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Tendencia entre adolescentes

El recordatorio de OCU a los padres: Monster, Red Bull y otras bebidas energéticas "no son refrescos"

El Ministerio de Consumo quiere impulsar una nueva normativa que prohíba la venta de estas bebidas a menores de 16 años

Preocupación por el elevado consumo de bebidas energéticas en menores: "De tantos años y tantas latas, yo creo que ya me he acostumbrado"

Consumo quiere prohibir la venta de las bebidas energéticas a menores de 16 años

Varias bebidas energéticas en un carro de supermercado.

Varias bebidas energéticas en un carro de supermercado. / ANDY RAIN / EFE

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Clara Dalmau Merencio

Clara Dalmau Merencio

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El consumo de las mal llamadas bebidas energéticas presenta una tendencia ascendente durante los últimos años en los grupos de personas de entre 15 y 34 años, según informa el Ministerio de Sanidad. 

En este contexto, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha publicado este miércoles un comunicado donde informa que, según la última Encuesta Estudes 2025 del ministerio, un 38,4% de los estudiantes de entre 14 y 18 años ha consumido este tipo de bebidas en el último mes. 

Además, las bebidas energéticas han empezado a asociarse también con el ocio nocturno a causa de la mezcla que se realiza con bebidas alcohólicas, una práctica que reconocen el 15% de los adolescentes.

Alto contenido de cafeína

El problema radica en que este tipo de bebidas fueron creadas para aumentar la resistencia física, evitar el sueño y estimular el metabolismo de personas, principalmente deportistas de alto rendimiento. 

Y es que las bebidas energéticas –aunque quizás sería más correcto hablar de ellas como bebidas estimulantes– son una mezcla de agua carbonatada, azúcar, aditivos y aromas, entre los que se incluye la cafeína.

Es por eso que la OCU ha alertado de que el abuso de este tipo de bebidas implica un riesgo real para la salud, especialmente porque pueden superar la cantidad máxima recomendada de cafeína. En el comunicado, la organización explica que ha detectado hasta 60 latas diferentes de bebidas energéticas de 500 m con un contenido de cafeína superior a los 150 mg; según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (Efsa), el límite diario recomendable para un menor de hasta 50 kg.

Riesgos de un consumo excesivo

La cafeína consumida con moderación puede ser efectiva, pero su consumo excesivo tiene varios riesgos:

  • Interrupción del sueño
  • Ansiedad y alteraciones en el comportamiento
  • Problemas cardiovasculares

Además, algunas de estas bebidas también contienen estimulantes como el ginseng, el guaraná o la taurina, que consumidos en exceso pueden causar temblores y dolor en el pecho. 

Si a estas bebidas se les añade alcohol, los efectos empeoran. Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) aseguran que esta combinación reduce la sensación del sueño, prolonga el consumo de alcohol y favorece episodios de 'borrachera completamente despierta' con mayor riesgo de daños y comportamientos peligrosos. Además, este tipo de mezclas también puede conducir a estados subjetivos alterados como la disminución de la percepción de intoxicación etílica. 

mujeres y alcohol

Consumo de alcohol en una imagen de archivo / Manu Mitru / EPC

Prohibición y etiquetación

Con todo esto, el Ministerio de Consumo quiere impulsar una nueva normativa que prohíba la venta de estas bebidas a menores de 16 años, edad que se elevará a los 18 cuando superen los 32 mg de cafeína por cada 100 ml. 

La OCU añade, además, que se reduzca el volumen de estas bebidas hasta un máximo de 250 ml (en vez de 500) y que se implante un etiquetado reforzado, es decir, uno parecido al que se aplica al tabaco. Esta etiqueta debería ocupar, al menos, el 65% de la superficie del envase para alertar sobre sus riesgos al consumirlo. La organización sugiere mensajes como "No consumir combinado con alcohol" o "Puede interrumpir el sueño, causar ansiedad y alteraciones en el comportamiento".

Por último, la organización reitera "su disposición a colaborar con el Ministerio de Consumo y las autoridades sanitarias para desarrollar una normativa sólida y eficaz que proteja a los menores".

Fuentes