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Salud

¿Sabías que el café no es para todos? Tres casos en los que puede pasarte factura sin que lo sepas

Aunque un consumo moderado de café puede aportar beneficios a la mayoría de las personas, hay algunos colectivos que deberían vigilar especialmente su ingesta

Tomar un café: cuidado si estás en alguno de estos grupos de población

El café no es para todos: los tres casos en los que te puede pasar factura sin que lo sepas.

El café no es para todos: los tres casos en los que te puede pasar factura sin que lo sepas. / DdG

Bruna Segura

Girona
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El café sigue siendo una de las bebidas más consumidas en Catalunya, y la investigación sostiene que, en general, un consumo moderado puede formar parte de una dieta saludable. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) considera que, en adultos sanos, una ingesta de cafeína de hasta 400 miligramos al día no suele plantear problemas de seguridad. En mujeres embarazadas, el límite recomendado baja a 200 miligramos diarios.

Además, distintas investigaciones apuntan que el consumo moderado de café se asocia con un menor riesgo de mortalidad y con posibles beneficios cardiovasculares y metabólicos. Mayo Clinic también señala que, en muchas personas, tomar café con moderación puede ser compatible con una buena salud.

Ahora bien, esto no significa que el café sea igual de conveniente para todo el mundo. Hay perfiles en los que la cafeína puede provocar más molestias o hacer necesario un control más estricto del consumo.

Quiénes deberían vigilar más el consumo del café

Las personas especialmente sensibles a la cafeína pueden notar efectos adversos incluso con cantidades bajas: nerviosismo, temblores, palpitaciones o dificultad para dormir. La propia EFSA advierte que dosis únicas de unos 100 miligramos ya pueden alterar el sueño en algunos adultos, sobre todo si se toman a última hora del día.

Las mujeres embarazadas son otro de los grupos que deben tener más cuidado. Los organismos sanitarios mantienen la recomendación de no superar los 200 miligramos de cafeína al día, ya que un consumo superior se ha relacionado con un mayor riesgo de complicaciones como el bajo peso al nacer, y algunos servicios de salud también lo asocian a un aumento del riesgo de aborto.

También conviene vigilar el consumo en personas con ansiedad, insomnio o palpitaciones. El sistema de salud británico recuerda que la cafeína puede empeorar la ansiedad, alterar el descanso y favorecer las palpitaciones en personas predispuestas. Igualmente, el café puede agravar síntomas de reflujo o ardor de estómago en algunos casos.

Otro punto clave son algunos medicamentos. La cafeína puede interactuar con determinados tratamientos e intensificar sus efectos o las molestias. Por ejemplo, el NHS señala que la ciprofloxacina puede hacer que el cuerpo elimine la cafeína más lentamente, lo que puede aumentar el nerviosismo, el insomnio o la sensación de corazón acelerado. MedlinePlus también recomienda consultar con profesionales sanitarios si se toman fármacos o suplementos que puedan interactuar con la cafeína.

En cuanto al consumo, los últimos datos sectoriales de la Asociación Española del Café indican que en España ya se superan los 67 millones de tazas diarias, por encima de las cifras que se difundían hace un par de años.

En resumen, el café no es ningún enemigo para la mayoría de la población y, tomado con moderación, puede encajar sin problemas en el día a día. Pero si estás embarazada, tienes problemas de sueño, ansiedad, reflujo, palpitaciones o tomas ciertos medicamentos, conviene revisar cuánta cafeína consumes y, si es necesario, comentarlo con tu médico o farmacéutico de referencia.