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PERSONAS 'TRANS'

La lista de espera para la reasignación de sexo es de entre seis y siete años

Oficialmente en Catalunya hay 122 personas esperando operarse, pero los médicos creen que son muchas más

El presupuesto para vaginoplastias y mastectomías se ha doblado este 2019, lo que permitirá realizar más cirugías

Beatriz Pérez

Sala de quirófano del Hospital Clínic de Barcelona.

Sala de quirófano del Hospital Clínic de Barcelona. / DANNY CAMINAL

La lista de espera para las operaciones de reasignación de sexo en Catalunya es de entre seis y siete años. Las personas que cada año entran en ella son más que las que salen. Actualmente, la Unitat d'Identitat de Génere (UTIG) del Hospital Clínic de Barcelona tiene a 85 pacientes esperando por una vaginoplastia feminizante (reconstrucción de vagina) y a 37 por una mastectomía de masculinización (extirpación de las glándulas mamarias). Es decir, un total de 122 personas 'trans' (término que incluye a transexuales, travestis y el resto de personas que viven en un género distinto del asignado al nacer) esperan para ser operadas, según cifras aportadas por la unidad a este diario.

Sin embargo, estos son solo los datos oficiales. Desde Trànsit, la unidad de atención a la salud de las personas 'trans' del Institut Català de la Salut (ICS), creen que hay "bastantes, bastantes más" pacientes esperando, en palabras de Rosa Almirall, ginecóloga e impulsora máxima de este servicio ubicado dentro el centro de atención primaria (CAP) Numància de Barcelona. Trànsit se creó en el 2012 y, según la instrucción 14/2017 de la Conselleria de Salut, esta unidad es la puerta de entrada de los 'trans' a las intervenciones quirúrgicas en Catalunya. La gran novedad de esta instrucción es que eliminó el diagnóstico psiquiátrico para acceder a los tratamientos hormonales o intervenciones quirúrgicas.

"Desde el 2012, hemos atendido a personas en Trànsit que aún están pendientes de una intervención quirúrgica", asegura Almirall. El problema es que, dado que la instrucción 14/2017 está en fase de despliegue, Trànsit todavía no dispone de un registro de personas que desean ser operadas. Son pacientes que existen, pero que no figuran en la lista de espera de la UTIG del Clínic: muchos se niegan a acudir a este tipo de unidades, que hay también en otras partes de España, al sentir que a menudo tratan la transexualidad como una enfermedad. Trànsit, a diferencia, entiende lo 'trans' como una expresión más de la diversidad de género. 

Cuando las listas de espera del Clínic y Trànsit se fusionen, aumentará "bastante más" el número de pacientes

Trànsit ha atendido, a lo largo de estos siete años, a unas 2.200 personas 'trans'. "No sabemos cuántas de ellas todavía desean o no operarse. Nosotros solo podemos derivar a cirugía desde el 2017 [hasta entonces solo podían dar hormonas], con la instrucción de Salut. Pero hay que tener en cuenta que esta está empezando a desplegarse ahora", dice Almirall. Así, Trànsit se encuentra ahora recopilando datos. La ginecóloga da por hecho que, cuando las listas de espera de esta unidad y de la UTIG se fusionen, el número de pacientes aumentará. "Son bastantes, bastantes más que esos 122 del Clínic. Pronto sabremos cuántos", insiste.

La atención a la salud de los 'trans'

La UTIG del Clínic es, de momento, la única unidad de Catalunya que practica intervenciones quirúrgicas de este tipo, aunque según el Modelo de atención a la salud de las personas 'trans' (efectivo por la instrucción 14/2017 de la 'conselleria'), hay otros dos hospitales de referencia que también llevarán a cabo, próximamente, este tipo de cirugía: el Germans Trias i Pujol (Can Ruti) de Badalona y el Universitari de Bellvitge.

Pero, a fecha de hoy, solo el Clínic realiza cirugías de reasignación de sexo (también conocidas como cirugías 'trans'). Y tiene un cupo limitado: hasta el 2018, solo podía hacer 30 al año (15 vaginoplastias y 15 mastectomías). El año pasado, la partida presupuestaria de la Generalitat destinada a estas operaciones fue de 209.704,95 euros, mientras que la previsión para este 2019, aprobada tras una comisión parlamentaria, es de 496.651,40 euros, por lo que Salut calcula que, ahora, el número de cirugías ascenderá a las 70 anuales. "Hay pacientes que se van a Tailandia porque las listas de espera de la pública son muy largas y allí las operaciones son más baratas que las de la privada aquí", explica Mauricio Raigosa, cirujano de la Unitat d'Identitat de Génere del Clínic. "Tailandia tiene mucha experiencia y un turismo quirúrgico importante", añade.

Hay personas que viajan a Tailandia y se operan allí en una clínica privada para no esperar tanto

En España, solo algunas comunidades realizan vaginoplastias (Madrid, Andalucía, País Vasco, Catalunya). Sin embargo, casi todas realizan mastectomías, ya que esta es una cirugía menos compleja. Como explica Antonio Becerra, coordinador de la unidad de Identidad y diferenciación sexual de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), un grupo multidisciplinar de esta entidad está trabajando en crear un protocolo a nivel nacional para que todas las comunidades actúen de manera homogénea. Este, además, reduciría las listas de espera para estas cirugías y permitiría crear varias unidades de referencia repartidas por todo el país, según las necesidades. "Actualmente, muchas personas de otras partes de España vienen a la Unidad de Género del Hospital Ramón y Cajal (Madrid) a someterse a una vaginoplastia", asegura.

La vaginoplastia: una operación "compleja"

"El Estado debe sufragar estas cirugías. Las personas 'trans' las necesitan para seguir con sus vidas. Son las personas cuyas vidas más cambian a raíz de la operación", destaca Raigosa. "Doctor, gracias por cambiar mi vida", le dijo recientemente una paciente. Como explica el cirujano, la vaginoplastia (o genitoplastia feminizante) es una "cirugía compleja" que requiere de una "preparación previa importante". "Es irreversible y por eso ha de confirmarse bien que el paciente es transexual. En esta operación, que dura unas tres horas, los médicos trabajamos cerca de órganos tan importantes como el colon. Puede haber complicaciones serias", cuenta. "La mastectomía es menos grave", precisa. Para estas cirugías los médicos ven necesario que el paciente esté dos años hormonándose.

Los médicos señalan que las vidas de las personas 'trans' son de las que más cambian a raíz de estas intervenciones

Una vaginoplastia incluye la reconstrucción de los genitales femeninos tanto internos (la vagina) como externos (los labios genitales y el clítoris). Por su parte, la faloplastia y la metaidoioplastia (ambas son reconstrucciones de los genitales masculinos) son, en palabras de Raigosa, "cirugías que no están acabadas de perfeccionar". La UTIG ha hecho faloplastias y metaidoioplastias, pero los resultados "distan mucho de lo deseable", por lo que la mayoría de las intervenciones que hace son vaginoplastias feminizantes y mastectomías de masculinización.

El Modelo de atención a la salud de las personas 'trans' amplía la cartera de servicios de cirugía e incluye, entre otros, la faloplastia (así como implantes testiculares o de erección y reconstrucción uretral) y la glotoplastia (feminización de la voz) .