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Longevidad

Salvador Macip: "Sabemos que las mujeres tienen una ventaja, pero desconocemos la causa exacta"

El investigador catalán recuerda que, pese a los avances médicos y el aumento de la esperanza de vida, nadie puede superar "los 125 o 130 años"

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El médico Salvador Macip, en una imagen de archivo.

El médico Salvador Macip, en una imagen de archivo. / Alberto Paredes - Europa Press

Lola Gutiérrez

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En Catalunya, la población centenaria no deja de crecer. Según los últimos datos del Institut d'Estadística de Catalunya (Idescat), más de 3.000 personas superan ya los 100 años, una cifra récord que refleja el envejecimiento progresivo de la sociedad. Pero hay un dato que destaca: la inmensa mayoría son mujeres.

El médico e investigador Salvador Macip, especialista en envejecimiento con más de dos décadas de experiencia, analiza esta tendencia y reconoce que la ciencia aún no ha hallado una respuesta definitiva: "Sabemos que las mujeres tienen una ventaja, pero desconocemos la causa exacta", señala.

Menos expuestas a ciertos riesgos

Macip apunta que parte de esa diferencia podría deberse a factores sociales y culturales. "Las mujeres que hoy alcanzan los cien años vivieron en una época en la que fumaban y bebían mucho menos que los hombres, y estaban menos expuestas a ciertos riesgos laborales o ambientales", explica.

Sin embargo, advierte de que esa brecha podría reducirse en el futuro, ya que los hábitos de vida entre ambos sexos son cada vez más parecidos.

La biología también juega un papel clave. Según el investigador, "si tenemos en cuenta solo la parte biológica, hay una ventaja en las mujeres que podría estar relacionada con la inmunidad: su sistema inmune es más potente que el de los hombres, lo que provoca más enfermedades autoinmunes, pero en la vejez actúa de forma protectora frente al cáncer y otras enfermedades propias de la edad".

La genética, un factor decisivo

Aunque mantener una vida activa y saludable influye en la calidad y duración de los años, Macip subraya que la genética sigue siendo determinante. "En las personas que superan los 110 o 120 años, el componente genético es decisivo. Sin una buena base genética es prácticamente imposible llegar tan lejos", asegura.

Determinar la verdadera edad biológica de una persona, añade, es una tarea compleja: "Cada órgano envejece a su ritmo. No todo el cuerpo sigue el mismo calendario, y eso hace difícil saber quién envejece más rápido o más lento".

La frontera de los 130 años

Durante el siglo pasado, la esperanza de vida mundial ha aumentado de forma notable -de poco más de 50 años a principios del siglo XX a cerca de 80 en la actualidad-. No obstante, Macip recuerda que existe un límite biológico imposible de superar, al menos, de momento.

"Los estudios más recientes indican que la vida humana no puede prolongarse más allá de los 125 o 130 años. Para rebasar esa barrera, necesitaríamos desarrollar fármacos capaces de frenar el propio proceso de envejecimiento", explica.

El investigador celebra los avances médicos y los cambios de hábitos -menos tabaco, mejor alimentación y mayor conciencia sobre la salud-, pero insiste en que la longevidad tiene techo. "Podemos vivir más y mejor, pero no para siempre. La biología, por ahora, sigue mandando", concluye.