Ir a contenido

SALUD

Las pruebas médicas innecesarias disminuirían si hubiera especialistas en urgencias

Los profesionales creen que la consideración de esta rama en la universidad rebajaría la medicina defensiva

Muchos profesionales realizan exámenes prescindibles para evitar posibles denuncias de sus pacientes

Beatriz Pérez

Un TAC de 160 coronas del Hospital Delfos.

Un TAC de 160 coronas del Hospital Delfos. / DANNY CAMINAL

Un paciente se cae y acude a urgencias. El médico ve, tras una primera exploración, que no tiene absolutamente nada pero, aun así, pide que se le haga una radiografía, pese a que estas pruebas (con efectos nocivos para el cuerpo humano) deben hacerse únicamente para confirmar un diagnóstico. Este es un simple ejemplo de medicina defensiva, una" mala praxis" que lleva a los médicos a realizar "pruebas innecesarias" para evitar posibles consecuencias, como una denuncia por equivocación.

Lo explica Tomás Toranzo Cepeda, médico de urgencias y presidente de honor de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes), quien cree que el hecho de que la medicina defensiva sea tan común, sobre todo en las urgencias, se debe principalmente a que en España no existe una especialización en esta rama. Los trabajos en las urgencias son desarrollados por cualquier profesional. "Este es un servicio donde se toman decisiones en muy poco tiempo. O hay una buena formación, o el riesgo de equivocarse es más alto que en otros ámbitos", explica. A esta situación se añade la "sobrecarga" de trabajo y la rotación constante de las plantillas de profesionales.

"Malgastar recursos públicos"

Realizar al paciente más pruebas de las que necesita solo para prevenir entraña riesgos para su salud. Otro ejemplo: darle un antibiótico cuando no lo necesita provoca que acabe haciéndose inmune a él. "Ante la duda, muchos médicos cargan al paciente de pruebas diagnósticas o medicamentos. Y, en medicina, todas las decisiones tienen efectos secundarios. Además, hacer pruebas innecesarias es malgastar recursos públicos", dice Toranzo.

La medicina defensiva la practican en España el 90% de los médicos, y este porcentaje, recogido en la investigación 'La práctica médica en los servicios de urgencia: elementos para un debate sobre la medicina defensiva', no varía de unas comunidades a otras, sino que es homogéneo en todo el territorio. Pero ¿cuál es la línea que la separa de la medicina preventiva? "La medicina preventiva previene efectos para los pacientes. La medicina defensiva previene efectos para el profesional", señala.

Según este médico, si en España existiese una especialidad en urgencias, "la magnitud de la medicina defensiva sería infinitamente menor". También daría "estabilidad" a las plantillas médicas. Actualmente, muchos médicos sin plaza fija comienzan en urgencias, pero las abandonan en cuanto consiguen una plaza de su especialidad. "Prácticamente todos los países del mundo occidental tienen esta especialidad, y es una de las más prestigiosas", destaca Toranzo. El año pasado, una proposición no de ley instaba al Gobierno a considerar la medicina de urgencias como una especialidad. Pero, de momento, nada.