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los avances científicos

El poder medicinal de la donación de sangre y tejidos

El Banc de Sang i Teixits tendrá en el 2021 el primer banco de defensas naturales para inmunizar a personas que desarrollan una infección propia

Carme Escales

Dos profesionales trabajan con muestras en el Banc de Sang i Teixits.

Dos profesionales trabajan con muestras en el Banc de Sang i Teixits. / BST

Virus resistentes a toda farmacología y defensas propias que tratamientos como la quimioterapia destruyen están enfocando nuevas esperanzas de cura en ensayos de la ciencia médica que empoderan a células sanas con la misión de destruir cualquier patógeno o partícula cancerígena. Ya cuentan con buenos resultados.

En esta conquista científica el espíritu altruista de la donación está llamado a jugar un papel protagonista. Células sanas del propio paciente o de otra persona que las dona (a través de sangre, médula ósea o cordón umbilical) pasan por un proceso de reprogramación en el Banc de Sang i Teixits (BTS) que mediante cultivos «se pueden multiplicar, expandir, y se puede mejorar su función, empoderar o entrenar a las células modificándolas para una intención terapéutica concreta», precisa el jefe de terapia celular del BTS, Sergi Querol. Seguridad y eficacia son los dos objetivos, «y la ciencia avanza en la modificación celular para hacer más eficaces los procesos dotando a las células de funciones nuevas», señala Querol.

Catalunya es líder en Europa en donación de cordón umbilical y ocupa el tercer puesto en el mundo. El pasado año se hicieron 3.231 donaciones.

El Banc de Sang i Teixits tendrá el 2021 el primer banco de defensas naturales (linfocitos, las células inmunitarias que provienen de la médula ósea, que se encuentran también en la sangre y en el tejido linfático) para inmunizar a pacientes trasplantados que desarrollan infecciones propias. Son los casos en los que se tiene el sistema inmune deprimido y se sufren infecciones que podrían llegar a ser mortales. Ya hay registrados 200 donantes de estas células.

Donación de cordón umbilical

También en la sangre de cordón umbilical anida un valioso tesoro, digno de donación: células madres especializadas en la renovación de todas las células de la sangre: glóbulos rojos, blancos y plaquetas. Beneficiosas para quien no las produce por enfermedades de la médula ósea, como la leucemia, llegan al Banc de Sang i Teixits de madres que han dado a luz y han decidido donar el cordón umbilical. En el banco aíslan esas células madre progenitoras de células sanguíneas que serán introducidas en organismos que por alguna enfermedad no las pueden producir.

El pasado año en Catalunya se hicieron 3.231 donaciones de cordón umbilical. Esta cifra sitúa a Catalunya como líder en Europa en donación de cordón y ocupa en ello el tercer lugar en el mundo. De médula ósea, 2.753. Son donaciones que, junto a las de sangre y sus derivados (hematíes, plasma y plaquetas) –en el 2018 se hicieron 242.658 donaciones de sangre y 16.841 de plasma– representan «un banco de vida que, gracias a la inmunoterapia celular, abre una puerta de lucha contra las enfermedades infecciosas. También contra el cáncer», expone el director asistencial del BST, Enric Contreras.

Otra donación posible, de una persona a otra, es la de membrana amniótica de la placenta. Extraída también en el momento del parto, se utiliza como refuerzo en trasplantes, sobre todo oculares. Contribuye a regenerar materia celular, recuperar funcionalidad y con ello mejorar la calidad de vida del paciente.

Intervención en el Bang de Sang i Teixits. / BST

En la despensa biológica del BST también se conservan otros elementos del organismo propio de un paciente que pueden retornar al mismo organismo –donaciones autólogas–. Es el caso de la calota craneal, huesos de la estructura del cráneo que, en caso de accidente o hemorragia cerebral, es necesario extraer para bajar la presión del cerebro, una situación que compromete la vida pues pone en riesgo la viabilidad neurológica. «Se extrae parte del cráneo para así abrir espacio, descomprimir el cerebro. El hueso llega a nuestro banco, donde se somete a un proceso de descontaminación y se guarda hasta que el paciente esté fuera de riesgo y se le pueda volver a implantar», detalla la directora técnica del Banc de Teixits, Anna Vilarrodona.

   

Semen, corteza ovárica y ovócitos también se conservan como método de preservación de la fertilidad en ciertos pacientes.

El programa de preservación de la fertilidad, que se aplica a hombres o mujeres que debido a un tratamiento médico ponen en riesgo su viabilidad reproductiva, también cuenta con asistencia del Banc de Sang i Teixits. En este caso se extrae semen o corteza ovárica –también se pueden conservar ovócitos– y se mantienen en el BST hasta que la o el paciente pueden iniciar o retomar el proceso reproductivo.

Pacientes en lista de espera de un trasplante de corazón también pueden donar sus válvulas cardíacas si estas se encuentran en óptimas condiciones, puesto que ellos recibirán las que acompañan el corazón donado.

Donaciones 'postmortem'

Una posible lectura de la vida después de la muerte es la donación de todo aquello que, una vez confirmada médicamente una muerte en su cuerpo de origen, puede continuar funcionando, y por tanto, seguir dando vida a otra persona en el interior de otro organismo. Es el caso de la piel, las córneas o globos oculares completos, los tejidos musculoesqueléticos y las válvulas del corazón, además de órganos vitales como el corazón, el pulmón, el páncreas o el hígado y riñón. Estos dos últimos también pueden donarse en vida. Lo permiten la capacidad regeneradora del hígado –única como órgano–, del cual se puede extraer un fragmento y el mismo hígado se vuelve a completar solo y, en el caso del riñó, la posibilidad de vivir con uno solo.

Leche materna para prematuros

La Organización Mundial de la Salud recomienda alimentar a los recién nacidos exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida. Porque la leche materna aporta los beneficios nutricionales necesarios para crecer en óptimas condiciones de salud. La leche que proviene del seno es inocua y contiene proteínas, anticuerpos y grasas que garantizan el crecimiento y protegen al lactante de las enfermedades más frecuentes, como la diarrea o la neumonía. También se ha demostrado beneficiosa para el desarrollo neorológico y visual.

Así lo detalla en su web el Banc de Sang i Teixits, encargado de recoger leche materna de madres donantes que una vez han amamantado a sus hijos, extraen de sus senos leche para alimentar a otros bebés cuyas madres no pueden hacerlo con leche propia. El banco, que registra a las donantes después de análisis previos para confirmar su salud, les facilita un kit que incorpora un aparato para extraer y congelar la leche que personal del BST recogerá.

En el banco, la leche se pasteuriza y se vuelve a congelar, antes de repartirla en las unidades hospitalarias de neonatos donde se dará a niños prematuros –nacidos con menos de 1,5 kg de peso, antes de la semana 32 de gestación–. El año pasado se recogieron 1.382 litros de leche de 684 donantes para 610 bebés prematuros extremos.

Un donante y 100 beneficiados

Ante el fallecimiento de una persona que ha dejado constancia de su voluntad de donar elementos de su cuerpo para mejorar la salud de otras personas, personal del Banc de Sang i Teixits (BST) se desplazan hasta el hospital donde se encuentra el cuerpo del fallecido para proceder a la extracción de aquello que la persona haya donado. Huesos largos, vértebras,  tendones, meniscos, todo tejido musculoesquelético es extraído y llevado al BST.

Esta intervención se puede llevar a cabo en cualquier quirófano, normalmente de noche o madrugada, cuando no interfiere con intervenciones quirúrgicas convencionales, o bien se realiza en los denominados necroquirófanos. Son quirófanos reservados para el servicio de donaciones, y se encuentran en el Hospital del Vall d’Hebrón, en el Hospital Clínic y en el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de la Ciutat de la Justícia.

Una vez extraído el material donado a voluntad del difunto, el cuerpo se retorna a la familia para su sepelio. De cada donante de tejidos, se pueden beneficiar a más de un centenar de receptores. El pasado año en Catalunya 12.000 personas recibieron tejidos de donantes. Se donaron 1.483 córneas, 368 tejidos musculoesqueléticos, 184 válvulas cardiacas, 118 vasos sanguíneos y 152 donaciones de piel.  

Los órganos inmortales

El año pasado hubo 456 donantes de órganos en Catalunya. 128 de ellos fueron donantes vivos. Los últimos tres años se ha registrado el mayor número de donantes de la historia. La tasa de donaciones en Catalunya dobla la media europea. Según fuentes de la Organització Catalana de Trasplantaments (OCATT), «el donante catalán de edad más avanzada tenía 92 años y gracias a su voluntad de donar se pudo hacer un trasplante renal». 

También desde esta organización se aconseja compartir con la familia y amigos la voluntad de donar órganos u otras partes del cuerpo en caso de fallecer. En la web de la OCATT www.trasplantaments.gencat.cat, se puede descargar el carnet de donante y llevarlo siempre encima. Otra posibilidad es registrarse como donante de órganos vinculando este interés personal a nuestra historia clínica, a través de www.lamevasalut.gencat.cat.

En los Centros de Atención Primaria (CAP) se facilita un código de identificación para realizar dicho registro online. Y una tercera vía para hacerse donante es haciéndolo constar en el documento de voluntades anticipadas, el único registro de donantes de órganos, tejidos y córneas –así como del resto de voluntades– que sí tiene validez legal. Se puede descargar en www.canalsalut.gencat.cat. Y la Fundació Josep Carreras contra la leucemia registra a los donantes de médula ósea.

Cualquiera puede sanar y dar vida

Tal como afirma el responsable de terapia celular del Banc de Sang i Teixits, Sergi Querol«la donación voluntaria llegó a la terapia médica con la donación de sangre». Donantes sanos ponen su sangre, plaquetas y plasma a disposición de personas enfermas que necesitan productos biológicos para recuperarse.

«La evolución de la donación de sangre llevó luego al trasplante, gracias a la donación de órganos, y más recientemente a la donación de tejidos y su trasplante. El principio de compatibilidad posibilita que cualquier parte del cuerpo humano se pueda donar», añade Querol.

En el BST se procesa, empaqueta y evalúa la calidad de la sangre y sus componentes para garantizar su seguridad y eficacia una vez sean trasplantados. Lo mismo realizan con tejidos, córneas y leche materna. Comunicar a familiares y entorno próximo la voluntad de donar elementos del propio cuerpo en caso de fallecer es el primer consejo de los responsables del BST. Se puede dejar constancia de ello también en el registro de voluntades anticipadas: www.trasplantaments.gencat.cat.