08 abr 2020

Ir a contenido

UN TÓXICO PARA LA SALUD

La mortalidad en fumadores aumenta si el inicio en el consumo fue precoz

Una persona que comenzó a fumar a los 12 años correrá más riesgos que quien lo hizo a los 18

Las posibilidades de morir se incrementan un 4% por cada año de precocidad en el tabaco

Beatriz Pérez

Un joven liándose un cigarro.

Un joven liándose un cigarro. / RICARD CUGAT

Una persona que comience a fumar a los 12 años tendrá más riesgo de padecer, en la adultez, una patología cardiovascular y fallecer que otra persona que lo haga a partir de los 18. Así, la edad de inicio en el tabaquismo sí está asociada con más posibilidades de enfermedades cardiovasculares y de mortalidad. De hecho, por cada año de precocidad en el inicio de consumo de tabaco, el riesgo de mortalidad se incrementa un 4%. Y este exceso de riesgo es especialmente importante en las personas que comenzaron a fumar antes de los 12 años.

Así lo pone de manifiesto un estudio liderado por investigadores del Institut Hospital del Mar d'Investigacions Mèdiques (IMIM), médicos del Hospital del Mar y el CIBER de Malalties Cardiovaculars (CIBERCV), que ha sido publicado este jueves en 'Preventive Medicine'. El trabajo siguió durante más de siete años a un grupo de 4.499 personas adultas, de entre 25 y 79 años, del Registre Gironí del Cor (Regicor), fumadoras o que habían fumado, y ha analizado si durante este período han desarrollado una enfermedad cardiovascular o han muerto por este motivo o cualquier otro.

Un estudio publicado en 'Preventive Medicine' ha seguido a 4.499 personas durante siete años 

Según los datos del seguimiento, durante estos años, murieron 361 personas, mientras que 210 presentaron una enfermedad cardiovascular, como un infarto de miocardio, angina de pecho o ictus cerebral. "El estudio tenía por objetivo saber si la edad de inicio en el tabaquismo se asocia con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y mortalidad, y es que sí", explica a este diario Roberto Elosua, coordinador del Grup de Epidemiologia i Genètica Cardiovascular del IMIM. El trabajo, matiza, estudia solo el riesgo de enfermedades cardiovasculares y no de cáncer de pulmón, aunque está de sobra demostrado que fumar también incrementa el riesgo de contraer esta patología y otras muchas.

Los resultados del estudio son concluyentes: un adulto que comenzó a fumar a los 12 años tiene un 4% más de posibilidades de morir en los siguientes siete años que una persona que comenzó a los 13, y esta tiene un 4% más de riesgo que quien comenzó a los 14. Así sucesivamente.

Mayor vulnerabilidad

Según el doctor Elosua, este estudio ha tenido en cuenta la "cantidad de tabaco acumulada en toda la vida". ¿Y por qué los menores de 12 años corren mayores riesgos? "No hemos podido responder a esta pregunta, pero creemos que el sistema cardiovascular todavía se está desarrollando en etapas tempranas de la vida y por eso el impacto del tabaco en él es mucho más nocivo", señala. El mismo matiza que, independientemente de la edad de inicio en el tabaco, "el fumador siempre va a correr más riesgos que el no fumador". "Y, dentro de los fumadores, cuanto antes este se haya iniciado, más riesgo corre", añade.

En España, la edad media de inicio en el tabaquismo son los 14 o 15 años

Elosua alerta de que, en España, la edad media de inicio de consumo de tabaco son los 14 o 15 años, mientras que en Europa está en los 16 o 17. "En España no solo fumamos tanto o más que los europeos, sino que también empezamos antes". Dos de cada tres fumadores en Europa se inician en el hábito antes de los 18 años y alrededor de un 9% de la población española de entre 14 años y la mayoría de edad.

Un mal para la salud

Los fumadores tienen el doble de riesgo de enfermedad coronaria e ictus respecto a los no fumadores. Este riesgo es aún mayor en los casos de ateroesclerosis en las piernas. También es un factor de riesgo en otras patologías, como la nefropatía, la isquemia intestinal, la disección aórtica y el cáncer. Además, el inicio precoz del consumo de tabaco está asociado a desórdenes psiquiátricos, asma, cáncer de pulmón y otras enfermedades.

En cuanto a las nuevas fórmulas de fumar (como los cigarrillos electrónicos o el vapeo), el doctor Elosua asegura que no está demostrado que ayuden a dejar de fumar. "No hay pruebas de que faciliten dejar el tabaco. Y, además, también contienen sustancias tóxicas para el organismo", explica. "La hipótesis es que vapear también entraña un mayor riesgo cardiovascular, aunque no sabemos si tanto como el tabaco". Todavía es pronto para saberlo porque, al ser fórmulas tan nuevas, todavía no se dispone de la información suficiente.