25 nov 2020

Ir a contenido

PERFIL

Josep Maria Argimon, un viejo conocido de la atención primaria

El nuevo secretario de Salut Pública es a la vez el gerente del Institut Català de la Salut (ICS) desde el 2018

Médicos de cabecera desconfían de "uno de los artífices de que disminuyera la inversión" en sanidad

Beatriz Pérez

El nuevo secretario de la Agència de Salut Pública de Catalunya (Aspcat), Josep Maria Argimon.

El nuevo secretario de la Agència de Salut Pública de Catalunya (Aspcat), Josep Maria Argimon. / MANU MITRU

Josep Maria Argimon (Barcelona, 1958), el nuevo secretario de la Agència de Salut Pública de Catalunya (Aspcat), es un alto cargo de la Conselleria de Salut desde los tiempos de Eduard Rius (CiU), quien fue 'conseller' entre 1996 y el 2002. Especialista en medicina preventiva y salud pública, pasó por los gobiernos de Marina Geli (2003-2010), Boi Ruiz (2010-2016), Antoni Comín (2015-2017) y Alba Vergés (2018-). Del 2012 al 2016, Argimon fue el director de la Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya (Aquas). Y subdirector del Servei Català de la Salut (CatSalut) del 2016 al 2018.

Para algunos es un "alto cargo sin brillo" que ahora "parece de lo mejor" en medio de la "mediocridad" del resto de personalidades de Salut, si bien le reconocen ser un "técnico eficaz" aunque "gris". Para otros, sin embargo, Argimon es "un buen gestor" y un "buen epidemiólogo", alguien que convirtió la Aquas en un organismo que produce "muy buenos documentos sobre calidad y eficiencia". Todas las fuentes consultadas coinciden en que ahora aterriza en la Aspcat para "poner orden" tras dos meses sin nadie al frente de la agencia y durante los que la 'consellera' Alba Vergés perdió un valioso tiempo para, entre otras cosas, poner a punto el sistema de vigilancia epidemiológica de Catalunya, que a día de hoy aún sigue a medias.

Unos lo definen como un "alto cargo sin brillo"; otros, como "un buen gestor" y un "buen epidemiólogo"

El nuevo secretario de la Aspcat es, además, un viejo conocido de la atención primaria. Argimon es también gerente del Institut Català de la Salut (ICS) desde el 2018, cargo en el que sigue y que compatibiliza con el de Salut Pública. Como gerente del ICS, Argimon gestiona el 80% de la atención primaria catalana y ocho hospitales. En noviembre del 2018, tuvo que lidiar con una gran huelga de médicos de cabecera que denunciaban falta de inversión en la atención primaria, el déficit de personal, la pérdida de poder adquisitivo, unas listas de espera interminables y el poco tiempo para atender al paciente.

Según el sindicato Metges de Catalunya (MC), Catalunya perdió, en los últimos años, unos 900 médicos de atención primaria, aunque a raíz de la huelga del 2018 se recuperaron en torno a 250. Catalunya es la séptima comunidad que menos invierte en atención primaria: en el 2010 le dedicaba un 14,78% del gasto sanitario público total; en el 2016, un 13,38%. Por delante de ella están Madrid (11,64%), Aragón (11,66%), Baleares (12,18%), Galicia (12,57%), Asturias (12,78%) y la Comunidad Valenciana (13,15%).

Recelos en los CAP

Por eso, en muchos centros de atención primaria (CAP) Argimon no es visto con buenos ojos. "No entendemos que las mismas personas que han sido responsables de la descapitalización en recursos humanos y artífices de la disminución de la inversión en sanidad, sobre todo en primaria, continúen ascendiendo y dirigiendo. Y, ahora, por partida doble", señalan algunos médicos de cabecera. Sin embargo, colegas como el epidemiólogo Antoni Trilla lo definen como un "excelente profesional" con "gran experiencia en el sistema sanitario".

Argimon fue propuesto por Torra, aunque trabajará codo con codo con la 'consellera' Vergés, de ERC

Las ideas políticas de Argimon están, según fuentes que lo conocen desde hace años, más cerca de Junts per Calunya (JxCat) que de ERC. Él se define abiertamente como independentista. En manos de ERC está actualmente la Conselleria de Salut y la gestión de esta crisis sanitaria está haciendo visibles, una vez más, las fuertes diferencias y la lucha encarnizada entre los dos partidos del Govern.

Ayer mismo, el 'president' Torra aseguró en el Parlament que fue él quien puso sobre la mesa el nombre de Argimon para dirigir Salut Pública después de darle 48 horas a Vergés para desencallar este asunto. También que le ordenó poner remedio a la escasez de rastreadores. Un desaire público a la 'consellera'. Un puñal más de la guerra de poder abierta entre los neoconvergentes y ERC.