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ENTREVISTA

Carcedo, ministra de Sanidad: "Vetaría la escolarización de los niños sin vacunar"

La Ministra de Sanidad aboga por endurecer la ley del tabaco para limitar nuevos dispositivos como el vapeo

Su departamento prohibirá que los centros de pseudoterapias se publiciten como sanitarios

Beatriz Pérez Patricia Martín

La Ministra de Sanidad en funciones, María Luisa Carcedo, en el Hotel Barceló de Sants. / FERRAN NADEU

A menos de un mes de unas elecciones generales, la Ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social en funciones, María Luisa Carcedo (Asturias, 1953), conversa con EL PERIÓDICO acerca de los principales asuntos sanitarios que afectan a España.

-El último brote de listeriosis de Andalucía fue el más letal registrado en España: causó tres muertes y siete abortos. ¿Qué lecciones ha aprendido el Gobierno?
-Puso en evidencia la necesidad de la vigilancia epidemiológica. La listeria es una enfermedad de declaración obligatoria desde el 2015, pero necesitamos un sistema más ágil, así como establecer mecanismos más rápidos con los servicios asistenciales para tener una información muy fidedigna de lo que está sucediendo en los centros sanitarios. Como consecuencia de lo ocurrido, espero que el sector se haya sensibilizado acerca de la importancia de los autocontroles en las empresas. Pero, más allá de las fabricaciones industriales -que son una parte importantísima del sistema alimentario-, también hay casos de contaminación cuyo origen no está en los alimentos preelaborados, sino en el propio hogar y que tienen que ver con las contaminaciones cruzadas en aquellos productos que no llevan cocción y están sometidos a altas temperaturas.

-El medicamento antitabaco vareniclina, de la marca Champix, estará dentro de la cartera de medicamentos del ministerio. ¿Por qué se ha elegido este y no los parches y chicles de nicotina, como también piden los médicos?
-Se ha demostrado la eficacia de la vareniclina y, dentro de los productos para dejar de fumar, es con el que se ha avanzado más, no solo por su efecto terapéutico, sino también en el ámbito de las negociaciones con los laboratorios. Eso no quiere decir que se descarte incluir el resto.

-¿Se incluirán?
-En algunos casos ya se está trabajando. Pero hay que destacar que hasta ahora no había ningún tipo de tratamiento disponible en la cartera de servicios para dejar de fumar y ahora habrá uno que ha demostrado sobradamente su eficacia para dejar el hábito y superar la dependencia que genera la nicotina.

-¿Usted es partidaria de que se incluyan parches y chicles sí o no?
-Yo no estoy en condiciones aún de decir nada porque estamos en fases muy previas de estudio. En todo caso, los chicles y los parches tienen nicotina, no son un producto similar que supla el efecto que tiene la vareniclina. Ya veremos.

-¿Apoya prohibir el tabaco en el coche y en todas las terrazas, sin excepción?
-Tenemos que modificar la ley por varias razones. La primera, por la aparición de varios productos y dispositivos -vapeo, calentamiento, cigarrillo electrónico- que antes no existían y que en unos casos llevan tabaco y en otros no. Pero son nuevos dispositivos muy atractivos para los jóvenes y nos preocupa enormemente que contribuyan al hábito de fumar. A algunos de estos dispositivos sí se les puede aplicar la ley, pero es difícil a aquellos que no llevan tabaco. Por eso insisto en que hay que adaptar la ley a las nuevas realidades y estudiaremos si es necesario ampliarla en algunos espacios. Actualmente, las terrazas tienen que reunir determinados requisitos -que haya corriente de aire, por ejemplo- para que se pueda fumar en ellas. Si no, está prohibido.

"No nos estamos planteando subir el precio de las cajetillas de tabaco"

-Pero no se respeta la ley.
-Por eso nosotros insistimos en que hay que cumplir las leyes vigentes, las cuales establecen con claridad en qué condiciones se puede fumar en las terrazas. En otros espacios lo estudiaremos.

-¿En el coche?
-La Dirección General de Tráfico (DGT) acaba de lanzar una campaña para pedir que no se fume en los vehículos. Y hay que aludir a la responsabilidad de los adultos: en un espacio tan pequeño respirar humo de tabaco es muy perjudicial, especialmente para los niños. Vamos a analizar las evidencias que hay y las incluiremos cuando se tramite la ley en la que ya estamos trabajando a nivel europeo y a nivel de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

-¿Subirá España el precio de las cajetillas, la medida más importante según la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC)?
-No es un melón abierto ahora mismo.

-Pese a que el PSOE aprobó el real decreto ley 7/2018 para restablecer el acceso universal al Sistema Nacional de Salud (SNS), aún se dan casos de exclusión sanitaria. ¿Cuándo estará listo el reglamento de la ley?
-Está pospuesto porque el real decreto se estaba tramitando como proyecto de ley cuando se disolvieron las cámaras. Habíamos identificado algunas medidas que convendría matizar. No obstante, España es un país que no se caracteriza, precisamente, por no tener sanidad universal, sino más bien lo contrario.

-El real decreto ley del 16/2012 del PP sí limitó la sanidad en el caso de las personas inmigrantes en situación irregular y algunas entidades denuncian que todavía hay casos en que se les cobran las urgencias.
-No conozco los casos de cada comunidad, puede ser que entre los 13.000 centros de salud y más de 400 hospitales de toda España haya algunos que se excedan en el control. Pero no son esos los contenidos de nuestra legislación. Muy pocos países pueden igualar a España en atención sanitaria.

"La ciudadanía debe saber que la homeopatía o el MMS no disponen de evidencia científica ni curan"

-Las entidades piden un reglamento para solucionar estas confusiones.
-Sí, pero le insisto en que esto vendrá después de que consigamos atar todos los requisitos que tenemos que matizar y que estaban previstos en la tramitación del real decreto ley que se estaba tramitando y que decayó.

-Hace dos semanas se celebró en Balaguer (Lleida) un festival de pseudoterapias organizado por Dolça Revolució. ¿El Ministerio de Sanidad lo hubiera prohibido?
-El Ministerio de Sanidad no tienen competencias para que en un sitio debatan algo; el ministerio tiene competencias para la calificación -o no- como sanitario de un centro, sea público o privado. Un centro sanitario que se dedique a realizar pseudoterapias no podrá denominarse sanitario y tampoco podrá decir que cura, y precisamente ahora estamos trabajando en nuevo real decreto donde se establezca con claridad que los centros que se dedican a hacer pseudoterapias no pueden llamarse sanitarios porque no pueden asegurar que curan. Hay que advertir a la población de que, cuando tiene una enfermedad, debe acudir a su ambulatorio porque el riesgo para la salud es enorme cuando enfermedades graves son tratadas con pseudoterapias. Esto puede tener consecuencias fatales. Y esa es nuestra preocupación, por eso pusimos en marcha el Plan contra las Pseudoterapias. Nos preocupa el uso de determinadas sustancias o prácticas -la homeopatía, el MMS- que supuestamente curan y que llevan al paciente a abandonar tratamientos que sí disponen de evidencia científica. La ciudadanía debe saber que eso no sirve para curar una enfermedad: no existe ninguna evidencia y hay sobradísimas en contra de que no tienen valor terapéutico.

-¿Hay muchos españoles que abandonan tratamientos médicos por pseudoterapias?
-Según los resultados de la 'Encuesta de Percepción Social de la Ciencia 2018', un 26,3% de las personas que han utilizado la homeopatía alguna vez lo hizo sustituyendo medicamentos de base científica y tratamientos convencionales por homeopatía.

-Por último, ¿está a favor de vetar la escolarización de los niños que no estén vacunados?
-Si se produjera un descenso en la cobertura de la vacunación, sí. Pero afortunadamente España es uno de los países con mejor cobertura de Europa. Nuestra tasa de vacunación es de un 97%, y llevamos tres años ya con una certificación de la OMS que prueba que no tenemos casos de sarampión ni rubeola de origen. Sí hubo casos de sarampión, pero todos importados -es decir, el contagio tuvo lugar en otros países-. Por tanto en estos momentos en España consideramos que no es necesario avanzar más en esta dirección, pero si la realidad fuera diferente, como en Italia o Francia, adoptaríamos las medidas necesarias.