20 feb 2020

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ESTUDIO DEL ISGLOBAL

La anemia puede reducir la eficacia de las vacunas

Investigadores demuestran que niños con carencias alimentarias requieren antígenos más fuertes

Efe

Mujeres en un cultivo de algas en Tanzania.

Mujeres en un cultivo de algas en Tanzania. / EFE / PATRICIA MARTÍNEZ

La anemia es un factor importante que puede reducir la eficacia de las vacunas, según ha puesto de relieve un estudio codirigido por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) tras analizar la sangre de una muestra de niños y niñas de Mozambique y Tanzania.

El estudio, que constata que la edad y la ubicación geográfica son los factores que más influyen sobre el perfil del sistema inmune y la respuesta a la vacunación y cuyos resultados publica este miércoles la revista "Science Translational Medicine", ayudará a diseñar vacunas más eficaces para los niños más pequeños en países pobres, según los investigadores.

La investigación, codirigida por el ISGlobal, centro impulsado por La Caixa, el Babraham Institute (Reino Unido) y el Swiss Tropical and Public Health Institute (Suiza), ha contado con la colaboración del Centro de Investigación en Salud de Manhiça (CISM) de Mozambique.

La coordinadora del equipo internacional, la bióloga catalana del ISGlobal Carlota Dobaño, ha explicado que los primeros años de vida son esenciales para el desarrollo del sistema inmune, un periodo en el que la respuesta a las vacunas es menor y la susceptibilidad a las infecciones mayor. "Esto es particularmente cierto en países de bajos ingresos, donde la malnutrición y otros factores ambientales también pueden entrar en juego", ha destacado Dobaño.

Maduración del sistema inmune

El trabajo pretendía identificar los factores que "moldean" el sistema inmune durante los primeros años de vida y para ello analizaron muestras de sangre de niños y niñas que participaron en el ensayo clínico de fase 3 para la vacuna RTS,S contra la malaria en Mozambique y Tanzania.

Los investigadores estudiaron el inmunofenotipo, es decir, el porcentaje de los diferentes tipos de células que componen el sistema inmune de los niños africanos a lo largo de 32 meses, y comprobaron que, comparado con el perfil inmune de una cohorte infantil holandesa, esta "maduración" del sistema inmune ocurre a edad más temprana en África subsahariana.

"Esto podría deberse a una mayor exposición a ciertos patógenos desde edades tempranas", ha aclarado la investigadora de ISGlobal y coautora del estudio, Gemma Moncunill. También observaron diferencias de perfil entre ambos países africanos: la cohorte de Mozambique tenía un perfil inmune más activado que la cohorte de Tanzania, lo que podría deberse a niveles bajos de hemoglobina.

Deficiencia en hierro

Experimentos hechos en el laboratorio del Babraham Institute confirmaron que la deficiencia en hierro reduce la diferenciación de células productoras de anticuerpos in vitro.

"Nuestros resultados muestran que la deficiencia en hierro puede afectar a la inmunidad adquirida en niños anémicos", ha resumido Dobaño.

"Estos hallazgos indican que la edad óptima para vacunar a bebés y niños puede variar según el tipo de vacuna y según la región geográfica, lo que nos ayudará a diseñar estrategias más eficaces para administrar las vacunas y maximizar su beneficio en esta población particularmente vulnerable en países de bajos ingresos", ha concluido la investigadora