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Lesiones oculares

Alíver Barrera, corneólogo: así se ve la retina de una joven de 20 años después de ver un eclipse solar parcial sin protección

El Instituto Geográfico Nacional anuncia las fechas de los dos próximos eclipses visibles en España

Eclipse solar en España, última hora en directo | Afectados por el fenómeno, primeras urgencias médicas, problemas de visión y principales síntomas

Especialista atendiendo a una paciente antes del eclipse solar del 12 de agosto de 2026.

Especialista atendiendo a una paciente antes del eclipse solar del 12 de agosto de 2026. / Hospital de La Candelaira/ Europa Press

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Goundo Sakho

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Pese a las advertencias de las autoridades sanitarias, el Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) de Catalunya recibió un total de 87 llamadas al 061 Salut Respon relacionadas con el eclipse solar, desde las 7 de la mañana hasta las 21.30 horas de la noche. Durante este periodo, además, el SEM ha atendido a 83 personas por incidentes relacionados con el eclipse, 20 de ellas por afecciones oftalmológicas.

La Generalitat aún no ha confirmado las cifras globales de personas atendidas por retinopatía solar, ya que los síntomas de esta lesión suelen aparecer horas después de la exposición al sol. No obstante, todo indica que algunos de estos casos podrían corresponder a este tipo de lesión.

Quemadura en la retina

La retinopatía solar es una lesión fotoquímica que se produce tras la exposición de los ojos a la radiación solar durante los eclipses, ya que la luz puede ser lo suficientemente intensa como para causar daños en la retina.

La radiación ultravioleta provoca la formación de radicales libres (moléculas inestables, con electrones sin pareja, que buscan estabilidad por medio de los electrones de otras células) dentro del epitelio pigmentario, la capa de células oscuras en la parte externa de la retina que alimenta a las células visuales y absorbe el exceso de luz.

No obstante, como la retina no posee terminaciones nerviosas ni receptores del dolor, no recibe las señales de alerta propias de una quemadura. Esto provoca que las personas continúen mirando un eclipse sin darse cuenta de los daños temporales o permanentes que se están produciendo en su visión.

Cicatriz en la retina

En los casos más severos, la energía solar puede incluso causar una cicatriz en el tejido retinal, dejando una marca permanente que interrumpe la transmisión de señales al nervio óptico. Es lo que el corneólogo Alíver Barrera trató de mostrar hace dos años con una imagen de la retina de una paciente de 20 años que presenció un eclipse solar parcial sin protección durante solo seis segundos. "Cuatro horas después de ver el eclipse, la mujer dijo que tenía visión borrosa, y los síntomas empeoraron en su ojo izquierdo. A los 3 días, cuando acudió al médico, fue diagnosticada con retinopatía solar", expone Barrera en una publicación de TikTok. Sin embargo, hay cientos de casos similares.

Mercedes López Romero, exdiputada de Ciudadanos en el Parlamento Andaluz, quedó ciega tras mirar un eclipse cuando tenía 8 años: "A los 14 años empecé a darme cuenta de que no veía bien la pizarra y fue cuando me llevaron al oftalmólogo, y tenía una cicatriz en cada mácula… Pero a los 17 años fue el golpe más duro, que es que quieres sacarte tu carnet de conducir, estudiar la carrera que quieres y te dicen que no, que tienes que afiliarte a la ONCE, y tienes que renunciar a la mayoría de los planes de vida que tenías", explica.

Lesiones oculares históricas

A lo largo de la historia de la oftalmología, se han documentado varios casos clínicos de personas que sufrieron afecciones a causa de la radiación solar. Es el caso de Isaac Newton: según cuenta el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el físico inglés experimentó una grave lesión hacia 1665 tras observar el sol directamente a través de un espejo para estudiar los efectos ópticos y las postimágenes. Quedó con la visión tan dañada que tuvo que encerrarse en un cuarto oscuro durante tres días y tardó tres meses en recuperarse.

Por otro lado, como otros astrónomos, el profesor John Greaves, de Oxford, dejó constancia de haber sufrido daños y persistentes manchas oscuras ("como bandadas de cuervos") -uno de los síntomas de la retinopatía solar- tras intentar estudiar las manchas solares (las zonas oscuras de la superficie del sol que tienen una temperatura más baja y un campo magnético más fuerte que el resto) sin la protección adecuada.

Así pues, de cara a los siguientes eclipses -confirmados para el 2 de agosto de 2027 y el 26 de enero de 2028 por el Instituto Geográfico Nacional, siguiendo los cálculos realizados por el Observatorio Astronómico Nacional-, cabe recordar la importancia de evitar mirar directamente al sol durante un tiempo prolongado y hacerlo siempre con gafas homologadas.