Afecciones en el sueño
Oswaldo Restrepo, médico especialista en seguridad y salud en el trabajo: "Si notas que durante el día te cuesta trabajo hablar, esto no es un problema de almohada"
El experto recomienda acudir al doctor si va acompañado de otras molestias
Nuria Roure, psicóloga del sueño: "Uno de los patrones más frecuentes en la consulta es despertarse y no poder volver a dormir"
Cómo dormir mejor las noches de calor: cinco consejos de la psicóloga experta en sueño Nuria Roure

Captura de pantalla de un hombre durmiendo en el vídeo publicado por Oswaldo Restrepo en Youtube. / Redes sociales / Oswaldo Restrepo RSC

La saliva desempeña un papel esencial en el organismo: ayuda a mantener la boca hidratada, facilita la digestión de los alimentos y actúa como una barrera natural frente a bacterias, contribuyendo a la protección de dientes y encías, según explica la Clínica Dental de Barcelona.
Sin embargo, cuando aparece en exceso durante el sueño y acaba empapando la almohada puede convertirse en una señal de que algo no está funcionando correctamente.
El cuerpo habla
Sobre este fenómeno ha alertado el médico especialista en seguridad y salud en el trabajo Oswaldo Restrepo, quien asegura en un vídeo publicado en su canal de Youtube que, "si tienes más de 50 años y te despiertas babeando la almohada casi todas las noches, tu cuerpo te está intentando hablar".
De hecho, sostiene que este síntoma puede ser una advertencia de que "algo no está funcionando bien en tus vías respiratorias o en tu digestión mientras descansas".
Complicaciones respiratorias
Una de las principales causas señaladas por Restrepo es la respiración por la boca mientras se duerme. Según explica, cuando la nariz se encuentra obstruida por alergias, resfriados o cualquier otro problema que dificulte el paso del aire, "tu cerebro, que es muy inteligente y necesita oxígeno para mantenerse vivo, da la orden de emergencia de abrir la boca para que entre aire".
Esto provoca que los músculos faciales se relajen y que el reflejo de tragar saliva se vuelva más lento, favoreciendo que la saliva termine escapando hacia la almohada durante la noche.
Problemas digestivos
El especialista también apunta como otra posible causa al reflujo gastroesofágico, una afección conocida como Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (Erge) que se produce cuando el ácido del estómago fluye frecuentemente hacia el esófago (conducto que conecta la boca y el estómago), según el Hospital Clínic de Barcelona.
En este caso, el problema aparece cuando los ácidos del estómago ascienden hacia el esófago mientras la persona duerme, hecho que provoca que "la garganta se defiende produciendo cantidades enormes de saliva para neutralizar ese ácido [conocido como hipersalivación]", explica el médico.
La apnea del sueño
Otra de las explicaciones que menciona Restrepo es la apnea obstructiva del sueño, un trastorno caracterizado por interrupciones repetidas de la respiración durante el descanso nocturno.
Según el médico, este problema aparece cuando "los tejidos de la garganta se relajan de más", provocando pausas respiratorias y ronquidos intensos. Al dormir con la boca abierta para compensar estas dificultades respiratorias, aumenta la probabilidad de que la saliva salga al exterior.
Acude al médico cuanto antes si...
Aunque el experto insiste en que el babeo nocturno es un fenómeno frecuente y que en muchos casos puede mejorar con cambios en los hábitos del sueño, también advierte de la importancia de prestar atención a determinadas señales: "Si notas que durante el día te cuesta trabajo hablar, si te dificulta tragar la comida o sientes un lado de la cara dormido o débil, esto no es un problema de almohada", advierte.
Según explica, estos síntomas podrían indicar "un problema neurológico o de la garganta que requiere atención médica de inmediato".
Por ello, el médico recomienda no ignorar un babeo nocturno persistente, especialmente cuando aparece de forma repentina o acompañada de otras molestias. Restrepo afirma que "tu cuerpo nunca hace cosas por error".