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estudio pionero

El Hospital del Mar ensaya la estimulación cerebral profunda para tratar la anorexia nerviosa

Esta fórmula consiste en insertar unos electrodos en zonas profundas del cerebro

La anorexia nerviosa es la enfermedad mental con más mortalidad y morbilidad

Beatriz Pérez

El Hospital del Mar utiliza con éxito la estimulación cerebral profunda para tratar 4 pacientes con anorexia nerviosa

La estimulación cerebral profunda podría ser una técnica eficaz para tratar a personas con anorexia nerviosa. Un novedoso ensayo del Hospital del Mar, en el que de momento han participado solo cuatro pacientes, abre la posibilidad de utilizar en un futuro esta fórmula que consiste en insertar unos electrodos en zonas profundas del cerebro. Los cuatro pacientes que han utilizado esta técnica se están recuperando sin complicaciones por la cirugía ni por la estimulación cerebral. La respuesta al tratamiento es variable dependiendo de cada uno de ellos, aunque en todos los casos, "satisfactoria".

Un ejemplo de éxito es el de Elisabet Valladares, que padece anorexia nerviosa desde los 14 años. "Tras la operación, empiezo a ser feliz. Ahora como: hacía 12 años que me alimentaba solo de líquidos. Hubo un momento en que decidí dejarme ir...", ha relatado Valladares visiblemente emocionada. En los últimos dos meses y medio ha engordado tres kilos. Los pacientes seleccionados para este ensayo son todos enfermos de larga trayectoria, con más de 10 años de evolución y en los cuales han fracasado los otros tratamientos convencionales.

Dos electrodos

Como ha explicado Gloria Villalba, médica adjunta del Servicio Mancomunado de Neurocirugía del Hospital del Mar y el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, "los puntos del cerebro en los que se colocan los dos electrodos no estimulan el hambre, sino que mejoran el funcionamiento de los circuitos cerebrales que controlan el estado anímico, la ansiedad y el mecanismo de motivación y recompensa". Como consecuencia, se gana peso. 

Así, este ensayo "pionero" en Europa trata los síntomas de la anorexia, no los cura. Con esta técnica ya se han tratado otras enfermedades mentales como la depresión y la esquizofrenia. Víctor Pérez, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital del Mar, calcula que en unos dos o tres años este nuevo tratamiento de la anorexia nerviosa estará introducido en la sanidad.

La anorexia nerviosa es la enfermedad mental con más mortalidad y morbilidad. El 30% de los casos se convierten en crónicos y no responden a ningún tratamiento y los enfermos presentan una alta tasa de suicidios. La anorexia es la tercera enfermedad más prevalente entre los adolescentes: afecta a 1 de cada 100 jóvenes de entre 13 y 18 años, sobre todo mujeres.

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