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Curiosidades prácticas

Verónica Olmos, farmacéutica: "El color del blíster es lo primero que debes revisar"

El aspecto del envase indica si el medicamento es apto o no para guardar en un pastillero

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Una mujer sostiene un blíster.

Una mujer sostiene un blíster. / Montaje EPC / Redes sociales (@farmaciaschester)

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Clara Dalmau Merencio

Clara Dalmau Merencio

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El pastillero es un recurso habitual para quienes toman varios medicamentos a lo largo del día y necesitan organizar la dosis de la semana. Sin embargo, sacar los comprimidos de su envase original y colocarlos directamente en los compartimentos no siempre es una buena idea.

El propio blíster puede cumplir una función esencial para conservar el medicamento en las condiciones adecuadas y protegerlo de factores como la luz, la humedad o la temperatura.

Blíster blanco o amarillo

La farmacéutica Verónica Olmos ha advertido sobre esta cuestión en un vídeo publicado en redes sociales, en el que explica algunos de los detalles que conviene observar antes de retirar un medicamento de su envase.

"El color del blíster es lo primero que hay que revisar", señala Olmos. Según la farmacéutica, "si el blíster es blanco, que puedes ver el comprimido, el medicamento puede ir en el pastillero". En cambio, señala que si "el blíster es de color amarillo, significa que es sensible a la luz, por lo tanto, no podemos colocarlo en el pastillero".

Esta advertencia tiene que ver con una de las funciones que puede desempeñar el acondicionamiento de un medicamento: proteger su contenido frente a determinadas condiciones ambientales. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) contempla entre las condiciones especiales de conservación indicaciones como mantener determinados medicamentos en su embalaje original o protegerlos específicamente de la luz y la humedad.

Mucho cuidado con este tipo de envase

Olmos pone el foco también en otro tipo de envase: los blísteres completamente sellados de aluminio. En estos casos, "además de ser sensibles a la luz, son sensibles a la humedad y a la temperatura", por lo que recomienda tener "mucho cuidado" y no trasladarlo al pastillero.

La Aemps afirma también que hay medicamentos cuyas fichas técnicas indican expresamente que ese producto debe conservarse en el embalaje original para protegerlos de la humedad y establecen una temperatura máxima de conservación. Esto no significa que todo medicamento presentado en un blíster de aluminio tenga necesariamente las mismas condiciones de conservación. Por eso, antes de retirar un comprimido de su envase, lo recomendable es comprobar las indicaciones concretas del prospecto y, ante cualquier duda, consultar al farmacéutico.

No se pueden partir ni triturar

La farmacéutica también advierte sobre determinados medicamentos que incorporan en su etiquetado siglas como XR, LP o AP, relacionadas con sistemas de liberación especial del principio activo. "Hay que tener mucho cuidado porque son productos que tienen una liberación especial. Por ningún motivo se pueden fraccionar", explica Olmos.

En este tipo de medicamentos, alterar la forma en la que está diseñado el comprimido o la cápsula puede modificar la manera en la que el principio activo se libera en el organismo. El Servicio de Farmacia Especializada del sistema británico señala que las formulaciones de liberación modificada (medicamentos cuyo diseño altera la velocidad o el lugar en el que liberan su principio activo) pueden identificarse mediante siglas como LM, SR, XL, XR o LA y que, en general, no son adecuadas para triturarlas.

Por tanto, guardar los medicamentos en un pastillero no debería ser una práctica aplicada indiscriminadamente a todos los comprimidos. Y, aunque el pastillero puede facilitar mucho la organización de los tratamientos, muchas veces cumple una función específica.