contenciones mecánicas

Una campaña pide la prohibición de atar con correas a los pacientes psiquiátricos en toda España

'#0contenciones', apoyada por la Federació Veus, defiende que existen alternativas más sencillas y eficaces

Salut organizará un encuentro el jueves sobre los daños de esta práctica, que está considerada "tortura" por la ONU

Servicio de psiquiatría del Hospital de Sant Pau.

Servicio de psiquiatría del Hospital de Sant Pau. / VIOLETA PALAZÓN

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Beatriz Pérez

El colectivo Locomún, activista en salud mental, ha lanzado este martes la campaña #0contenciones, con la que busca erradicar las contenciones mecánicas en toda España. Se trata de una práctica común en las unidades de psiquiatría que consiste en atar a una persona a la cama con correas, sujetándola de la cintura, muñecas y tobillos, para impedir que se mueva libremente. El individuo puede permanecer atado durante horas o incluso días, dependiendo de la decisión del personal sanitario.

Según Edgar Vinyals, presidente de la Federació Veus (que agrupa diversas entidades catalanas de salud mental), el Govern se ha comprometido ya a acabar con las contenciones mecánicas en Catalunya. De hecho, este jueves por la tarde la Conselleria de Salut organizará un encuentro con los principales profesionales de distintas unidades de agudos.

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En él estará presente el psiquiatra Thomas Emmenegger, presidente del proyecto Olinda en Milán y jefe del servicio de Organización Sociopsiquiátrica del cantón de Ticino, en Suiza. "Emmenegger ha retirado las contenciones y ha demostrado que, con su eliminación, los profesionales piden menos bajas laborales", asegura Vinyals. La Federació Veus defiende que existen alternativas sencillas, efectivas y más eficientes económicamente que las contenciones mecánicas y farmacológicas. Entre ellas, la prevención.

Países como Reino Unido, Italia, Francia o Nueva Zelanda han iniciado también campañas similares a #0contenciones. En otros como Islandia están prohibidas desde 1996. En el 2013, la ONU recomendó prohibir esta práctica, al considerarla tortura y en ningún caso terapéutica. Sin embargo, advierten los promotores de la iniciativa, esta sigue siendo muy habitual en las unidades psiquiátricas. "Hay profesionales que, por miedo a represalias laborales, atan a la gente a la que deben cuidar en lugar de no hacerlo", recoge la web de #0contenciones. Por eso esta campaña pide "amparar" a los profesionales de servicios sanitarios para que puedan "objetar" ante esta práctica.