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Salud

Aurelio Rojas, cardiólogo, revela los tres errores más comunes que pueden hacer que el Omega 3 pierda efectividad o incluso provoque efectos adversos

El especialista explica cómo tomar correctamente estos suplementos y qué aspectos hay que tener en cuenta para elegirlos y conservarlos

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Aurelio Rojas, cardiólogo: "Hay tres errores muy comunes que hacen que el Omega 3 pierda efectividad o incluso pueda generar efectos adversos".

Aurelio Rojas, cardiólogo: "Hay tres errores muy comunes que hacen que el Omega 3 pierda efectividad o incluso pueda generar efectos adversos". / EPC

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Daniela Cabeza

Daniela Cabeza

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Cuidar la salud implica prestar atención a muchos aspectos del día a día. La alimentación, el ejercicio físico y el descanso son algunos de los pilares fundamentales para mantener un estilo de vida saludable, pero también hay quienes recurren a suplementos para complementar su dieta. Entre ellos, se encuentra el Omega 3.

Sin embargo, tomar este tipo de suplementos no consiste únicamente en ingerir una cápsula cada día. La forma de hacerlo, la cantidad de determinados ácidos grasos que contiene y la manera de conservarlo también son aspectos que hay que tener en cuenta. Así lo explica el cardiólogo Aurelio Rojas, que ha compartido un vídeo en su cuenta de Youtube, donde señala los tres errores que, según él, se cometen con mayor frecuencia al tomar Omega 3.

Tomarlo en ayunas

El primer error está relacionado con el momento de tomarlo. Rojas recuerda que el Omega 3 es una grasa y recomienda no consumirlo en ayunas "Tómalo con el estómago lleno y una comida rica en grasas saludables, como aguacate, nueces o aceite de oliva", señala el especialista.

Mirar el EPA y el DHA

El segundo error consiste en no prestar atención a la composición del suplemento. Según Rojas, no basta con fijarse en la cantidad total de aceite de pescado de una cápsula, sino que es importante comprobar cuánto EPA y DHA contiene, ya que son los principales ácidos grasos omega 3 presentes en estos productos.

El cardiólogo recomienda revisar la etiqueta y señala como referencia una dosis diaria de 1.000 miligramos de EPA y DHA combinados. También apunta a una proporción aproximada de dos partes de EPA por cada una de DHA para quienes buscan, según explica, efectos antiinflamatorios y cardiovasculares.

La importancia de la calidad

El tercer error tiene que ver con la calidad y conservación del Omega 3. Rojas advierte de que los aceites de pescado pueden oxidarse y deteriorarse. Entre las señales que pueden indicar que el producto no se encuentra en buenas condiciones menciona una olor fuerte a pescado o los eructos desagradables después de consumirlo.

Para evitarlo, aconseja elegir suplementos con certificaciones de calidad como IFOS (International Fish Oil Standards), que verifica la pureza y potencia del aceite de pescado, o GOED (Global Organization for EPA and DHA Omega-3s), que establece estándares de calidad para los omega-3. También recomienda conservar las cápsulas en la nevera.

Las necesidades de suplementación y la dosis pueden variar en función de cada persona. Por ello, antes de consumir el Omega 3 de forma habitual, especialmente en dosis elevadas o junto con determinados medicamentos, es recomendable consultar con un profesional sanitario.