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centro único

El Clínic crea una unidad para atender a embarazadas con problemas de salud mental

Un 10% de las gestantes sufren depresión y un 4%, psicosis o esquizofrenia

Los psiquiatras aconsejan mantener la medicación psiquiátrica durante el embarazo

Àngels Gallardo

David Elvira y Luisa García-Esteve en el nuevo hospital de día.

David Elvira y Luisa García-Esteve en el nuevo hospital de día. / JOAN PUIG

El proceso del embarazo y, sobre todo, el momento del parto son circunstancias con una potencia emocional imprevisible, superior a la mayoría de experiencias de la vida y capaz de alterar transitoriamente el equilibrio psíquico de las mujeres más vulnerables, en especial si previamente sufrían un problema de salud mental. Para estas últimas -las estadísticas indican que un 4% de las gestantes sufren esquizofrenia, psicosis o trastorno bipolar-, el embarazo y el momento del nacimiento de su hijo son situaciones consideradas de riesgo psíquico, que deberían ser atendidas de forma próxima y personalizada. Ese riesgo implica al niño.

Así lo entienden los responsables de la nueva unidad de salud mental perinatal creada en la Maternitat del Hospital Clínic, diseñada con la estructura de un hospital de día de aspecto hogareño, que acogerá durante tres meses a mujeres que acaban de ser madres y sufren un problema de salud mental, reciente o antiguo, susceptible de alterar su evolución personal y el vínculo que establecen con el niño, lo que cuestionaría su bienestar. Aquí se incluirá al 10% de las madres recientes que sufren depresión postparto.

El servicio, con diez plazas, acogerá a 60 mujeres cada año, procedentes de la izquierda de Barcelona y su área metropolitana. La unidad, sin precedente en España, pretende detectar y tratar con la dedicación adecuada estos específicos problemas psíquicos. "La identificación de las madres y bebés de riesgo, durante el embarazo y el posparto, nos permite prevenir enfermedades mentales maternas y sus consecuencias en el neurodesarrollo de los niños", afirmó la psiquiatra Luisa García-Esteve, directora de la unidad.

Problemas antiguos o nuevos

El programa del hospital de día alcanza los primeros 12 meses de vida del niño. Tiene en cuenta todas las alteraciones mentales que se sufrían antes del embarazo, o las que aparecen en los meses posteriores al nacimiento, ya sea la ansiedad que impide estar tranquila o una psicosis postparto, un trastorno grave que detectado y tratado en sus inicios queda suprimido de forma indefinida, aseguró David Elvira, director del Servei Català de la Salut (CatSalut), en la presentación de la unidad.

Las mujeres que sufren psicosis postparto muestran un estado de ánimo excesivamente animado 

"La psicosis posparto tiene una evolucion muy rápida y espectacular -explicó García-Esteve-. Si no se trata adecuadamente puede interferir en la vida de madre e hijo". Aparece pocos días después del parto. Las mujeres afectadas muestran una grave desconexión con la realidad, pierden sus puntos de referencia, expresan delirios, tienen alucinaciones y una gran confusión, además de mucha ansiedad y una peculiar perplejidad. "Se convierten en otra persona, distinta de la que eran, con un estado de ánimo excesivamente animado y poco coherente", sintetizó García-Esteve. Si se interviene de forma urgente, consiguen la curación, insistieron.        

El objetivo es la estabilidad

De forma general, el malestar psíquico de las mujeres embarazadas se atiende en la consulta de asistencia primaria donde se les controla la gestación y, puntualmente, acceden a la intervención de un psiquiatra. Cuando la gestante sufre una enfermedad mental grave, previa a su embarazo, el abordaje de esta cuestión y su inclusión en el proceso de la gestación dependen del criterio profesional del psiquiatra que ya atendía a la mujer.

En unos casos, estos profesionales son partidarios de que la embarazada interrumpa la medicación antipsicótica o antidepresiva que mantenía psíquicamente estabilizada a la mujer, con el fin de que el fármaco no afecte al feto en formación. En otros, todo lo contrario: prescriben a la gestante una dosis adecuada de los psicofármacos que ya tomaba, con el convencimiento de que la estabilidad psíquica de la madre es un factor prioritario a preservar.

"Nuestro objetivo es que la embarazada que sufre una enfermedad mental permanezca estable psíquicamente durante el embarazo y después del parto: no aconsejamos dejar la medicación -aseguró la psiquiatra García-Esteve-. Médico y gestante han de valorar el riesgo/beneficio de esa decisión. En general, los psicofármacos son compatibles con el periodo de lactancia materna".

Vínculo fuerte

Conseguir que madre e hijo establezcan un vínculo fuerte es uno de los principales objetivos del plan terapéutico que ofrece el nuevo hospital de día de la Maternitat. Las madres acuden al servicio tantas veces como lo necesitan y son iniciadas en técnicas de relajación e introspección mental, de forma que aprendan a eliminar el estrés y la ansiedad. Se las intenta convencer de que no hay nada de que avergonzarse por sentirse algo sobrepasadas en su nueva situación, y se las orienta sobre la importancia de mantener al niño bien aseado y alimentado de forma regular y cotidiana.

"Antes, muchas de estas mujeres acababan desvinculándose de sus hijos, que eran criados por sus abuelas -explicó la psiquiatra-. Cuando crecían, apenas conocían a sus madres. No había vínculo entre ellos". El nuevo servicio será atendido por un reducido equipo de psiquiatras, picólogos, enfermeras y trabajadoras sociales. "Es una unidad pensada desde la visión de género", advirtió David Elvira, al destacar que es un área creada exclusivamene para la salud de las mujeres.  

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