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Riesgos por clima extremo

Rosa Pérez, enfermera, sobre el perfil más vulnerable durante una ola de calor: "Tienen fisiológicamente menos capacidad de regular la temperatura"

La enfermera advierte de que los efectos del cambio climático "ya están produciendo enfermedades nuevas" y plantea que en un futuro "el confinamiento climático pueda darse"

Pedro García Ramos, médico de familia: "Con el calor el organismo sufre una deshidratación, un aumento de su temperatura y una descompensación de nuestros sistemas"

Pedro Venteo, cocinero profesional: "Mientras tú estás de vacaciones, en las cocinas están luchando contra un auténtico horno humano, sin ventilación..."

Ola de calor

Ola de calor / MORELL / EFE

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Clara Dalmau Merencio

Clara Dalmau Merencio

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Las altas temperaturas ya han provocado 126 muertes prematuras atribuibles al calor en Catalunya y 496 en el resto del país desde la primera y la segunda ola de calor. En total, desde que ha empezado el verano, se calcula que el calor extremo le ha costado la vida a casi 1.600 personas en España.

En este contexto, los expertos advierten de que las personas mayores siguen siendo el colectivo más vulnerable durante las olas de calor, especialmente las mujeres de edad avanzada que viven solas.

También los animales

Un perfil muy concreto

La enfermera de Emergencias y coordinadora de la iniciativa Divulga Semes de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes), Rosa Pérez Losa, alerta de que el calor puede provocar graves descompensaciones en quienes ya padecen enfermedades previas: "Las personas de mayor edad, que ya tienen unas patologías crónicas, se descompensan con el calor", señala en una entrevista a la agencia Europa Press.

Según la especialista, el perfil de máxima vulnerabilidad "es una mujer de más de 75 años que viva en una ciudad y que viva sola". A ello se suman otros factores de riesgo como tomar "polimedicación" (consumo simultáneo de cinco o más medicamentos diarios).

Fisiología y otras causas

Pérez explica que muchas de estas personas residen en una vivienda que "posiblemente no esté aclimatada ni acondicionada", una circunstancia que puede agravar los efectos de las altas temperaturas.

La experta sostiene además que las mujeres presentan una vulnerabilidad superior a la de los hombres por razones tanto fisiológicas como sociales: "Tienen fisiológicamente menos capacidad de regular la temperatura" y sus glándulas "son menos efectivas", explica.

"Las mujeres nos deshidratamos con más frecuencia y tenemos menos cantidad de agua que los hombres, a nivel fisiológico", añade.

Salud, economía y relaciones sociales

A estos factores se suman otros relacionados con la salud y la situación socioeconómica. Pérez apunta que las mujeres padecen más insuficiencias cardiacas y que, "generalmente, las rentas son más bajas que las de los hombres".

Además, también cuentan con "menos entorno [social] que los hombres de su misma edad", lo que incrementa su vulnerabilidad durante los episodios de calor extremo.

La enfermera también advierte de que los servicios sanitarios experimentan una mayor presión asistencial durante los meses estivales, y calcula que este aumento puede situarse entre un 10 y un 20% de media.

Patologías estivales

En determinadas zonas turísticas, sin embargo, el incremento puede ser mucho mayor y alcanzar hasta un 50% en algunos hospitales de la costa.

"Va a ser muy diferente un Servicio de Urgencias que esté, por ejemplo, en una ciudad o en un pequeño pueblo de costa, que un Servicio de Urgencias de una gran ciudad", explica Pérez.

En las zonas de playa, los centros sanitarios suelen reforzar sus plantillas para hacer frente al aumento de la demanda. Allí son frecuentes los golpes de calor, que la especialista identifica como la "principal patología estival", además de quemaduras solares, accidentes en playas (picaduras de medusas o peces araña), alergias, intoxicaciones, otitis, cistitis y ahogamientos.

Posible "confinamiento climático"

La experta también recuerda que el aumento de los desplazamientos durante las vacaciones repercute en la siniestralidad vial. No obstante, considera que el verano no es la época de mayor presión para el sistema sanitario, ya que el invierno continúa siendo el periodo con mayor sobrecarga asistencial.

Pérez no considera un problema "ir a trabajar con mucho calor" siempre que los transportes públicos "estén acondicionados", explica. En su opinión, quienes desarrollan su actividad en oficinas climatizadas trabajan en condiciones seguras.

Donde sí observa un problema es entre "los trabajadores expuestos a altas temperaturas", como los sectores de la construcción. Además, advierte de que los efectos del cambio climático "ya está produciendo enfermedades nuevas", y llega a plantear que en futuro "el confinamiento climático pueda darse".