CRISIS SANITARIA INTERNACIONAL

El 70% de los ancianos de residencias con covid-19 son asintomáticos

El Hospital Vall d'Hebron lidera el mayor estudio del mundo sobre el impacto del coronavirus en geriátricos

"Es un dato clave que cambiará los protocolos establecidos", señala la doctora Magda Campins

Atención a un paciente en una residencia de Barcelona.

Atención a un paciente en una residencia de Barcelona. / FERRAN NADEU

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Un 69,7% de los ancianos de las residencias contagiados de coronavirus son asintomáticos, al igual que el 55,8% de los trabajadores infectados, que tampoco presentan síntomas. Son los resultados del mayor estudio realizado hasta el momento sobre el impacto del covid-19 en los geriátricos, liderado por el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona (en colaboración con los centros de atención primaria catalanes) y recién publicado en revista 'Emerging Infectious Diseases'. 

La investigación pone en evidencia la necesidad de hacer pruebas PCR de coronavirus a todas las personas de los geriátricos y no solo a aquellas que presentan síntomas (como se venía haciendo hasta ahora) para cortar la transmisión, pues una persona asintomática también es contagiosa. El objetivo es prevenir el covid-19 en estos espacios, donde ha habido una elevada mortalidad debido a la vulnerabilidad de sus residentes. Así, en este colectivo, el cribado basado solo en síntomas es insuficiente.

Dado que una persona
sin síntomas también contagia,
 es imprescindible realizarles PCR a todos los usuarios para cortar las cadenas de transmisión

"Cuando hay una sospecha o un caso de covid-19 en residencias, las acciones de control de la infección se deben hacer de la forma más rápida posible. Entre estas medidas se debería incluir la realización de tests tanto a personas asintomáticas como sintomáticas, ya que si están infectadas pueden transmitir el virus", defiende Blanca Borràs, facultativa del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología y primera autora del estudio.

6.000 personas de 69 residencias

El estudio incluyó a 6.000 personas entre ancianos y trabajadores (con y sin síntomas), de un total de 69 residencias tanto públicas como privadas del área de influencia de Vall d'Hebron. Entre el 10 y el 24 de abril, los expertos hicieron entre 300 y 500 PCR diarias cuyos resultados estaban listos a las 24 horas gracias a la gran capacidad del servicio de Microbiología de Vall d'Hebron. A partir de ahí, se daban directrices a los geriátricos, que pasaban por aislar a los casos positivos en áreas concretas o formar a los cuidadores sobre cómo utilizar los equipos de protección individual (epis).

Los principales resultados de este estudio muestran que un 23,9% de los residentes y un 15,2% de los cuidadores estaban infectados, datos que reflejan una transmisión muy elevada del virus en estos centros, especialmente favorecida por características propias de las residencias, como las habitaciones y los baños compartidos, y la convivencia de personas dependientes que requieren mucha atención.

"Pero lo que más nos sorprendió es que un 70% de los ancianos eran asintomáticos. Es un dato clave que nos lleva a hacer un cambio en los protocolos establecidos. No solo debemos fijarnos en las personas que tienen síntomas", ha señalado este jueves en rueda de prensa Magda Campins, jefa del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología. No obstante, Campins también ha advertido de que es posible que ese 70% no sea un porcentaje exacto, pues algunos ancianos tienen demencia y no son capaces de expresar ciertos síntomas experimentados, como por ejemplo la anosmia (pérdida del olfato).

Estamos en un momento de baja incidencia del virus: en los últimos días, no ha ingresado ningún enfermo con covid-19
en Vall d'Hebron

"Hace tres o cuatro semanas, no se sabía cuántas personas eran asintomáticas. Pero ahora, como hacemos el rastreo de los contactos, sabemos que, como mínimo, el 50% del total de pacientes con PCR positiva no presentan ningún síntoma", ha señalado por su parte el jefe de Enfermedades Infecciosas, Benito Almirante, quien ha añadido que actualmente "el volumen de la enfermedad es muy bajo". "En los últimos días, en Vall d'Hebron no ha ingresado ningún enfermo por el virus", ha asegurado.

También Campins ha insistido en que nos encontramos en una situación de "baja incidencia" del virus, si bien cuando se dan rebrotes como los Lleida la tasa de incidencia aumenta. "Para evitar que esto vaya a más, hay que detectar muy bien y rápido los casos. Aunque actualmente hay menos casos y los que hay son menos graves", ha señalado.

Dado que se hacen más pruebas de covid-19, se diagnostican más casos, lo que a su vez hace que la gravedad disminuya. "Los virus, a medida que van contagiando, se adaptan y van perdiendo agresividad en las personas. Esto hace que puedan perdurar en el tiempo", ha dicho Tomàs Pumarola, jefe de Microbiología. Estos procesos de adaptación del virus suelen durar entre un año y medio y dos, y a partir de ahí pasa a ser "un virus más".

Medidas de control

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En base a los resultados del estudio, en menos de 72 horas desde Vall d'Hebron se realizaron recomendaciones de medidas de control y prevención de la infección adaptadas a las características de cada centro. Un equipo formado por entre ocho y 12 enfermeras se desplazó a las residencias a tomar, conjuntamente con el dispositivo de enfermería de la atención primaria, las muestras.

El trabajo conjunto con la atención primaria fue esencial para llevar a cabo las acciones en cada una de las 69 residencias, para hacer el seguimiento de los pacientes que no requerían ingreso hospitalario y para hacer la sectorización en las residencias y evitar nuevos contagios.