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centro de referencia

Vall d'Hebron trata el cáncer pediátrico con "tumores espejo" en ratones

Un programa de medicina personalizada implanta en estos roedores tejidos extraídos de los pacientes

Comik contribuye a generar más conocimiento sobre esta enfermedad que afecta a uno de cada 7.000 niños

Beatriz Pérez

Las doctoras Gabriela Guillén (izquierda) y Raquel Hladun, con una madre y su hija paciente.

Las doctoras Gabriela Guillén (izquierda) y Raquel Hladun, con una madre y su hija paciente. / HOSPITAL VALL D'HEBRON

El programa de Medicina Òmica en Nens (Cancer Omics for Kids, en inglés) del Hospital Universitari Vall d'Hebron de Barcelona ha atendido más de 40 casos de cáncer pediátrico desde el 2016, año en que arrancó. Comik es un programa de medicina personalizada en tumores sólidos infantiles mediante el cual se realiza un análisis genético exhaustivo de los tumores en aquellos casos en que los pacientes no responden a los tratamientos actuales o se encuentran en una situación de recaída. Vall d'Hebron es centro de referencia de cáncer pediátrico. 

La importancia de este proyecto radica en que permite obtener una firma molecular específica, única y singular, para el tumor de cada paciente y que, de esta manera, facilita el uso de terapias dirigidas basadas en las anomalías moleculares detectadas. Dado que el cáncer pediátrico es una enfermedad rara que afecta solo uno de cada 7.000 menores de 15 años, los niños con esta enfermedad están "muy huérfanos" en este tipo de terapias, como ha dicho este miércoles Gabriela Guillén, médica de la Unitat de Cirurgia Oncològica Pediàtrica de Vall d'Hebron.

Una vez el tumor evoluciona en los ratones, los expertos prueban en ellos diferentes tratamientos

El programa Comik identifica terapias efectivas para un subgrupo de pacientes con mal pronóstico. ¿Cómo? "Tomamos una muestra del tumor para realizarle un análisis molecular. El tejido tumoral extraído del paciente se implanta en ratones, en el mismo órgano o zona que el tumor original", ha explicado Guillén. De esta manera, los tumores evolucionan en estos roedores y los expertos pueden probar en ellos diferentes tratamientos. Son los llamados "tumores espejo" (PDX ortotópicos, en literatura científica) y en cuya utilización Vall d'Hebron es pionero. Estos "tumores espejo" tienen una evolución más parecida a la que ocurre en el paciente y así la terapia se prueba de forma más válida y fidedigna.

Dianas terapéuticas

Una vez implantado el "tumor espejo" en el ratón, los expertos prueban en ellos diferentes tratamientos en función de las dianas terapéuticas que se hayan identificado en el análisis molecular previo. "Es una forma de probar nuevas terapias en tumores de recaída o de alto riesgo evitando la exposición del paciente a fármacos inefectivos", ha apuntado por su parte Raquel Hladun, médica del Servei d'Oncologia Pediàtrica del centro. Es decir, es una forma de generar más conocimiento en cáncer infantil. 

A lo largo de estos años, Comik ha identificado una serie de dianas moleculares que han permitido a los profesionales de Vall d'Hebron utilizar hasta ocho terapias personalizadas (todas diferentes) en el 35% de los 40 pacientes incluidos en el programa. Los pacientes que se han beneficiado de Comik incluyen niños y adolescentes con sarcomas óseos, rabdomiosarcomas, sarcomas de partes blandas no rabdomiosarcoma, neuroblastomas, tumores hepáticos, carcinoma de tiroides, gliomas de alto grado y tumores difusos de tronco.

Paralelamente, a través de Comik, Vall d'Hebron está creando un banco de "tumores espejo" para probar futuras terapias. "Quizás ahora no hay una terapia para un tumor en concreto, pero puede que sí en unos meses", ha dicho Guillén. Hasta el momento, Comik ha conseguido establecer 24 modelos de "tumores espejo", los cuales representan 11 tipos diferentes de tumores pediátricos. Un mismo niño puede tener hasta dos o tres ratones "espejo".