31 oct 2020

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PANDEMIA GLOBAL

Radiografía de Igualada, el municipio con el que más se ensaña el coronavirus

Tiene una tasa de letalidad de 63 muertes por cada 100.000 habitantes; en Lombardía es de 41,6

"Esta es la región con más incidencia del mundo", señala Enric Morist, de Creu Roja Catalunya

Beatriz Pérez

Trabajos de desinfección en los alrededores del Hospital de Igualada.

Trabajos de desinfección en los alrededores del Hospital de Igualada. / ACN / MARC VILA

Es la zona cero de la pandemia de coronavirus en Catalunya. El pasado 11 de marzo, la Conselleria de Salut informó de un brote del virus en el Hospital de Igualada, un municipio con 39.500 habitantes que tiene la que probablemente es la tasa de letalidad por covid-19 más alta del mundo: 63,1 muertes por cada 100.000 habitantes, frente a los 41,6 de Lombardía o las 6,9 de media de toda Catalunya, según cifras dadas hace unos días por Salut. El hospital ha acumulado desde entonces 533 positivos (de los cuales 152 son profesionales sanitarios) y 61 defunciones, como reflejan los datos de ayer de la 'conselleria'. Que el brote surgiera dentro del hospital ha hecho especialmente complicado el trabajo de estas semanas.

Igualada y tres municipios más de la Conca d'Òdena (Santa Margarida de Montbui, Vilanova del Camí y Òdena) fueron confinados, perimetralmente, por el Govern el 13 de marzo, unos días antes de que se decretara el estado de alarma. Son los cuatro municipios más confinados de todo el confinamiento: sus habitantes pueden moverse dentro de este territorio confinado, pero no pueden ir a otras localidades de la Conca d'Òdena que no están confinadas. Ahora, tras el anuncio por parte del Gobierno de Pedro Sánchez del confinamiento total de toda España, la situación es de incertidumbre. 
 

Las administraciones no saben cómo afectará a esta zona, ya aislada, el confinamiento total
del Gobierno

"Agradeceríamos que se nos informara sobre cuál es nuestro estado en estos momentos, porque se nos dice que se mantiene el confinamiento perimetral, pero ahora se aprueba la fase dos [el total, que solo permitirá los servicios esenciales]", ha reclamado este domingo el alcalde de Igualada, Marc Castells. El 'conseller' de Interior, Miquel Buch, ha dicho este domingo que corresponde a España, que aprobó el estado de alarma, explicar cómo afectará esta nueva y más restrictiva medida a la Conca d'Òdena.
 

El brote, un "misterio"

Salut señaló una comida con 80 personas el 28 de febrero como inicio del brote en Igualada. Sin embargo, después de que la enfermera que fue la 'paciente cero' del hospital negara haber acudido al banquete, esta versión se tambalea. "El brote es un misterio, no se sabrá nunca. Seguramente se produjo antes de aquella comida", opina Susana Juan, médica del centro de atención primaria (CAP) Igualada Urbà. "Estamos viendo muchos casos, muchísimos. El CAP funciona las 24 horas y hay una carpa delante para enfermos con sintomatología compatible con covid-19", explica.

Se ignora por qué la virulencia es tan alta en la Conca d'Òdena. 
La gente se siente "insegura"

Creu Roja Catalunya, que durante este brote atiende a 80.000 personas de toda Catalunya, está comenzando a ver un aumento importante de la demanda en la distribución de alimentos. "En Igualada hay mucha preocupación. La hay en toda Catalunya, pero sobre todo aquí. Afecta emocionalmente", explica Enric Morist, coordinador de Creu Roja Catalunya y miembro del comité de crisis del municipio. La oenegé se encarga de que no falte "logística humanitaria". Y sus trabajadores van a los domicilios de personas que no se pueden mover, a darles alimentos, medicamentos e incluso butano a los más vulnerables.

"También damos apoyo emocional, llamamos cada dos o tres días a vecinos de la Conca d'Òdena para que al menos puedan hablar", dice Morist. "No sabemos por qué esta virulencia aquí dentro y esta mortalidad. Esta es la región con más incidencia del mundo, y esto preocupa mucho a la gente, que se siente insegura. La ciudadanía de los cuatro municipios confinados no sale, hay mucha consciencia de lo que está pasando", añade.

"Calma y angustia"

De eso dan buena fe los alcaldes de las diferentes localidades. "La gente está cumpliendo con el confinamiento. Desde el ayuntamiento hemos atendido casos de angustia", señala la alcaldesa de Òdena, Maria Sayavera. "Es una situación extraña. Hay calma, pero también angustia. Sabemos que puede haber consecuencias económicas y necesitaremos que todas las administraciones se vuelquen en ayudar. Aunque las vidas que hemos perdido ya no son recuperables", lamenta Sayavera.

Esta semana empezarán a llegar a la zona 70.000 tests de detección rápida, que ayudarán a "conocer el alcance"

Para el alcalde de Santa Margarida de Montbui, Jesús Juárez, este confinamiento ha servido para "comprobar que la ciudadanía se comporta muy bien". Todos los pacientes de la Conca d'Òdena, recuerda Juárez, son atendidos en el Hospital de Igualada, de ahí que Salut decidiera hace unas semanas reforzar la plantilla de este hospital con profesionales del Hospital de Bellvitge y trasladar a enfermos al Hospital General de Catalunya. "Hay que rescatar al Hospital de Igualada", pidió la semana pasada el Servei Català de la Salut (CatSalut).

"Estamos muy preocupados por los vecinos que no pueden ir a trabajar a otros municipios. Muchos están en la zona confinada, son autónomos, y no pueden salir", explica la alcaldesa de Vilanova del Camí, Noemí Trucharte. Para ella, lo que más urge son los 70.000 tests de detección rápida para la Conca d'Òdena que han pedido. Se prevé que empiecen a llegar esta semana. "Comenzaremos con el personal sanitario y las personas más vulnerables", dice Trucharte. "Hay gente sin síntomas que se está moviendo y propagando este virus. Y esto es lo que más necesitamos para conocer el alcance real de todo esto", zanja.