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RESPONSABLE DE LA UNIDAD DE ALCOHOLOGÍA DEL HOSPITAL CLÍNIC, DE BARCELONA

Antoni Gual: "A la sociedad no le preocupa que los jóvenes se emborrachen"

El psiquiatra experto en los efectos del alcocol considera que la poblacion española se ha creído los mensajes de la industria alcoholera

Àngels Gallardo

¿Un aumento del precio reducirá el consumo de alcohol en España? Suele ser una medida absolutamente eficaz. Es uno de los factores que pueden conseguir que se reduzca el consumo, junto con el control de la publicidad -incluida la promoción en ámbitos deportivos que influye en los menores-, y su accesibilidad. Que, como dice la ley, no se pueda comprar alcohol en una gasolinera. La motivación del Gobierno no es mejorar la salud de la población, sino recaudar más, pero la consecuencia puede ser positiva.

No se puede hacer publicidad de alcohol dirigida a niños. Pero se hace. Cuando un equipo de fútbol lleva una camiseta patrocinada por una marca de cerveza, como sucede en multitud de clubs españoles y europeos, se está incidiendo en la gente joven que juega al fútbol, y en quienes los miran.

¿La muerte de la niña de 12 años por coma etílico ocurrida en Madrid cambiará la posición de la opinión pública ante el alcohol? Nuestra sociedad banaliza extraordinariamente los problemas del alcohol. No le preocupa que los jóvenes se emborrachen, pero sí le inquieta que fumen porros. Esa posición es fruto de la cultura vitivinícola en la que estamos. El mismo fin de semana que murió esa niña en Madrid falleció en Reus una anciana que se iluminaba con velas porque le habían cortado la luz por falta de pago. Es muy interesante comparar ambos hechos.

Adelante. La muerte de la señora ha creado un movimiento social contra las eléctricas, clamando que la conducta de la empresa no es adecuada. Cuando muere intoxicada la niña a causa de una droga legal, la respuesta social no toca en absoluto a la industria del alcohol. Con ese sector no se aplica el principio general de que quien contamina paga. Los beneficios de la venta de alcohol van a la industria, las consecuencias en la salud las pagamos entre todos. Nos hemos creído el mensaje de la industria alcoholera.

¿Qué dice ese mensaje? Bebe responsablemente. ‘El responsable de lo que te suceda eres tu’. Al que pone el producto en el mercado no se le exige ninguna responsabilidad. De igual forma, se exige el cierre de páginas web que incitan a la anorexia, pero nadie se plantea la clausura de miles de webs que animan a los adolescentes a consumir alcohol. En España, la industria alcoholera invierte un millón de euros diarios en publicidad, y eso cala.

"Con la industria alcoholera no se aplica el principio de 'quien contamina paga'"

  

¿Qué población española sufre dependencia alcohólica? Es un error hablar de dependencia. Es mucho más preciso hablar de consumo de riesgo. Un joven de 25 años que el viernes por la noche se toma seis copas, coge la moto y sufre un accidente no es dependiente del alcohol y en cambio sí que mantiene un consumo de riesgo que puede costarle la vida, dejarlo parapléjico o estar de baja laboral un año por conducir bajo los efectos del alcohol.

¿Seguro que esa persona podría prescindir del alcohol cuando sale de noche? Algunos no beben. En España se consume alcohol porque nos gusta, porque es muy barato y porque hay una brutal presión fruto de unas estrategias de 'marketing' superagresivas. En nuestra cultura, es cierto, no se entiende quedar a tomar una copa sin alcohol. Y lo más farisaico es que la industria alcoholera propone un consumo responsable en sus anuncios pero se gana la vida con el consumo irresponsable. El 75% del gasto lo hacen los bebedores de alto riesgo, que son un 20% de la población española. La mayoría no sabe que bebe de forma peligrosa.

¿Cuál es el consumo de alcohol en España? Se sitúa en los 10 litros de alcohol puro por habitante y año, como media. Diez litros de alcohol puro equivalen a 100 litros de vino por persona y año. Está claro que unos ciudadanos se beben los 100 litros de vino de otros. Está claro que unos beben los 100 litros de otros. 

¿A partir de qué consumo existe riesgo para la salud? El riesgo crece de forma notable cuando, en el caso de los hombres, se toman cuatro o más consumiciones en un día, o una y media si se trata de una mujer. Una consumición es una unidad de bebida estándar –una copa de vino, una cerveza de 300 miligramos o medio whisky- que equivale a 10 gramos de alcohol puro.

"El 20% de la población española es bebedora de alto riesgo, aunque la mayoría no lo sabe"

¿En qué consiste ese riesgo? Las mujeres que beben 30 gramos de alcohol diarios (tres cervezas) multiplican el riesgo de sufrir cáncer de hígado y de mama, además de complicar sus relaciones laborales y familiares. Un hombre que toma en un día seis o más copas asume un alto nivel de riesgo de accidentes o peleas, además del de sufrir cualquiera de los cánceres vinculados al consumo de alcohol.

¿Cuáles? De hígado, que es el máximo órgano intoxicado, de laringe, faringe, boca y tubo digestivo.

Esas cantidades de consumo que cita no son raras en muchas personas no alcoholizadas. En efecto. La cifra real de personas en riesgo por consumo de alcohol es mucho más alta que la oficial. Los datos del Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio de Sanidad -institución que por cierto acaba de condecorar a la Unión de Cerveceros de España- son excesivamente bajos.

¿Cómo incide el alcohol en el cuerpo de un niño de 10 o 12 años? Lo importante es cómo incide en el cerebro. Daña de forma permanente la memoria y la reduce. Causa muerte neuronal. El cerebro madura poco a poco, y acaba ese proceso hacia los 20 años. A los 12 años, los niños tienen un cerebro cuyas conexiones neuronales están muy poco establecidas. La maduración concluye en la zona frontal, donde se ubican los núcleos de la atención, la toma de decisiones y el autocontrol. Cuando se bebe en la adolescencia se pierde memoria y se reduce la capacidad de aprendizaje.