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Anticonceptivos solo gestágenos: cómo se usan, para quiénes están recomendados y efectos secundarios

Entre los métodos más utilizados para evitar el embarazo se están el preservativo (lo usan el 35,7 %), la píldora (17 %), el anillo vaginal 1,9 %, el DIU (2,9%) y el implante (1,7%)

¿Qué son los anticonceptivos de solo gestágenos?

¿Qué son los anticonceptivos de solo gestágenos?

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Hace pocas fechas la Sociedad Española de Contracepción presentaba la encuesta “Anticoncepción en España 2022”, donde se recogían los principales hábitos de las mujeres con relación al uso de los métodos anticonceptivos en nuestro país. 

Según esta encuesta, el 86,8% de las mujeres de 15 a 49 años ha mantenido relaciones sexuales en alguna ocasión. Además, el 50,4% de las mujeres en edad fértil declara que nunca mantiene relaciones sexuales “sin algún método anticonceptivo”. 

Entre los métodos más utilizados para evitar el embarazo se están el preservativo (lo usan el 35,7 %), la píldora (17 %), el anillo vaginal 1,9 %, el DIU (2,9%) y el implante (1,7%). 

Algunos de es estos métodos tienen una composición hormonal de estrógenos y gestágenos, que impiden el embarazo, bien deteniendo la ovulación, bien engrosando el moco cervical, o ambas cosas a la vez. 

El problema de este tipo de anticonceptivos combinados es que aumentan el riesgo de padecer algunas enfermedades que pueden ser graves, como coágulos sanguíneos en las piernas, infartos, accidentes cerebrovasculares (sobre todo si la mujer fuma), trastornos hepáticos o problemas en la vesícula. 

A pesar de ello son fármacos seguros y cuya eficacia está probada. Pero existen otro tipo de anticonceptivos, mucho menos utilizados y más desconocidos que los combinados, que tienen también un perfil de seguridad adecuado y no están vinculados con efectos secundarios graves. 

Son los anticonceptivos de solo gestágenos, utilizados solo por un 0,8% de las mujeres en edad fértil. 

¿Cómo funcionan los anticonceptivos de solo gestágenos?

Este tipo de anticonceptivos se caracteriza porque solo contienen gestágenos (no contienen estrógenos). Pueden usarse a cualquier edad, durante muchos meses y conllevan menos riesgos graves para la mujer. 

Estas características hacen que, en general, sean utilizados por mujeres que están dando el pecho “y en aquellas situaciones en las que el uso de los anticonceptivos hormonales combinados supone más riesgo que beneficios y en las que el riesgo resulta inaceptable”, explican desde la Sociedad Española de Ginecología (SEGO). 

A pesar de ello, la utilización en España de estos métodos es muy baja. Por eso, los especialistas subrayan que este tipo de métodos no son exclusivos para aquellas mujeres que, como hemos visto, no puede tomar anticonceptivos hormonales combinados, “sino que constituyen una opción para todas las mujeres”. 

¿Cómo se utilizan estos anticonceptivos?

Esta sociedad científica asegura que este tipo de anticonceptivos “puede utilizarse por diferentes vías con una alta eficacia y seguridad”. Estas vías son, en concreto, cuatro: 

  • Vía oral. 
  • De forma intramuscular, es decir, inyectada. 
  • Vía subcutánea. Se implanta un dispositivo con forma de varilla de 2 mm de diámetro y 4 cm de longitud en la parte superior interna del brazo a nivel subdérmico.
  • Vía intrauterina, consistente en un dispositivo intrauterino (DIU).

Más allá de su eficacia para impedir el embarazo, los anticonceptivos de solo gestágenos son un fármaco “con efecto beneficioso sobre la dismenorrea (afección menstrual que se caracteriza por calambres menstruales severos y frecuentes y dolor relacionado con la menstruación)”, añaden desde la SEGO. 

El único problema que presentan es que su administración causa que algunas mujeres sufran alteraciones en la menstruación lo que puede “provocar la reacción negativa de la usuaria”. 

Estos cambios pueden estar relacionados con la frecuencia de las reglas (ausencia, disminución, sangrados más frecuentes o continuos), la intensidad (disminución o aumento), o la duración del sangrado. 

Y aunque se desconoce el mecanismo exacto que provoca la alteración del patrón de sangrado, los ginecólogos creen que no se debe abandonar el uso de los anticonceptivos de solo gestágenos “ya que existe una alta probabilidad de que mejore”.

¿Por qué deberían dispensarse sin receta estos anticonceptivos?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce la anticoncepción como un elemento esencial para la planificación familiar, reducir los embarazos no planificados, mejorar los resultados en salud y disminuir los costes de la atención médica.

Por eso, la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) se han posicionado a favor de que los anticonceptivos de solo gestágenos puedan ser comprados en las farmacias sin necesidad de receta. 

Tal y como explica Neus Caelles, miembro del Grupo de Salud de la Mujer de SEFAC, “la mayor preocupación sobre la seguridad de los anticonceptivos orales está en el riesgo de tromboembolismo venosos (TEV), que es un riesgo más bajo que el que se puede dar con el propio embarazo, pero, además, eso no ocurre con los anticonceptivos de solo gestágenos, que no están asociados con TEV y tienen pocas contraindicaciones e interacciones”. 

Los especialistas de estas sociedades científicas confirman que los anticonceptivos orales de solo gestágenos cumplen con los requisitos necesarios para ser un medicamento no sujeto a prescripción (alta seguridad y efectividad, bajo potencial de uso indebido y abuso, beneficios que superan a los riegos, medicamento que no necesita un diagnóstico previo…). 

Además, para estas tres sociedades, la presencia del farmacéutico comunitario ofrece una garantía de seguridad adicional. Estos profesionales sanitarios son capaces de evaluar con las mujeres que vayan a usar el anticonceptivo su situación y orientar para ofrecer la solución más adecuada, tal y como sucede con la anticoncepción de urgencia. 

En este sentido, la comunicación y derivación al médico cuando sea preciso sería el paso necesario para aumentar el acceso a la anticoncepción y favorecer el éxito contraceptivo. 

Además, esta medida contribuiría a disminuir la sobrecarga asistencial de las consultas de atención primaria, pudiendo dirigir el esfuerzo médico hacia necesidades clínicas más relevantes. Y así se lo han hecho saber a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.