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infección parasitaria

Catalunya ha registrado siete brotes de sarna en lo que va de año

Cuatro afectados en el Hospital Moisès Broggi de Sant Joan Despí se suman a los 35 del centro sanitario de Reus

En cinco residencias geriátricas también se han detectado brotes sarnosos

Àngels Gallardo

Hospital Moisès Broggi, ubicado en Sant Joan Despí.

Hospital Moisès Broggi, ubicado en Sant Joan Despí. / JOSEP GARCIA

Una infección parasitaria cutánea, la sarna, altamente contagiosa y de fácil curación pero cargada de una simbología que la vincula a la miseria y la suciedad, inquieta desde hace semanas en varios centros sanitarios catalanes, donde ha sido detectada. El último brote de sarna declarado por la Agència de Salud Pública de Catalunya (ASPC) afecta al Hospital Moisès Broggi, de Sant Joan Despí, donde ha afectado a cuatro trabajadores, que se suman a los 35 del Hospital Sant Joan, de Reus (Tarragona), en un brote detectado la semana pasada.

El secretario de la ASPC, Joan Guix, ha informado de que en este mes de enero se han producido siete brotes de sarna en Catalunya, con 59 afectados. La infección cutánea, que causa intenso picor pero no tiene mayor trascendencia, está causada por un parásito que se instala bajo la piel y habitualmente anida en lugares con poca higiene. Tiene un tratamiento altamente efectivo, que consiste en aplicarse una pomada antiparasitaria de efecto inmediato. Para asegurar su eliminación, puede aplicarse una segunda dosis una semana después de la primera.

Además de los dos brotes de los hospitales de Reus y Sant Joan Despí, este año se han producido otras cinco crisis infecciosas por sarna en tres residencias de ancianos, con tres, cuatro y cinco casos, respectivamente, así como en una familia y en la escuela Montoliu, de la Riera de Gaià (Tarragona), con cuatro niños afectados. El brote del hospital Sant Joan, de Reus, es el más importante detectado y declarado en Catalunya hasta ahora. Salut desconoce cómo el parásito ha anidado en centros sanitario, aunque deduce que ha sido a través de visitantes portadores del agente infeccioso. 

Críticas de CCOO

Guix ha informado de que la ASPC investiga el posible desfase, denunciado por el sindicato CCOO, entre la aparición e identificación del brote de sarna del hospital de Reus y su declaración ante las autoridades sanitarias. Esa declaración debería producirse en las primeras 12 horas de su aparición. La Federación de Sanidad de CCOO de Catalunya ha considerado que no se ha actuado con la "diligencia necesaria" para evitar el "crecimiento exponencial" de los casos de sarna en el centro sanitario reusense.

Fácil transmisión

Entre los años 2010 y 2017 se han detectado en Catalunya 115 brotes de sarna, con 947 personas afectadas, ha informado la subdirectora general de Vigilancia y Respuesta a Emergencias de Salud Pública, Mireia Jané.

El 41% de los brotes se produjeron en residencias geriátricas. Esto se explica porque muchas de las personas mayores afectadas por los picores del parásito tienen dificultad en ser conscientes de que el ácaro les está afectando, una consecuencia de su difícil percepción de lo que ocurre con su cuerpo, en especial si sufren alteraciones neurológicas degenerativas graves. Todo ello provoca, además, que el contagio se transmita con facilidad.

Esta sería la razón del predominio de las residencias geriátrias entre los colectivos hatitualmente afectados por brotes de sarna, consideran los médicos. En algún caso, puede deberse también a una escasez de higiene con los ancianos. 

La extensión del contagio entre el personal de urgencias del hospital de Reus se explica, a su vez, porque ha sucedido en espacios de descanso de guardia del personal, áreas reducidas en las que es fácil compartir sofás, camas, taquillas e incluso batas, considera el jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Dos de Maig, Joan Antoni Smandia. 

Este especialista ha asegurado que "sarna ha habido siempre". "Vemos casos cada año", ha indicado. Smandia ha insistido en que si el contagio se trata con pomada de permetrina, y se repite transcurrida una semana, se consigue la eliminación de este molesto ácaro.

Un ácaro que anida en humanos

La escabiosis (sarna) es una enfermedad contagiosa de la piel provocada por el ácaro humano de la sarna. La transmisión se produce a partir de un contacto próximo y prolongado con la piel de otro afectado. También se transmite al tocar ropa de vestir, toallas o ropa de cama que recientemente se haya contaminado por el ácaro.

El periodo de incubación de la sarna, más habitual en las estaciones de otoño e invierno y en espacios donde haya una gran concentración de personas, es de dos a seis semanas, un largo lapso de tiempo que dificulta el establecimiento preciso del origen de las transmisiones.

Los especialistas consideran la sarna una infección "frecuente", aunque dado que se la asocia con los periodos de gran penuria y miseria, se la suponía eliminada de los países occidentales. "No es así", indican los dermatólogos que, no obstante, admiten que el parásito difícilmente sobrevive en un ambiente de higiene regular y efectiva. Sea como sea, la sarna retrotrae a los periodos de la posguerra española y denota una innegable situación de suciedad humana.

Anida y se extiende

El parásito de la sarna excava la piel y deposita allí sus huevos. Eclosionan dos o tres semanas después y en ese momento empiezan a causar picor, por reacción alérgica a la presencia del ácaro. En ese largo periodo de incubación, no se percibe más que un puntito en la piel.

Anida bajo las uñas, la ingle, la zona del pubis o las axilas. Una vez eclosiona el ácaro, su extensión avanza a medida que el portador se rasca para aliviar el picor. Puede extenderse en la zona del tórax, en el pecho o en los brazos. Al principio, se confunde con una reacción alérgica.

El contagio no deja secuelas, pero conviene eliminarlo cuanto antes, una vez identificado. Una pomada antiparasitaria adecuada, aplicada una vez, puede ser suficiente. Si se desea estar seguro de que la sarna ha sido eliminada, la dosis puede repetirse una semana después de la primera aplicación.