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Calidad de vida

Entrenar para ser independiente en la vejez y no por estética: "El músculo te va a permitir jugar con tus nietos"

La sarcopenia y osteoporosis afectan a millones de personas en España: debilitan la capacidad funcional y empeoran la calidad de vida

Un estudio confirma que el ejercicio físico también puede cambiar la vida a personas centenarias: "Nunca es tarde para comenzar a entrenar"

Marcos Vázquez, experto en fitness: “Los ejercicios de fuerza son la pensión del futuro”

Una imagen de archivo de una mujer haciendo entrenamiento de fuerza

Una imagen de archivo de una mujer haciendo entrenamiento de fuerza

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Cinco millones de personas en España están diagnosticadas de sarcopenia, una enfermedad que provoca la pérdida de masa muscular, y otros 3 millones lo están de osteoporosis, disminución de la densidad mineral ósea, según recoge la Fundación Española de Reumatología. Dos afectaciones que debilitan la capacidad funcional y empeoran la calidad de vida, ocasionando dificultades para acciones tan básicas como levantarse de la silla o poder ir al baño sin la ayuda de otra persona.

Estas dos enfermedades empiezan a notarse a partir de los 40 años y se hacen evidentes a los 60, aunque la menopausia también favorece esta pérdida de masa muscular y ósea. La sarcopenia y la osteoporosis provocan problemas en la movilidad y restan independencia y calidad de vida. Lo que ha provocado que en los últimos años pierda importancia la actividad cardiovascular y se incida en el ejercicio de fuerza a partir de determinada edad.

"El músculo te va a permitir jugar con tus nietos"

"El músculo tiene un componente de reserva fisiológica que nos protege, nos da autonomía y libertad. Por eso digo que los músculos son como las pensiones, los ahorros: cuanto más ahorros tengas cuando te jubiles, mejor calidad de vida obtendrás. Con el músculo pasa lo mismo, te va a permitir viajar, hacer senderismo y jugar con tus nietos porque la pérdida de músculo está relacionada con enfermedades y caídas", aseguró Marcos Vázquez, experto en fitness, en una entrevista en El Periódico.

La influencer y estudiante de medicina Nerea Mía lo ha ejemplificado a la perfección en un vídeo en Instagram en el que muestra cómo entrenar pesas puede ayudarte a ser capaz de llevar la compra del supermercado hasta tu casa, dejar un cartón de leche en una estantería o levantarte del sofá.

El ejercicio físico juega un papel clave en la prevención y tratamiento de la osteoporosis. La evidencia científica respalda que las cargas mecánicas repetidas inducidas por el ejercicio, especialmente con el entrenamiento de fuerza, estimulan la formación ósea. Además, el ejercicio mejora la masa muscular, el equilibrio y la coordinación, por lo que reduce el riesgo de caídas y fracturas, indica la doctora Blasco Redondo.

Prescribir ejercicio para que nuestros abuelos no se sigan cayendo

Las caídas, una de las afectaciones más frecuentes en la tercera edad, son una muestra evidente de la fragilidad muscular y ósea,  "Tenemos que prescribir ejercicio para que nuestros abuelos no se sigan cayendo y se sigan rompiendo. Van a tener una calidad de vida espantosa y vamos a seguir gastando mucho dinero", resume Raquel Blasco Redondo, responsable de la Unidad de Medicina Interna del Centro Regional de Medicina Deportiva de la Junta de Castilla y León

 Un estudio de la Investigación Sanitaria (IIS) Biogipuzkoa y la Universidad de Zaragoza en personas centenarias constatÓ que realizar ejercicio físico mejora su vida en ámbitos como la autonomía, la seguridad y el bienestar, y alientan a hacer deporte aunque no lo hayas hecho antes: "Nunca es tarde para comenzar a entrenar", señala la doctora Garatachea.

Un hombre de 103 años pasó de necesitar ayuda para ir al baño a poder levantarse solo por la noche: "Ya bebo agua, porque ahora puedo ir yo solo al baño", contaba orgulloso uno de los participantes. Y u na mujer de 102 años, que al inicio estaba en silla de ruedas, recuperó fuerza suficiente para levantarse y sentarse sin ayuda. "Lo importante es cómo les mejora la calidad de vida en su día a día. Pasan a poder levantarse de la silla y a caminar con el andador", destaca la investigadora de la Universidad de Zaragoza.

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