Polémica epidemiológica

Expertos discrepan sobre los límites del confinamiento por el coronavirus

El colapso sanitario previsto por un grupo de científicos depende de cuántas camas se amplíen en las ucis, avisan otros especialistas

La petición de bloquear toda la movilidad puede tener un balance incierto tanto en ventajas como en costes

Una mujer con un traje de unicornio y protegida con mascarilla y guantes en Barcelona.

Una mujer con un traje de unicornio y protegida con mascarilla y guantes en Barcelona. / David Zorrakino/Europa Press

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¿Confinar o no confinar? Y si se opta por lo primero, ¿cuáles deben ser los límites? El debate político, economico y ciudadano tampoco encuentra consenso entre la comunidad centífica, que estos días discrepa, en público y en privado, sobre cuáles son las medidas más convientes. La base de la discusión gira en torno a un estudio, publicado este fin de semana, que prevé el colapso de la sanidad española a causa del coronavirus esta misma semana, alrededor del 25 de marzo.

La investigación consiste en la elaboración de un modelo matemático que sustenta el Informe covid, un manifiesto firmado por 69 científicos españoles y difundido el sábado. El documento llama, entre otras medidas, a la restricción total de la movilidad (es decir, prohibir todo desplazamiento laboral no esencial) y a "cerrar" las siete comunidades autónomas más afectadas por el covid-19.

El grupo juzga insuficientes las medidas adoptadas por el comité técnico que está gestionando la crisis en España, encabezado por el médico Fernando Simón.

Expertos consultados coinciden en que el modelo matemático, desarrollado por investigadores de las universidades Rovira y Virgili (URV) y de Zaragoza (Unizar), es riguroso. Sin embargo, hay discrepancias sobre las recomendaciones que se sacan de ello.

Simulación

El modelo pone énfasis en el papel de los infectados asintomáticos, en la diferencia de impacto del virus por edad y en el impacto de la movilidad como causa de contagio.

Los investigadores, encabezados por Álex Arenas de la URV, simulan la evolución del número de enfermos en diversos escenarios de confinamiento.  Según la simulación, con un nivel de confinamiento alto pero no total, el número de ingresados en las ucis rebasaría el número de camas disponibles en siete comunidades esta semana. Este número se estima en un 3% del total de las camas.

Estimaciones como esta son un punto débil del estudio, según diversos expertos, ya que no se conoce el número de plazas de ucishabilitadas en la actualidad, ni cómo es de elevado el nivel real de confinamiento. El estudio tampoco tiene en cuenta la propuesta del Gobierno de desplazar enfermos a las comunidades menos afectadas.

Incremento de camas

"Es obvio que hay una emergencia nacional que se va a ver en el número de ingresos en la uci. Pero el gobierno y las comunidades están incrementando el número de camas", explica Miguel Hernán, catedrático de Epidemiología de la Universidad de Harvard. El investigador acaba de incorporarse en el flamante comité científico que asesora al Gobierno, pero puntualiza que habla a título personal.

Helena Legido-Quigley, experta de la London School of Higiene and Tropical Medicine, que recientemente ha valorado la resiliencia del sistema sanitario español en la revista 'The Lancet', también hace hincapie en la importancia de ampliar infraestructuras. "En esto, Catalunya se está moviendo lentamente: habría que habilitar estadios, hoteles, hospitales de campaña. Deberían estar mirando qué hacer en la Fira ya mismo", apunta.

"El número exacto [de camas] no cuenta frente a un crecimiento exponencial", discrepan Mariàngels Serrano y Marián Boguñá, investigadoras de la Universitat de Barcelona (UB), expertas en modelos parecidos al empleado por Arenas. Tampoco consideran relevante el traslado de enfermos. "Ahora bien, consideramos arriesgado predecir fechas y números muy concretos", añaden.

Tampoco hay unanimidad en cuanto a los remedios propuestos en el manifiesto. En primer lugar porque cualquier acción daría fruto al cabo de un par de semanas, cuando ya el sistema habría colapsado según las previsiones del modelo. "No hay evidencia clara de cómo [impedir] la movilidad hacia el trabajo reduciría la transmisión. Mi recomendación sería facilitar más el teletrabajo", afirma Legido-Quigley, que sin embargo cree que medidas más estrictas van a ser necesarias.

Pérdida en el largo plazo

"Una restricción absoluta del movimiento puede reducir la transmisión, pero no se sabe cuánto más. A la vez, podría llevar a una pérdida de puestos de trabajo y a más deuda, lo que afectaría a la salud pública y al bienestar", apunta Hernán.

En cuanto al "cierre" de comunidades autónomas, Legido-Quigley apunta que tampoco está claro científicamente qué habría que cerrar y cómo. "¿Cuánta gente está saliendo realmente de Madrid o de Catalunya hacia otros sitios? Y además, los focos de la epidemia no coinciden necesariamente con las comunidades autónomas. A lo mejor tienen más que ver con las áreas metropolitanas", observa.  

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"Esto de cerrar fronteras se ha convertido en un asunto político y habría que despolitizarlo. Es bien sabido que en estas crisis es fundamental la confianza en los gobernantes. Los políticos no deberían intentar traer rédito de ellas", añade.

La investigadora también destaca que la resiliencia se basa en planificar con antelación. “Después de ocho años de austeridad, nuestro sistema de salud, que estaba entre los mejores del mundo ya no está preparado para una crisis de estas magnitudes”, concluye.

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