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Debate nutricional

Manuel Viso, médico, pide no "demonizar" la leche entera: "Es más natural" y menos procesada

El experto asegura que en personas sanas no aumenta el riesgo cardiovascular y puede ayudar a controlar el apetito

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¿Por qué consumir leche entera y evitar la semidesnatada o la desnatada?

¿Por qué consumir leche entera y evitar la semidesnatada o la desnatada? / FREEPIK

Daniela Cabeza

Daniela Cabeza

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¿Sois más de leche semidesnatada, entera o desnatada? Es una elección casi automática para muchos, pero detrás de ese gesto cotidiano hay un debate nutricional interesante.

Sobre ello ha hablado el médico Manuel Viso, que ha compartido en Instagram su visión acerca de qué opción puede resultar más recomendable.

El experto ha defendido el consumo de leche entera frente a la semidesntada y desnatada. "¿Por qué consumir leche entera y evitar la semidesnatada o la desnatada?", plantea, antes de exponer sus argumentos.

Uno de los puntos centrales de su mensaje es el papel de la grasa láctea. "La leche entera tiene vitaminas liposolubles A, D, E y K que además son mucho mejor si van dentro de la grasa de la leche", afirma. Estas vitaminas necesitan grasa para absorberse correctamente; si se elimina parte de esa grasa, su absorción disminuye.

Más saciedad, menos hambre

Además, subraya su efecto sobre la saciedad. "La leche entera es mucho más saciante. Por tanto, vas a tener menos apetito y vas a picotear mucho menos. Vas a controlar mejor tu peso", sostiene. La grasa retrasa el vaciamiento gástrico y prolonga la sensación de plenitud, lo que puede ayudar a regular el apetito a lo largo del día.

En relación con el riesgo cardiovascular, Viso insiste en que "los estudios nos dicen que quien toma leche entera no aumenta el riesgo cardiovascular". Según explican los metanálisis recientes, no se observa una asociación clara entre el consumo de lácteos enteros y un mayor riesgo de infarto o ictus en personas sanas.

En este sentido, Viso recuerda que el efecto en el organismo no depende únicamente de la grasa saturada por sí sola, sino del alimento en su conjunto, lo que se conoce como matriz láctea: la interacción entre proteínas, calcio, fosfolípidos y otros componentes.

También defiende que la leche entera es "más natural" y menos procesada que las versiones con reducción de grasa, ya que es la que más se acerca a su estado original.

Como conclusión, el médico sostiene que en personas activas y sin problemas importantes de colesterol importa más el conjunto de la alimentación que el porcentaje de grasa de la leche elegida.

En su opinión, "demonizar un alimento por su porcentaje de grasa es una simplificación excesiva", y la leche entera puede formar parte perfectamente de una dieta equilibrada en personas sanas.

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