24 feb 2020

Ir a contenido

'Journal of the National Cancer Institute'

Un cromosoma Y alterado multiplica por ocho el riesgo de cáncer en el hombre

Un estudio de ISGlobal explica por qué esta enfermedad afecta más al género masculino que al femenino

Los investigadores creen que este hallazgo servirá para "prevenir" y desarrollar tratamientos personalizados

Beatriz Pérez

Un investigador del Hospital del Mar de Barcelona.

Un investigador del Hospital del Mar de Barcelona. / ALEJANDRO GARCÍA (EFE)

La pérdida de función de ciertos genes del cromosoma sexual Y, presente únicamente en el género masculino, provoca que los hombres con dicha pérdida corran hasta ocho veces más riesgo de padecer cáncer que los individuos con el cromosoma Y normal. Que los hombres son más susceptibles que las mujeres a desarrollar esta enfermedad era un hecho avalado por numerosas investigaciones.

Pero ahora, un equipo del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por La Caixa, ha identificado uno de los principales mecanismos biológicos por los que el cáncer afecta más al género masculino que al femenino. Este estudio, publicado en 'Journal of the National Cancer Institute', se ha realizado en colaboración con la Universidad Pompeu Fabra, la Universidad de Adelaida y el Centro Genómico de Estonia.

Basándose en los datos de 9.000 personas, los investigadores han estudiado la función de todos los genes del cromosona Y en varios cánceres. De acuerdo con los resultados de su análisis, la probabilidad de desarrollar cáncer aumenta cuando se pierde la función de seis genes clave del cromosoma Y en varias células.

La investigación demuestra que hay alteraciones 
asociadas a un mayor riesgo de cáncer

"Estudios recientes habían demostrado que, al envejecer, las células de algunos hombres tienden a perder por completo el cromosoma Y, que es fundamental para la diferenciación sexual del feto", explica Juan Ramón González, coordinador del estudio y jefe del Grupo de Bioinformática en Epidemiología Genética de ISGlobal. "Pese a que la pérdidas del cromosoma Y había sido previamente asociada con una mayor incidencia en cáncer, las causas de esta relación no se conocían", añade.

Según González, "hasta ahora, el que los hombres padezcan más cáncer que las mujeres se atribuía a factores ambientales, pero este descubrimiento explica las diferencias que hay entre hombres y mujeres". La investigación ha revelado que hay alteraciones ("pérdidas de la expresión o función de los genes") que están asociadas a un mayor riesgo de padecer cáncer.

Estas "pérdidas" se producen en seis genes del cromosona Y que están implicados en la regulación del ciclo celular, un proceso que, cuando falla, puede dar lugar al desarrollo de tumores. "Curiosamente son genes que tienen una copia similar en el cromosoma X", explica, por su parte, Alejandro Cáceres, primer autor del estudio. "Si además la copia del cromosoma X muta en las mismas células [lo que se ha demostrado que ocurre], la protección de estos genes contra el cáncer se pierde completamente".

Nuevas líneas de investigación

Comprender las diferencias biológicas entre hombres y mujeres en cáncer es crucial para desarrollar líneas de tratamiento y prevención personalizadas. "Los hombres no solo sufren más de cáncer que las mujeres, sino que además tienen un pronóstico peor", comenta González. "De hecho, la menor esperanza de vida de hombres con respecto a las mujeres se explica, en parte, por esta razón".

Así, este descubrimiento, más que curar el cáncer, lo que permite es "prever". "Podemos hacer análisis genéticos de pacientes y ver cómo tienen la expresión genética. Si esta está desregulada, hay más riesgo de cáncer", cuenta González, quien remarca que este estudio puede ser utilizado como "biomarcador" y contribuir a dar con "genes diana" que después permitan el desarrollo de fármacos.

La identificación de los factores que hacen a los hombres más vulnerables al cáncer abre una importante línea de investigación que intenta mitigar los riesgos de esta población. "Si bien los hombres podrían estar más expuestos a cancerígenos por su tipo de trabajo o incrementar su riesgo por evitar en mayor medida las visitas al médico, nuestro estudio demuestra que existen factores biológicos que hacen que el riesgo en hombres sea mayor", añade Cáceres. "Y, al parecer, uno de esos factores se encuentra en la esencia misma de ser hombre: el cromosoma Y".