Ir a contenido

CARLOS FERRER

"Aquel miedo horrible ha desaparecido con la pastilla preventiva del VIH"

Este enfermero y usuario de la Prep asegura que la detección de venéreas aumenta porque la gente se hace "más pruebas"

Beatriz Pérez

Carlos Ferrer, enfermero en Checkpoint y usuario de la Prep.

Carlos Ferrer, enfermero en Checkpoint y usuario de la Prep. / RICARD CUGAT

El barcelonés Carlos Ferrer, de 33 años, hace un año que toma la Profilaxis Preexposición (Prep), la pastilla preventiva del VIH. "Teniendo en cuenta que la prevalencia del virus del sida en gais es bastante más alta que en la población general, la Prep es una herramienta ideal para evitar la transmisión", explica Ferrer, quien además es enfermero en Checkpoint, el centro de Barcelona especializado en la Prep. "No es verdad que, con la Prep, haya más infecciones de transmisión sexual (ITS)", sostiene. "Tomar esta pastilla no exluye el preservativo, pero el preservativo no es infalible".

El condón, señala este joven, tiene una eficacia del 80%, mientras que la Prep, del 99,4%. La Profilaxis Preexposición protege del contagio del VIH aun teniendo prácticas de riesgo, es decir, aun mantiendo relaciones sexuales sin preservativo. "La creencia es que, con el uso de la Prep, subirán las otras ITS. Yo, personalmente, después de un año no he tenido ni más ni menos", cuenta Ferrer. Este enfermero explica que, tras la implementación de la Prep hace unos dos años, ha habido más casos de "detección" de gonorrea y clamidia pero porque "se están realizando más pruebas".

Más controles

"Una persona que toma la Prep se hace más controles y se trata más. Que suba la detección no quiere decir que suban las infecciones", apunta. Ferrer también señala que hay estudios que precisamente defienden que la pastilla preventiva del VIH "reduce" las otras ITS porque sus usuarios se hacen más pruebas. El "primer argumento" contra la Prep fue que aumentarían el resto de infecciones, pero "ahora ya hay literatura que dice lo contrario".

Es cierto que la Prep ha dado mayor libertad un pequeño grupo de personas (un millar en Catalunya y unas 4.000 en España) que mantienen, con frecuencia, prácticas sexuales múltiples con personas que ni conocían ni volverán a ver. Son mayoritariamente hombres homosexuales y alguna mujer transexual que, antes de la aparición de la pastilla preventiva del sida, corrían constantemente el riesgo de infectarse.

"Este medicamento debería estar en el sistema nacional de salud porque reduce la incidencia del sida"

Ferrer reconoce que "alguna vez", antes de ser usuario de la Prep, había mantenido relaciones sexuales sin preservativo. "Aquel miedo horrible que entonces sentí, ahora ha desaparecido", relata. Él opina, no obstante, que más que la sociedad le haya perdido el miedo al VIH tiene más información para enfrentarla. "Recuerdo que, de pequeño, lo que más miedo me daba en la vida eran el VIH y el terrorismo. 

La pastilla de después

Además de la Profilaxis Preexposición (que se toma antes de la exposición a las prácticas de riesgo), también existe la Profilaxis Postexposición (la llamada 'Pep'), que debe tomarse, idealmente, durante las primeras seis horas posteriores a la relación de riesgo, aunque también se puede tomar hasta 72 horas después. "La Profilaxis Postexposición sí que está dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS). La toman, por ejemplo, profesionales sanitarios que se han pinchado con una jeringuilla accidentalmente", dice este enfermero.

Opina, rotundo, que la Prep también debería estar dentro de la cartera de servicios en España y, por tanto, ser "gratuita". "Ya está demostrado que reduce la incidencia del VIH de manera brutal". Además, Ferrer defiende que, en términos económicos, al Estado le resultaría mucho más rentable abastecer de Prep a la población que no estar pagando tratamientos antirretrovirales, de por vida, a personas con el virus del sida.

Y también llama a actuar con la cabeza. "Si alguien está pensando en la Prep, que tenga en cuenta que no se puede tomar sin un control médico". En Barcelona, algunos centros médicos público hacen estos controles de manera "extraoficial". Si no, el usuario siempre puede acudir a Checkpoint, en los números 164 y 166 de la calle Comte Borrell.

Temas: Sida