Cuerpos menguantes

El 2% de los catalanes de 11 a 45 años, la gran mayoría mujeres, sufren anorexia, dejan de comer y adelgazan indefinidamente

Las enfermas buscan la aceptación social intentando alcanzar la perfección en el trabajo o en los estudios

Modelo con un cuerpo considerado anoréxico.

Modelo con un cuerpo considerado anoréxico. / LUKE MACGREGOR / REUTERS (Reuters)

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Las tendencias sociales que cuestionan el desarrollo espontáneo del cuerpo femenino, sea para exigirle medidas escuálidas sea para autorizarlo a tener curvas –moda, esta última, a la que no se le augura excesivo éxito-, están consideradas uno de los factores que conducen a los trastornos alimentarios, en especial la anorexia, que en Catalunya afectan aproximadamente a un 2% de las jóvenes –un 85% son chicas- de 11 a 45 años.

La enfermedad, que se traduce en la enfermiza necesidad de mantener un cuerpo en progresivo adelgazamiento como requisito para ser aceptadas o queridas, coincide con otras peculiaridades determinantes –se trata de chicas con una autoestima bajísima, enorme dificultad para relacionarse con jóvenes de su entorno social, tienden al aislamiento y no disponen de recursos emocionales para afrontar las contrariedades de la vida- pero no hay duda, alertan los médicos, de que el cuerpo rectilíneo, de apariencia casi inexistente, de las mujeres que anuncian ropa de diseño, es un espejo perfecto a imitar por quienes piensan que solo si tienen un cuerpo tan perfectas como el de una modelo serán aceptadas en el mundo. La anorexia es la enfermedad mental que causa mayor mortalidad en España: mueren por suicidio o por fallo cardiaco derivado de la inanición.

La anorexia es  la enfermedad mental que causa más muertes en España, por suicidio o por fallo cardiaco

 “El verdadero sustrato de la anorexia es la idea de que a mayor adelgazamiento, más éxito y más perfección: es la obsesión de jóvenes y adolescentes por modificar un cuerpo que no les gusta porque está cambiando, y del que no hablan con nadie porque han perdido la habilidad de establecer comunicación con su grupo de iguales”, describe la psicóloga clínica Raquel Linares, directora de Anorexia Bulimia Barcelona (ABB), centro de terapia que desde hace más de 20 años atiende a personas afectadas por esta autodestructiva enfermedad.

“Se convencen de que solamente si son perfectas en sus estudios o en su trabajo, a cambio de una autoexigerncia inhumana, serán aceptadas –dice Linares-. Cuando la anorexia se instala, las enfermas pierden el control sobre cuál es el límite del peso que pueden perder”.            

MODELOS ENFERMAS

El cuerpo femenino que se expone en las pasarelas de la moda no es determinante en la aparición de la anorexia, pero sí es otro incentivo de riesgo que se suma a los graves conflictos personales que coinciden en estas enfermas, asegura Linares.

Las modelos, que siguen estando extremadamente delgadas en los momentos en que desfilan, no modificarán su perfil corporal por más que una nueva tendencia virtual defienda que las mujeres pueden tener unas caderas algo curvas, consideran numerosos especialistas que atienden a personas afectadas por trastornos alimentarios. “Los popes de la moda, que no están en España sino en Francia e Italia, siguen exigiendo modelos extremadamente delgadas –asegura Linares-. Hay bastantes modelos profesionales diagnosticadas de anorexia que están trabajando y a la vez siguen tratamiento contra su enfermedad, pero no se atreven a engordar porque pierden el contrato laboral”. Su peso, antinatural en muchos casos, es una exigencia profesional. “Los líderes del diseño no están decididos a cambiar de criterio -sostiene la psicóloga-, aunque en público simulen que reflexionan sobre el tema”. La ropa cae mejor sobre un cuerpo que es como una percha.

“Es un conflicto delicado. Nosotros advertimos a nuestras pacientes modelos que han de decidir: o recuperan la salud y se sitúan en el peso que de forma natural les exige su cuerpo, o siguen enfermas”, dice Linares. En una situación similar se encuentran bastantes profesionales femeninas de danza clásica. A estas les proponen que cambien a danza contemporánea.

PÁGINAS WEB EN ACTIVO

El proyectado español de cierre judicial de las páginas web que promocionan en internet la anorexia o la bulimia –enfermedad esta última que conduce a descomunales comilonas seguidas del vómito obligado de todo lo tragado- sigue hundido en el fracaso. Las páginas proana promia, que incitan a triunfar en el logro de ambas enfermedades, estan autorizadas, y activas, en la red. Solo Francia y Alemania las eliminaron y sancionan a los servidores informáticos que intentan reabrirlas.

Técnicos de Ensenyament, agentes de los Mossos d’Esquadra y numerosos psiquiatras y psicólogos diseñaron en el 2015 el enésimo proyecto dirigido a poner freno a la promoción de estas graves enfermedades psíquicas, que siguen enmascarándose con vertientes de la moda femenina. Su efectividad es muy discreta, de momento.

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Tampoco triunfa la pretensión establecida en el 2010 por el Ministerio de Sanidad para que no fuera autorizado el desfile en pasarelas de moda de modelos cuyo índice de masa corporal sea inferior al 18, umbral de la salud fisiológica. Los grandes desfiles se deciden fuera de España, donde este tema sigue fuera de control, aseguran fuentes del sector. “Si las modelos fueran autorizadas a desfilar con algo más de peso, con cuerpos que las acercaran a los de la mayoría de mujeres, ese cambio sería un factor de protección que ayudaría muchísimo a luchar contra la anorexia”, sostienen.

Una enfermedad que distorsiona el espejo 

La escuálida figura de las mujeres que desfilan en las pasarelas de moda se convierte en un incentivo para algunas enfermas de anorexia, que ven en esas modelos una justificación para su propio estado. Los especialistas advierten de que algunas modelos de pasarela sufern a su vez anorexia, circunstancia que se ha intentado frenar prohibiendo que desfilen personas con cuerpos con un índice de masa corporal alejado de la fisiología saludable.       

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