonces, las clases universitarias se mantienen como hasta ahora.

Asociaciones de estudiantes también se han manifestado pidiendo que se tenga en cuenta su voz. "Cerrar las universidades y volver a la virtualidad deja en la estacada a muchos estudiantes de familias humildes y trabajadoras por la brecha digital", destacan desde la entidad 'Fem-la Pública', de alumnos de la UB. En este sentido, la entidad pide que no se cierren los centros educativos y que se busquen alternativas para seguir realizando las clases presenciales.

Así que a falta de que estas medidas se conviertan en algo más concreto, en el aire vuelven a pulular la incertidumbre y las dudas tan características de estos tiempos.