23 sep 2020

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AVANCE CIENTÍFICO

Investigadores identifican cómo predecir la mala evolución en el linfoma Hodgkin

El Instituto Josep Carreras halla un marcador que indica qué paciente con este cáncer será un caso de alto riesgo

El 85% de los enfermos se curan, pero un 15% no y por eso es importante detectarlos

El Periódico

El investigador Manel Esteller.

El investigador Manel Esteller. / ÁLVARO MONGE

Investigadores del Instituto Josep Carreras han identificado un marcador que permite predecir qué paciente con linfoma de Hodgkin tendrá una mala evolución. El linfoma de Hodgkin, que actualmente sufren famosos como el actor Dani Rovira o la tenista Carla Suárez, es uno de los cánceres en los que actualmente se consigue que el 85% de los pacientes se recupere. No obstante, el restante 15% de enfermos no responden a la terapia y tienen una supervivencia reducida.

El doctor Manel Esteller, director del Instituto de Investigación contra la leucemia Josep Carreras, ha publicado este martes en la revista 'Blood' un artículo en el que explica el descubrimiento de este marcador marcador que predice qué paciente con linfoma de Hodgkin presentará un curso clínico agresivo y será, por tanto, un caso de especial riesgo.

Este linfoma tenía una evolución clínica muy mala en casi todos los pacientes diagnosticados hace unas décadas, pero la introducción de nuevos fármacos ha conseguido que sea curable en un 85% de los casos, según datos del Instituto Josep Carreras.

"Estábamos estudiando en el laboratorio genes que regularan químicamente un tipo de material genético, el ARN [ácido ribonucleico], y que la actividad estuviera perdida en cáncer, y encontramos que era el caso de gen ALKBH3", ha explicado Esteller.

"Era curioso que la inactividad de este gen solo sucedía en un tipo de tumor, los linfomas, y especialmente en el linfoma de Hodgkin", ha indicado el investigador.

Millones de moléculas

Según él, estudiando miles de moléculas de ARN, descubrieron que la ausencia de expresión del gen ALKBH3 en el linfoma de Hodgkin induce a un aumento de las proteínas llamadas colágenos, que constituyen la matriz extracelular donde habitan las células tumorales.

Esteller ha indicado que "lo que pasa en estos pacientes es que las células cancerosas cambian el microambiente en el que se encuentran para poder estar más "cómodas" y "proliferar mejor".

"Este subgrupo de casos es el más maligno porque no encuentran en el espacio que las envuelve barreras que puedan frenar su crecimiento", ha dicho el también catedrático de Genética de la Universidad de Barcelona.

Para Manel Esteller, "es importante conocer con anterioridad qué pacientes pertenecen a esta clase ya que son los candidatos ideales para ensayar nuevos fármacos, incluyendo medicamentos epigenéticos usados para tratar otros cánceres de la sangre como el síndrome mielodisplásico o el linfoma cutáneo".

Según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica del pasado año 2019, los linfomas suponen más de 10.500 nuevos diagnósticos cada año en España, de los que 1.486 son linfomas de Hodgkin y 9.082 son linfomas no Hodgkin.

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