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Los hospitales catalanes aumentan la cirugía que no precisa ingreso

Los médicos de los CAP atendieron 46 millones de visitas solicitadas por el 76,8% de la población en el 2016

Salut logra reducir el consumo de fármacos en los pacientes que toman más de 10 medicamentos al día

Àngels Gallardo

Un quirófano de un hospital de Barcelona durante una operación.

Un quirófano de un hospital de Barcelona durante una operación. / DANNY CAMINAL

Los 64 hospitales públicos de Catalunya mantienen una tendencia, común al resto de Europa, que los va convirtiendo en centros predominantemente quirúrgicos, en los que se reducen los ingresos que requieren atención médica especializada pero no la intervención de un cirujano. Un 62% de los ciudadanos hospitalizados en el 2016 en Catalunya tenían programada una intervencion quirúrgica o acabaron en un quirófano tras llegar por urgencias. De ellos, un 35,3% -cinco puntos más que seis años antes- accedieron a una operación de baja o alta complejidad cuya hospitalización postoperatoria concluyó pocas horas después de pasar por el quirófano. Si el caso lo requirió, ingresaron una noche.

Estos datos forman parte del cúmulo de actos médicos que asume la sanidad pública catalana, una información que la Central de Resultados de la Conselleriade Salut ha difundido este martes. Las cifras, de publicación anual, orientan las decisiones que va adoptando dicho departamento.   

La irrupción de la tecnología endoscópica, extendida en los últimos cinco años a casi todos los órganos del cuerpo a medida que los cirujanos han ido adquiriendo pericia en su uso, ha facilitado que los hospitales emprendan la función que para ellos diseñan sus gestores: que sean centros dedicados a la cirugía, en especial la de carácter ambulatorio, donde la tecnología de última generación marque la pauta en cada procedimiento y en los que los pacientes tengan una presencia cada vez más efímera. Desde la perspectiva de los ciudadanos, este objetivo resulta, en general, ventajoso: la cirugía endoscópica se practica con catéteres que avanzan por el interior del organismo sin necesidad de abrir heridas que luego hay que suturar con decenas de puntos molestos. Se reduce el riesgo de infección y el alta médica, como queda dicho, se acorta hasta ser casi inmediata.   

EL MÉDICO DE CONFIANZA 

El complemento de esta tendencia, la creciente propensión de los ciudadanos a confiar y resolver sus problemas médicos en los centros de asistencia primaria (CAP), también se va cumpliendo en Catalunya. Los CAP, que cuentan con médicos especialistas que les son transferidos desde sus hospitales de referencia, atendieron 46 millones de visitas en el 2016, un 1,8% más que el año anterior. Fueron solicitadas por 5,7 millones de ciudadanos. Los médicos de familia recibieron el año pasado al 76,8% de la población: un 94% de los menores de 2 años visitaron a su pediatra en el CAP -se ha frenado la tendencia a acudir al privado- y el 100% de los mayores de 75 años expusieron al doctor sus malestares.

El evidente dominio de esta medicina de primera instancia, no obstante, apenas ha favorecido hasta ahora su mayor dotación en profesionales y recursos. Las quejas de los sanitarios de este sector, tanto de los facultativos como del personal de enfermería, se reeditaron hace pocas semanas. Salut ha emprendido una reordenación de la asistencia primaria, una acción que aún no ha ganado la confianza de quienes la atienden.

El elevado consumo de medicamentos que caracteriza a la población española, también la catalana, es, desde hace años, un objetivo a moderar desde las administraciones sanitarias. La cifra de pacientes multimedicados va descendiendo, informa la Central de Resultados. En el 2016, un 1,2% de los ciudadanos que consumen fármacos financiados por la sanidad pública tomó a diario más de 10 medicamentos distintos. En el 2015, fueron un 1,4%.

Un 27,4% de los mayores de 64 años -una cifra "altísima"a juicio de algunos farmacólogos- consumen el protector gástrico omeprazol, el medicamento más recetado en España. También se va reduciendo el porcentaje de mujeres mayores de 50 años afectadas por descalcificación ósea u osteoporosis que toman fármacos del grupo de los bifosfonatos, un producto que los especialistas desaconsejan tomar durante más de cinco años consecutivos dados sus importantes efectos secundarios. "Reducir el consumo de bifosfonatos es un signo de calidad en la prescripción farmacéutica", indica Salut.

MÁS DETECCIÓN NEONATAL

Una de las áreas médicas más claramente eficaces en el último decenio es la que detecta enfermedades neonatales. Gracias al análisis de una gota de sangre obtenida del talón de los recién nacidos, desde el 2009 se ha incrementado en un 56% la detección de graves dolencias que han podido ser atendidas de forma precoz. Entre ellas, el hipotiroidismo congénito, la fenilcetonuria, la fibrosis quística o el grupo de 19 enfermedades metabólicas que pueden condicionar de forma sustancial la vida del recién nacido.

El código ictus atendió a 3.664 personas afectadas por trombosis cerebral en el 2016

Los resultados de Salut certifican también el buen resultado del Codi Ictus, que en el 2016 facilitó la atención inmediata de 3.664 ciudadanos afectados por una trombosis o embolia cerebral de riesgo siempre vital. Este código implica la coordinación entre las ambulancias del Servei d’Emergències Mèdiques y los principales hospitales, con el fin de que el paciente sea atendido en los primeros 20 minutos tras la detección del ictus. En los 90 minutos inmediatos, el paciente debe llegar a un hospital, prevé el código ictus.